sábado, 4 de febrero de 2012

Al momento de decidir sobre un logo, tenga en cuenta estos "tips" que sugieren los expertos



Los tiempos cambian y los colores, formas y diseños para presentar "una marca en sociedad", también. Se tiende a un concepto más simple, en línea con una sociedad invadida por avisos e imágenes. 

A la hora de diseñar un logotipo, las empresas saben que, para poder hacerlo, deberán invertir tiempo, recursos, dinero y esfuerzo. Pero, los resultados podrían no ser los deseados, si no contaran detrás con una buena estrategia comercial que funcione como marco de referencia de los objetivos que se quieren alcanzar.

Es que el logo, como más comúnmente se lo denomina, es la "cara visible" que identifica a cierto producto o marca de la compañía. Allí radica su importancia.

Hace un tiempo, su confección respondía a determinadas consignas, según las cuales era necesario generar "un golpe visual", utilizando a tal efecto, por ejemplo, colores fuertes y llamativos. Esta concepción se sustentaba en la creencia de que, de esta forma, era posible lograr un mejor posicionamiento en el mercado.

Incluso, hasta la designación de una marca tenía en cuenta ciertas pautas, entre las que se puede mencionar la de elegir nombres cortos o no muy extensos.

En la actualidad, hasta esto ha cambiado. Con el correr de los años, las firmas pudieron experimentar por sí mismas que es posible aplicar fórmulas propias y mucho más descontracturadas para diseñar un logo, donde vale la creatividad, jugar con los colores y los tonos, la tipografía, entre otros aspectos.

En este escenario, signado por una mayor flexibilidad, iProfesional.com consultó a distintos especialistas sobre las tendencias que se ven en estos días, casos de éxito y tips a tener en cuenta.

El primer paso
Gonzalo Fonseca, experto en la materia de la agencia Walter Thompson, afirmó que "lo primero que hay que plantearse es cuáles son los objetivos de la empresa y qué es lo que se desea transmitir".

Recién, a partir de ese momento, se puede "empezar a pensar en la tipografía, los colores y el slogan".

Para Fonseca, el tipo de marca que se elija, así como también su logo "dependen de la industria a la que representen y del target al que se apunte".

Una vez definido este aspecto, es clave partir de la base de que muchas cosas han cambiado en materia de diseño de logos.

En este sentido, la sencillez y la claridad tienden a predominar por sobre lo "barroco". "Hoy en día, se utiliza un estilo más despojado", agregó el especialista. Y destacó que "siempre conviene apelar a los elementos simples".

En tanto, Guillermo Scagnet, director del departamento de diseño de Walter Thompson, remarcó que, para lograrlo, es necesario realizar una "larga evaluación" previa "que lleve a poder expresar el concepto adecuado".

"Lo importante es llegar a algo simple después de un análisis profundo. Hoy hay un abandono de la ornamentación. Por eso, lo que se busca es apuntar a formas más puras", señaló.

Los colores que se imponen
Cuando una empresa piensa en el diseño de un logo, uno de los puntos que resulta decisivo es el de los colores que se van a utilizar.

"La forma y el color de un logo son lo que más llama la atención a primera vista", advirtió Gustavo Domínguez, presidente de la Asociación Argentina de Marketing (AAM).

Esta decisión no es sencilla. Es importante tener presente que, si bien existen colores que "se ponen de moda", también hay otros que parecen funcionar en todo momento, como así también algunos que "volvieron al ruedo".

Por ejemplo, dentro del primer grupo se puede mencionar al verde, fuertemente asociado con la amplia oferta que hoy puede encontrarse en materia de defensa del medio ambiente, o bien, con productos light o ecológicos.

En este caso, Scagnet remarcó que "hay algunos que cambian año a año".

Dentro del segundo grupo, es decir los que mantienen siempre su vigencia, se destacan el azul y el rojo. Son considerados por los expertos como "eternos", ya que suelen funcionar en cualquier momento, más allá de las tendencias de la moda.

En tanto, entre los que "regresaron al ruedo", los especialistas consultados por este medio mencionaron al naranja y al violeta, dado que volvieron a ser usados por las marcas en sus logos, después de un largo tiempo de estar en un segundo plano.

Más allá de ello, no hay que dejar de tener presente que los colores "transmiten" sensaciones y este aspecto también es clave si de llegar al consumidor se trata.

Para Pablo Poncini, presidente de la agencia TBWA, "el rojo siempre funciona porque transmite fuerza y es atrapante".

Domínguez, por su parte, se inclinó por "los tonos azules, grises y negros" dado que "se utilizan para transmitir una imagen de seguridad". En el caso del negro, algunos especialistas remarcaron que también se lo asocia con lo institucional.

El verde, tal como se mencionó precedentemente, se lo vincula con el bienestar, es decir, el cuidado de la salud, además del medio ambiente.

De esta forma, los colores se convierten en un "mecanismo" para atraer a cada vez más clientes. En contexto, además, se encuentran las gamas y tonos, a modo de cuota personal que le agrega cada marca.

Y esto, por ejemplo, se puede ver reflejado y más allá de lo que es el diseño de un logo. Así, las empresas plasman este concepto en el packaging de un producto o, en el caso de los autos, extendiéndolo a los mismos vehículos, ofreciéndolos tanto en negro como en su antítesis, el blanco, en gamas de azules, grises, plata, entre otros, cada uno con sus designaciones que, asimismo, identifican a la marca.

Por otra parte, vale destacar que las empresas suelen recurrir a combinaciones de colores, donde la cantidad de ellos dependerá, especialmente, de una cuestión estética que planteará el equipo de diseño y sobre la cual decidirán las autoridades de la compañía.

El estilo manuscrito en los logos, un sinónimo de cercanía 
En el abanico de opciones para el diseño de logos, los especialistas destacaron que muchas compañías, a nivel local e internacional, han apelado al recurso de imitar la tipografía manuscrita.

Esto se realiza con la idea de transmitir una imagen de "hecho en casa".

Según Fonseca, "hoy se utiliza mucho lo manuscrito. Con este estilo, lo que se busca es reflejar una idea de cuidado artesanal".

Por otra parte, Poncini señaló que las firmas eligen esta forma "cuando se quiere mostrar cercanía o generar una relación más personal con el cliente".

Al respecto, Raúl Shakespear, director del estudio de diseño homónimo, concluyó: "La tipografía actúa para mostrar la identidad y fijarla en el receptor. Esto es así porque refuerza la idea de personalidad y unicidad".

Con una sola letra es posible decirlo todo
Los especialistas consultados destacaron que es posible expresar una idea y llegar al cliente a través de la simpleza.

En este sentido, enfatizaron que aún con una sola letra en el logo de una compañía esto es factible.

De acuerdo con Domínguez, entre las variantes de esta opción, hoy es muy común "cambiarle el estilo a una letra o utilizar un caracter tipográfico distinto para lograr así llamar la atención".

"Es que romper un poco la monotonía siempre ayuda", añadió.

También sugirió, con ese propósito, probar con "letras con un tamaño diferente". De esta forma, se logra salir de la "linealidad" o de "lo esperado" causando "impacto".

Así, el experto concluyó que "la clave es que las marcas tengan una cierta identidad y que utilicen distintos puntos que llamen la atención", lo cual se logra, entre otros aspectos, a través del diseño de un logo que logre receptar este concepto.

Mayor flexibilidad para definir una marca
Diseñar un logotipo es todo un desafío. Pero más difícil aún es concebir una marca.

Afortunadamente, el "paradigma" de la flexibilidad ya llegó también a ellas.

En lo que respecta a la designación de un producto de una compañía, las reglas han cambiado. Existe una diversidad de criterios y fórmulas que intentan que la empresa tenga su sello propio.

De esta forma, renovados conceptos dejaron atrás a otros que, hasta se postulaban como "obligaciones" si la firma quería posicionarse en el mercado. Es el caso de los nombres cortos, tendencia que no desapareció pero que ya no es imperante como sinónimo de éxito.

Un ejemplo de ello es "Como quieres que te quiera", marca de indumentaria, o "Te mataré Ramírez", firma que se desempeña en el negocio de la gastronomía, que son algunos de los tantos casos que lograron salir airosos y "romper las reglas".

Scagnet explicó el cambio en estos términos: "Los nombres cortos respondían a una teoría que indicaba que los de una menor extensión eran más recordables. Es que antes se pensaba que cuanto más corto era, también era más pregnante. Sin embargo, las marcas con frases terminaron funcionando, algo que hace un tiempo no existía".

De esta forma, también es posible encontrar aquellas que recurren a palabras coloquiales, algo que era prácticamente impensado tiempo atrás. Así, es posible encontrar a: "Mimo" (indumentaria infantil), "Muaa" (ropa de adolescentes) o "Creciendo" (artículos de bebés y niños).

En tanto, existen algunas compañías que buscan la originalidad y el impacto como "Kill" (indumentaria femenina") o "Siga la Vaca" (gastronomía) y otras que recurren al uso de otros idiomas, de rubros tan disímiles como "47 Street" (ropa de adolescentes) o "Just for men" (tintura de uso masculino).

En este contexto, lo cierto es que las empresas eligen cómo diseñar un logo, cómo designar una marca, de distintas maneras, pero en lo que todos coinciden es en que "hay más flexibilidad y ya no hay reglas tan rígidas como antes", tal como concluyó Fonseca.

Guadalupe Piñeiro Michel
iprofesional.com
Imagen: iprofesional.com

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