- Falta de motivación
- Falta de seguridad o confianza en ti misma
- Falta de experiencia o conocimientos
- Falta de tiempo
jueves, 22 de noviembre de 2012
¿Qué te falta para poder empezar?
Me escribe una lectora comentándome que su principal obstáculo es la falta de seguridad ante nuevos emprendimientos. De hecho, no es la primera que me comenta algo así. ¿Cuántas veces le has dado vueltas a algo en tu cabeza y al final no te has atrevido a dar el primer paso? Tienes en mente una idea, algo que te hace mucha ilusión, que te apetece mucho pero siempre le encuentras un pero, ¿verdad? Ya sea empezar tu propio negocio, cambiar de profesión o cambiar algo de tu vida que no te satisface, parece que nunca te atreves a dar ese primer paso.
Primero decirte que es normal, ante cosas nuevas, el miedo y la inseguridad aparecen rápidamente. No te pasa sólo a ti, nos pasa a todos. El miedo es ese compañero constante que no te abandona ni a sol ni a sombra. A veces es bueno, evita que cometas locuras; pero normalmente es un estorbo, te impide hacer lo que realmente quieres hacer. Como ya he dicho en otras ocasiones, el miedo se disfraza de excusas que, para ti, son poderosas razones para no hacer lo que quieres hacer. Ante un nuevo emprendimiento algunas de las más frecuentes son:
¿Cuál de estas excusas te pones tú para no empezar? Para empezar algo nuevo lo más importante es sólo una cosa: querer. Cuando realmente quieres hacer algo, no hay nada que te pare. Aunque tengas miedo, aunque creas que no sabes lo suficiente, sigues adelante. Y una vez has dado el primer paso y llevas parte del camino recorrido, si miras para atrás te das cuenta de que:
1. Tu visión es lo que te mantiene motivada
No necesitas una motivación especial para empezar. Si la tienes perfecto y si no, llegará a medida que vayas avanzando y logrando cosas. Lo que de verdad importa es que tengas en mente qué es lo que quieres conseguir y por qué es importante para ti.
2. Es difícil tener seguridad en ti misma al principio
Pero al igual que con la motivación, a medida que avanzas y aprendes cada vez tienes más confianza en ti misma. Cada vez aprendes más rápido y te das cuenta de que lo que de verdad marca la diferencia y genera resultados es actuar, implementar lo que sabes cuanto antes. Formarse es importante, pero hacerlo indefinidamente como excusa para no empezar (porque tienes miedo de no estar a la altura) no te va a llevar a ningún lado. Hasta que no empiezas no te das cuenta de que estás sobradamente preparada y lo que te falta lo aprendes o contratas por el camino.
3. Cuando sabes el “qué”, el “cómo” aparece
Es una de las partes más agradables de atreverte a empezar algo nuevo. Cuando sabes qué quieres pero no cómo lo vas a lograr y aún así tomas la decisión de ir a por ello, entonces el cómo se va presentando poco a poco. A lo mejor te gustaría tener tu propio blog pero no tienes ni idea de cómo empezar y, de repente, te llega al correo el artículo “Cómo empezar tu blog en 3 pasos”. O te decides a empezar tu propio negocio y ves un anuncio de un coach o consultor especializado en emprendedores. Los más escépticos no os creeréis esto, pero pasa. Ya lo dice el refrán “Cuando el alumno está listo, el maestro aparece”. ¿La explicación “científica”? Cuando te centras en algo empiezas a notar cosas que antes te pasaban desapercibidas. Seguro que habías recibido un montón de mensajes sobre blogs, pero ni te diste cuenta porque no era tu objetivo. Ahora que lo es, empezarás a encontrar lo que necesitas para avanzar.
4. Cada uno saca tiempo para lo que quiere
Si no tienes tiempo es que no te interesa sacarlo. Es una cuestión de compromiso. No tienes por qué hacerlo tampoco, puedes seguir como estás. Pero si realmente quieres cambiar, ¿qué puedes hacer hoy mismo para sacar tiempo?
En mi experiencia, si de verdad quieres sacar adelante algo nuevo, tener una visión, un plan, una estructura y alguien que te apoye y te guíe es fundamental. Pero lo más importante de todo es estar comprometida al 100% con tu proyecto. ¿Tú lo estás?
Aida Baida Gil
http://www.degerencia.com
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Las 10 claves del fracaso emprendedor
Cansados de la relación de dependencia o simplemente buscando desarrollar un camino de crecimiento diferente, cada vez más personas se están volcando al desarrollo de emprendimientos. Pero así como la tasa de creación de emprendimientos crece, también aumenta la de mortalidad. Para evitar la desmotivación emprendedora es bueno tener en cuenta cuáles son los principales aspectos causales de fracaso.
Las cifras de creación y cierre de empresas en la Argentina arrojan guarismos llamativos: cada año, alrededor del 20% de los argentinos económicamente activos crea una empresa, pero 4 de cada 10 proyectos fracasan en su primer año de vida. De los 6 que sobreviven, otros 5 quedan en el camino en los siguientes 9 años.
Cuando me preguntan cuáles son los principales problemas o errores por los que fracasan los emprendedores, empiezo a responder con preguntas: ¿Qué edad tiene el emprendedor? ¿Dónde vive? ¿Es hombre o mujer? ¿En qué industria se encuentra? ¿En qué etapa de madurez está el negocio?
Aunque existen muchos elementos a considerar, a lo largo de más de 500 planes de negocios analizados, un sinnúmero de emprendedores capacitados, asesorados y entrevistados, he logrado resumir los 10 pilares fundamentales del fracaso emprendedor.
Independientemente del orden, y de la ponderación que cada aspecto tendrá en cada situación particular, estos problemas son las más recurrentes causas de tropiezos que he encontrado y deseo compartir.
1- ¿Existe pasión?
El camino emprendedor está lleno de trabas, desilusiones y problemas. El emprendedor debe tener un temple de acero y, para poder soportar todos los altibajos, fundamentalmente debe tener pasión por lo que hace. Emprender es como escalar el Everest: sólo llegan los movidos por la pasión, los que enfrentan sus miedos, y no los movidos sólo por ambición.
2- ¿Tener pasión, es suficiente?
Rotundamente no. La pasión es necesaria pero no suficiente: se requiere de conocimiento específico en materia de negocios. Nadie duda de que el emprendedor conoce sobre el producto o servicio en profundidad, pero para hacer negocios es necesario desarrollar habilidades diferentes. Por ejemplo, existen modelos que permiten optimizar (tiempos, costos) la distribución de productos. Otros que permiten calcular el nivel de precios más adecuado de acuerdo a diferentes enfoques. También existen aquellos que nos pueden indicar hasta dónde podemos crecer sin resentir nuestra estructura financiera. Estos conocimientos y habilidades pueden ser adquiridos mediante capacitación, con la inclusión de un socio con experiencia o con asistencia externa.
3- ¿Es negocio?
Muchas veces, el enamoramiento del emprendedor hacia su producto o servicio es tan grande que desatiende lo inherente al negocio. Me refiero a que una buena idea, un buen producto o un buen servicio no necesariamente implican un buen negocio. Muestra de esto es que el 90% de los emprendedores no sabe cómo medir la rentabilidad, por lo que van a ciegas tomando decisiones inadecuadas a lo largo del proceso.
4- ¿Es sostenible?
El emprendimiento es como un hijo, y no hay nadie más bonito que el propio hijo. Pero lo cierto es que, al salir al mercado, deberá competir directa o indirectamente con una serie de alternativas. Y no sólo eso: pueden aparecer nuevos competidores que copien o mejoren la idea. Es necesario que el emprendedor construya ventajas competitivas sostenibles e innove, ya que la inversión y los gastos son seguros, pero los ingresos no.
5- ¿Quién es el cliente?
“Todos” es una respuesta que escucho con frecuencia. Pero lanzar un negocio para todos, es como lanzar un negocio para nadie. No es lo mismo una persona joven que una adulta, un hombre que una mujer, un profesional que un ama de casa… Cada grupo de consumidor elige con criterios diferentes, tiene necesidades distintas, va a comprar en distintos canales, etc. Focalizarse en un segmento o nicho de mercado permite ajustar el concepto para el cliente objetivo más conveniente.
6- ¿Cómo, cuándo y cuánto crecer?
Todos aspiran a crecer y vender cada vez más. Parece algo natural. Pero muchos emprendimientos mueren justamente en la etapa de crecimiento, ya que no consideran el impacto del capital de trabajo: para cobrar primero hay que vender, y antes de ello hay que producir, almacenar, pagar las compras… eso es dinero que está circulando dentro de la empresa. Es el equivalente a la sangre en el cuerpo humano: si crecemos de golpe y no tenemos la sangre necesaria dentro del organismo, colapsaremos.
7- ¿Hay un modelo o un plan de negocios?
Un modelo o plan de negocios es como simular el desempeño del emprendimiento en un papel, antes de lanzarlo al mercado. Nos permite evaluar todos los elementos necesarios y suficientes para equivocarnos lo menos posible. El problema es que muchos emprendedores ni siquiera han hecho el más básico de los análisis antes de abrir un negocio, lo que explica la alta tasa de nacimiento y muerte de los emprendimientos.
8- ¿Hay riesgos?
Aunque es parte de un buen plan de negocios, no es común encontrar los puntos débiles o riesgos en él. Todo proyecto tiene riesgos, y no hay nada mejor que considerarlos como parte del análisis para dar una adecuada respuesta, por ejemplo, elaborando un plan de contingencias. Pocos emprendedores creen que su proyecto es endeble, y lo defienden con gran pasión y convicción. Una pregunta que les hago siempre es “¿estaría dispuesto a vender su auto o casa, e invertirlo en el proyecto?”. A los pocos que se animan a responder “sí” les digo: “Bien, una vez que lo haga, vuelva y vemos”. Ahí medimos si hay realmente riesgos o no.
9- ¿Cómo financiarse?
Todo es muy lindo, pero muchos emprendedores van con su “gran negocio” golpeando puertas en busca de financiación. Una vez superadas las primeras fuentes de dinero (propia, familiares, amigos), deben analizar si agregan capital societario o si toman deuda. Sin saber medir la rentabilidad y sin contar con un adecuado flujo de fondos, será muy difícil acceder a financiación conveniente. “Endeudarse no es bueno” parece ser una premisa de muchos, aunque es falsa, ya que puede apalancarse el negocio con un préstamo adecuado.
10- ¿Qué necesita?
Abra su cabeza, sincérese y haga un listado de lo que le está faltando. Busque apoyo, ya que sus amigos y su familia aplaudirán su proyecto, incluso siendo malo. No saben más que Ud. del negocio y para colmo – como lo aprecian – no querrán desalentarlo. Capacítese, asesórese, y busque personas con probada trayectoria. Recuerde que su negocio es suyo, y nadie lo defenderá tanto como Ud.
Estos puntos son comunes a todos los emprendedores, independientemente del rubro, edad, ciudad… Y, aunque no es malo fracasar si es que de ello se aprende, la idea no es tropezar con las piedras que uno pudo haber evitado. Si cada uno que avanza en el camino emprendedor va apartando algunas piedras del camino, los que nos siguen sólo se preocuparán por las nuevas que vayan apareciendo: esto es progreso,
Diego Pasjalidis
Director de Consultoría y Desarrollo Emprendedor de Materiabiz.
viernes, 26 de octubre de 2012
Internet, ropa y gastronomía, los nichos para abrir un negocio
El dólar prohibido y las tasas bajas son
estímulos para iniciar un proyecto propio. Trámites, costos y oportunidades
para emprender. Dónde pedir ayuda y dinero. Consejos y advertencias para no
fallar.
Sin poder comprar dólares y con las tasas de interés por debajo de la inflación, muchos argentinos acumulan ahorros sin destino. Otros, acuciados por el aumento de los precios y las sombras de una economía menguante, necesitan hacer crecer sus ingresos. Bajo el influjo del empuje y la creatividad criollos, todos ellos explican por qué Argentina tiene una de las tasas de actividad emprendedora más altas del mundo. ¿Cuáles son los sectores y las claves para iniciar un negocio propio?
El especialista en finanzas personales Mariano Otálora dispara sin respirar: “por los bajos costos operativos, los negocios más fáciles de arrancar son aquellos relacionados con Internet (desde venta de servicios y productos , manejo y administración de redes sociales hasta producción de aplicaciones y software ), luego los que requieren baja inversión inicial y mucha rotación de stock, como un kiosco. Pero el negocio más fácil de encarar siempre corresponde a un producto o servicio que se conozca muy bien y con la menor cantidad de empleados posible. Ojo, también hay emprendedores que se pusieron en una plaza a venderles milanesas a los taxistas y facturaban 4.000 pesos, o que compran flores en el mercado mayorista para vender en el Día de la Madre.” Los analistas e inversores consultados por Clarín identificaron otros sectores en los que hoy la economía está ofreciendo oportunidades: delivery de productos alimenticios gourmet , servicios de gestoría especializados y servicios asociados con el turismo (guía, mapas, paseos en bici, tours personalizados, clases de tango). Otro de los rubros más populares para los creativos que empiezan es el de la producción y venta de ropa.
Trámites y planes
Antes de emprender, además de tener una buena idea hay que seleccionar la figura legal bajo la cual germinará. Para empezar, por sus bajos costos de constitución y mantenimiento, la mejor opción es una Sociedad de hecho. También es clave consultar a un contador para conocer la carga impositiva del negocio. Otro paso importante es registrar el nombre del emprendimiento como marca: el trámite se puede hacer en persona o a través de abogados especializados.
Un mojón fundamental en cualquier proyecto es la redacción de un plan de negocios , una de hoja de ruta que sirve para decidir inversiones, redefinir la idea original, obtener financiamiento y resolver si es necesaria la búsqueda de socios. ¿Para qué pueden servir? Para diversificar riesgos, complementar experiencias o para que aporten capital. Si se eligen socios, es importante establecer cuál será el rol de cada uno (atención con esto en los negocios familiares) y definir un plan que contemple todos los escenarios posibles, por ejemplo qué se hará si el negocio no funciona como se esperaba.
¿La idea es fabricar algún producto?
Cuidado con las trabas a las importaciones , que si bien ofrecen oportunidades para sustituir los productos que no ingresan al país también pueden complicar cualquier negocio hasta extinguirlo, por falta de insumos. Otro consejo es comprar equipos usados: la maquinaria insume una parte importante del desembolso en los proyectos industriales.
Vender por Internet
En 2011, diez millones de argentinos realizaron compras online, convirtiendo a la red en un gigantesco supermercado al cual acudir en busca de clientes. Para poder aprovecharlo vendiendo los productos o servicios propios, y si no se opera con los portales Más Oportunidades y Mercado Libre, se puede adoptar una plataforma de comercio electrónico como MercadoShops, que está integrada con el sistema de pagos MercadoPago. Ofrece un plan básico y gratuito y otro profesional, que cuesta 119 pesos mensuales. Tienda Nube da servicios similares a un costo de entre 79 y 249 pesos por mes. Estas plataformas sirven para que los compradores puedan pagar con tarjeta de crédito
Para abrir un comercio
Lo mejor es caminar la zona elegida y hablar con los vecinos para detectar sus necesidades, los comercios faltantes y el peso de la competencia. Si se va a alquilar hay que tener en cuenta los gastos de depósito (dos o tres meses), la comisión de la inmobiliaria y, si corresponde, el valor de la llave. Luego, se necesita dinero para acondicionar el lugar y comprar mercadería o insumos. Las habilitaciones pueden costar tiempo y dinero. ¿Una buena?
Los impuestos iniciales no son muy significativos
Otálora ofrece algunos números como guía: “el alquiler no debería superar el 12% de la facturación bruta, y en caso de tener empleados los costos laborales no deben superar el 30% de las ganancias brutas (lo ideal es entre un 18% y 23%). Hoy resulta difícil abrir un negocio a la calle con menos de 50.000 pesos”. Quienes ya tienen un negocio, pueden incrementar los ingresos sumando servicios con bajo costo y alto rendimiento, como alquilar una fotocopiadora, poner una máquina de café o una cabina telefónica. Un comercio debe esperar una utilidad neta de entre el 15% y 18%.
El taxi, un clásico de siempre
Un auto nuevo más una licencia y otros gastos cuestan unos 220.000 pesos. Si se tiene un usado, se puede bajar la inversión un 10%. Hay tres caminos para ganar dinero con un taxi: ser dueño y chofer –ingresos de entre 8.000 y 12.000 pesos mensuales–, contratar un chofer –hay que tener en cuenta la complejidad que implica tomar personal, para ganar entre 4.500 y 6.000 pesos– y cederlo a una mandataria que administre el coche y la licencia, con lo cual se pueden obtener entre 3.500 y 5.000 pesos mensuales.
Aprovechar una marca famosa
Otra opción: quienes tienen –o consiguen– más dinero que nuevas ideas pueden iniciar un negocio “llave en mano” si compran una franquicia, para abrir una sucursal de un comercio que ya existe. Desde 50.000 pesos se puede comenzar con una franquicia chica , pero el promedio se encuentra en los 150.000 pesos. Para mensurar el valor de estas cifras, los expertos en emprendedorismo estiman que el plazo razonable para recuperar la inversión en negocios chicos es de entre 12 y 18 meses; en los medianos entre 18 y 24, y en los más grandes las cuentas deberían equilibrarse después de los dos años.
“Argentina tuvo una coyuntura muy positiva para los emprendimientos entre 2003 y 2008. Luego se complicó un poco por la suba de los costos en dólares”, advierte Hugo Kantis, director del Programa de Desarrollo Emprendedor de la Universidad Nacional de General Sarmiento. Para sortear este obstáculo, el emprendedor “tiene que estar muy convencido de lo que ofrece, y vender esa confiabilidad en su producto para pedir plata: primero entre los conocidos y después en el mercado. A veces, es el futuro cliente quien pone un anticipo para que le hagan el producto que necesita”.
¿De dónde salen las ideas que podrían transformarse en negocios? “De la observación e interacción con colegas, parientes o usuarios de algún servicio. Hay que ver qué les pasa, qué necesitan, qué cosas creen poder mejorar”, sugiere Kantis. Y asegura que es clave hacerse amigo de otros empresarios jóvenes. Para contactarlos sirve ir a conferencias y cursos para emprendedores, aunque también pueden estar entre la familia y los amigos. Redes sociales como Facebook o LinkedIn son muy útiles.
La ebullición emprendedora argentina también causó un ranking de los errores más frecuentes: no evaluar correctamente si existe mercado para la idea, no destinar suficientes esfuerzos en difusión y marketing, equivocar la estructura de costos para poder vender a precios atractivos, no ser un buen conductor de equipos y descuidar a los proveedores.
Dónde pedir ayuda
Aunque muchas veces se sientan solos ante el mundo, los emprendedores tienen varios lugares a los que acudir. A través de varios programas, la secretaría PYME del gobierno nacional ofrece subsidios no reembolsables, créditos y asesoramiento a los nuevos emprendedores. El más atractivo es el PACC Emprendedores, que entrega hasta 110.000 pesos para gastar en máquinas, herramientas, muebles, materias primas o asistencia técnica a quienes hayan iniciado un proyecto hace menos de dos años. También se ofrecen créditos con tasas bonificadas, generosos reintegros fiscales por gastos de capacitación, financiamiento a emprendedores jóvenes mediante “préstamos de honor” de hasta 70.000 pesos que sólo se devuelven si el proyecto es exitoso, y capacitación gratuita para trazar planes de negocio.
Buenos Aires es una de las 10 ciudades del mundo con mayor actividad emprendedora . Según el Ministerio de Trabajo nacional, el año pasado en la Capital se crearon 11.416 empresas. Pero atención: también bajaron sus cortinas otras 10.598. La magnitud proporcional de la pérdida fue de 92,8%. En 2010 la ecuación fue de 89,7%, y en 2009 de 96,9%. Es decir que, en promedio, sólo sobrevive una de cada diez empresas abiertas.
En diciembre pasado se aprobó la Ley del Emprendedor porteño, que busca aumentar el número de empresas nuevas en la Ciudad, bajar la tasa de mortalidad de los nuevos emprendimientos y contribuir a regularizar la situación laboral, tributaria y las habilitaciones de las nuevas pymes. Para alcanzar esas metas, el gobierno porteño tiene hoy varios programas de apoyo, como Desarrollo Emprendedor (ofrece asistencia para analizar la viabilidad de la idea y diseñar el Plan de Negocio, y otorga premios en dinero y capacitación) y Buenos Aires Emprende (distribuye aportes no reembolsables de hasta 70.000 pesos y capacitación por un año para nuevos emprendedores y empresas de hasta 24 meses). Otra pata clave de la asistencia es la incubación : en un predio de mil metros cuadrados, los proyectos tecnológicos o de diseño seleccionados pueden instalarse durante un año y convivir entre sí. Un dato: si las empresas o start up no consideran la incubación, en dos años sólo queda en pie un 30%. En cambio, si se capacitan en gestión y reciben asesoramiento la supervivencia llega a 60%.
“Muchos jóvenes se vuelcan a la moda, el diseño, la producción audiovisual, la música o la industria editorial e impulsan sus propios emprendimientos, y nosotros los apoyamos para que puedan armar un plan de negocios sustentable”, explica Enrique Avogadro, director de Industrias Creativas y del Centro Metropolitano de Diseño (CMD) porteño. “Las industrias creativas tienen una barrera de entrada bastante baja, ya que se sostienen sobre todo con el conocimiento: contamos con emprendimientos que empezaron con un capital de 15.000 pesos ”.
Muchas organizaciones civiles también tienen programas de apoyo a quienes inician un negocio. INICIA es una comunidad de emprendedores con más de 10.000 asociados que arrancó como consecuencia de la crisis del 2001. “Se nos acercan todo tipo de emprendedores; desde aquellos que todavía no comenzaron sus actividades hasta los que tienen negocios bien establecidos. Tenemos seminarios de capacitación, programas especiales para cada etapa del negocio, asesoramiento y actividades de fortalecimiento de redes”, explica su presidente Joaquín Sorondo. INICIA –una red que por ahora funciona en Capital, GBA, Tucumán y Rosario y en la que trabajan 300 voluntarios provenientes en su mayoría del sector empresario– entrega un premio anual que otorga un año de asesoramiento y un viaje de negocios a Barcelona.
Otras entidades que patrocinan a los emprendedores son la Escuela Argentina de Negocios, las universidades Tecnológica Nacional, Abierta Interamericana y San Andrés; el ITBA, el CEMA, el Instituto de Emprendimientos Científicos y Tecnológicos (IECyT), Emprear y Endeavour.
Bullen ideas, sobra talento y hay buenos apoyos. ¿Qué más hace falta? Para Julián Drault, director de la firma de email marketing emBlue, “tenemos un potencial gigante si logramos nuclear los ahorros de muchas personas que no saben qué hacer con sus pesos y dárselos a emprendedores pujantes”. Entonces volvemos al principio.
Claudio Savoia
Diario Clarín / Zona
jueves, 13 de septiembre de 2012
Servicios para viajeros 2.0
Hay una nueva generación de turistas que buscan algo más que la foto típica y un buen paisaje: quieren conocer la cultura y el idioma; alojarse y comer en casas de familia y recorrer la ciudad pedaleando. Para cubrir esta demanda, surgen innovadores negocios.
Después de mucho viajar por el mundo y el país, Eugenia Márquez decidió convertir su hobby en negocio y creó Chee Argentina, un emprendimiento de turismo no convencional que difunde la cultura autóctona desde lo cotidiano. La idea es mostrar al turista cómo vivimos los argentinos y los porteños, y que participe, dice Marquez. Hacer un asado, ensayar pasos de tango en el living de una casa, o visitar La Boca más allá de Caminito, son experiencias que muchos viajeros buscan.
Antes de dedicarse al turismo Eugenia trabajó en compañías de seguros y financieras, luego tuvo un emprendimiento agropecuario. Empecé a plantear este negocio en 2010, informándome y haciendo un estudio de mercado. En 2011 me inscribí en el programa Buenos Aires Emprende (de la subsecretaría de Desarrollo Económico porteña) y armé el business plan, cuenta. Invertí $ 40 mil en la página web y folletería, en los que ofrecía paquetes de experiencias, pero tuve que tcambiar la comunicación porque no llegaba el viajero que estaba buscando, dice Eugenia.
Me consultaban por tours clásicos, shows de tango y viajes a Cataratas, cuando yo no ofrezco eso ni puedo competir con las agencias de turismo masivo, admite. Así, con la ayuda de tutores de Buenos Aires Emprende, reformuló su plan de negocios y de comunicación. Invertí $ 20 mil más en cambios en la página web y nueva folletería, y obtuve un aporte no reembolsable (ANR) por otros $ 43 mil, resume.
De a poco, Eugenia comenzó a tejer alianzas con otros emprendedores: guías especializados en arte y cultura, profesores de tango, artesanos que abren su taller a las visitas, y agencias de viajes que le derivan pasajeros. No apuntamos al turista espectador que va de compras, sino a un viajero que quiere aprender y participar, afirma. La Argentina tiene mucho para mostrar y mí idea es expandir el proyecto a todo el país, cierra.
Por amor a Buenos Aires
Karine Manoli es canadiense - de Montreal, Quebec-, y llegó a Buenos Aires, en 1990, para colaborar por un año con una ONG en educación popular. Por entonces, tenía 22 años y quedó prendada con la ciudad, sus luces, su ritmo y las flores de jacarandá. Se fue para terminar su carrera universitaria en Letras, y cuatro años más tarde volvió para instalarse. Aquí, enseñó idomas y trabajó para una oficina de promoción de inmigrantes del cono Sur hacia Quebec.
Entre 2003 y 2006, armó un hostal para extranjeros en la casa que alquilaba. Había mucho turismo internacional y pocos hostels en la ciudad. Yo tenía dos habitaciones disponibles y me pedían más, cuenta. Finalmente, en 2007, cuando la oficina de Quebec se trasladó a Brasil, Valerie, una cordobesa ex compañera de trabajo, le propuso armar un emprendimiento en turismo.
No teníamos capital ni inversores para montar un establecimiento propio. Entonces, decidimos concentrar servicios que ofrecían otras personas, como cuartos de alquiler, clases de Español o tours especializados en arquitectura, fotografía o historia, dice Karine.
La primera inversión fue de $ 5.000 (en 2009) para la página web. Las socias se inspiraron en el color del Jacarandá, y pensaron crear una sección de yapa con datos útiles para los turistas. Así surgió el personaje que le dio el nombre al emprendimiento: "Violeta Deyapa: una chica de 30 y pico, canchera, con onda, que sale y está al tanto de lo que pasa en la ciudad, dice Karine.
El año pasado, participaron del programa Desarrollo Emprendedor del Gobierno porteño y en el concurso Naves del IAE, la escuela de negocios de la Universidad Austral. Con una inversión de $ 78 mil, (40% financiado a través de un ANR), rediseñaron el sitio para hacerla interactiva y mejorar su posicionamiento en buscadores.
Hoy, facturan unos $ 45 mil mensuales, aunque el margen de ganancia es pequeño, ya que casi todos los servicios (excepto algunos tours armados a medida) están tercerizados. Apuntamos a gente que sabe viajar y busca una experiencia diferente. Queremos expandirnos a otros lugares del país y a la región. Estamos contactando a emprendedores en Chile y Uruguay, adelanta Karine.
Mejor pedaleando
Uno de los primeros trabajos de Gabriel Gasparrou fue repartir volantes de un show de tango en La Boca. Así conoció a Nicolás Falcioni, socio de Urban Bikin, un emprendimiento de tours en bicicleta, a quien le compró el negocio en 2003. Pagó unos $ 14.000 por la marca, 10 bicicletas y algunos clientes. A partir de ahí, armó una SRL y renovó la flota de bicis, optando por Bambucicletas, que son más livianas, ecológicas y se producen con mano de obra local.
Decidí enfocarme en el turismo responsable, que busca el menor impacto ambiental posible y pagar un precio justo, cuenta Gabriel. Por eso, estamos certificando ISO 9001. El emprendedor obtuvo en 2011 un ANR de $ 58 mil, con el que se trasladó de su casa a un local a la calle y renovó parte del equipamiento y las bicis.
La compañía ofrece paseos armados, según los intereses de cada grupo, y también el alquiler de bicicletas. Y si bien la afluencia de turistas extranjeros a Buenos Aires bajó el último año, el negocio no paró de crecer. La estacionalidad (en los meses de frío se trabaja poco) es una debilidad de este emprendimiento. Sin embargo, en un contexto donde las ciudades están saturadas del tránsito, la bici es como una alternativa rápida, económica y entretenida de hacer turismo, dice Gabriel.
Español para extranjeros
El instituto Join Us empezó, en 1991, como escuela de inglés para chicos y adultos. Con el boom del turismo internacional en Buenos Aires posterior a la crisis de 2001, se abrió la posibilidad de enseñar español para extranjeros. Empezaron a venir no sólo turistas, sino también estudiantes universitarios y de posgrado, cuenta Andrea Carricaburu, socia del instituto.
A través de un conocido que alojaba en su casa a estudiantes noruegos, empezamos a dar clases de español por la mañana, a contraturno de las clases de inglés, recuerda Andrea. Nos contactaron con una escuela de idiomas de Oslo, y así generamos una alianza con otros institutos europeos. Como, en general, los estudiantes necesitan alojamiento y quieren hacer paseos, nos asociarnos con casas de familia, guías y otros emprendedores, para ofrecer paquetes completos, cuenta.
Este modelo de negocios funcionó muy bien hasta 2008, cuando la crisis financiera retrajo el turismo desde Europa y los Estados Unidos. A partir de allí, cambió el perfil de los viajeros. Hoy llegan más desde países de la región, y creció la afluencia de estudiantes brasileños que buscan clases de español, e incluso de englés, apunta. En general, son estudiantes secundarios y vienen en grupo.
Les ofrecemos alojamiento en casas de familia para hacer una inmersión en el idioma, y también mucho shopping y entretenimiento, dice Andrea. Su instituto es parte de la Red de Turismo de Idiomas por la cual generó convenios con instituciones en Mendoza, Salta y Bariloche para ofrecer a los estudiantes continuar el curso mientras recorren el país.
A pesar de que los contingentes estudiantiles brasileños crecen, aún no compensa la baja del turismo norteamericano y europeo. En el mejor momento, los estudiantes de español extranjeros eran el 30% de la matrícula, hoy son el 10% y no hemos ajustado el valor de las clases en dólares, señala. Hoy, no creo que sea negocio tener una escuela de español para extranjeros, pero sí es un buen complemento para una escuela de idiomas", concluye.
María Gabriela Ensinck
El Cronista
Imagen: El Cronista
martes, 21 de agosto de 2012
Siete razones por las que los negocios no perduran
Esto es normal porque no es fácil levantar un negocio de la noche a la mañana. Se requiere gran esfuerzo y enorme dedicación, el empresario que se inicia tiene que entender que sus primeros años de actividades son una forma de ganar experiencia, y que no existe actividad que no tenga riesgo e incertidumbre.
Algunas razones que llevan a que los nuevos negocios no perduren:
1. Falta de experiencia:
Conocer a la perfección la actividad comercial que se pretende desarrollar es indispensable. Antes de invertir en ella deben empaparse de todos los aspectos de la misma.
2. No se tiene una estrategia de marketing:
Producir algo o tener un inventario para la venta es una parte del negocio. La más importante es tener una estrategia y tácticas muy bien definida de la forma de llegar al mercado.
3. Optimismo exagerado:
Todo nueva empresa debe investigar el mercado al que pretenden ingresar, estudiar los competidores y hacer anticipadamente predicciones y objetivos de sus ventas.
4. Tiempo de preparación:
Antes de comenzar a recibir el dinero de los clientes se requiere completar muchas actividades. Este periodo que antecede a la operación de una empresa debe estar muy bien calculado.
5. Capital de trabajo:
Los requerimientos de capital de trabajo deben hacerse por medio de un presupuesto. Un pronóstico bien preparado del flujo de efectivo ayuda a decidir cuánto y cuándo se necesitará.
6. Las consecuencias de un crecimiento temprano:
Un negocio cambia con mucha rapidez de forma y de tamaño en sus comienzos. A medida que aumentan las ventas, se necesitan sumas de dinero cada vez más grandes para alimentar ese crecimiento.
7. Una ubicación errónea:
El punto en donde se ubica el negocio y el alquiler que paga son un aspecto vital.
Fuente: Latinpyme
miércoles, 18 de julio de 2012
Estimulando tu espíritu emprendedor…
¿Nunca les pasó que de tener una idea en la cabeza y no saber como expresarla? A mi me sucede a menudo, especialmente cuando me siento a escribir esta columna.
Acumulo y anoto ideas para compartir pero al momento de bajarlas al teclado se me dificulta.
Para esta editorial estuve toda la semana pensando en temas que estimulen, impulsen, renueven el espíritu emprendedor. Me senté frente a la computadora y no encontraba ninguna forma atractiva de contarlos…. hasta que encontré que alguien escribió antes algo parecido y mucho mejor de lo que yo podría hacerlo.
Esa persona es el empresario e inversor español Alejandro Suárez Sánchez Ocaña que escribió un artículo llamado “10 ideas para estimular tu espíritu emprendedor” y me tomo el atrevimiento de compartirlo:
1. Cree en ti mismo
Es de Perogrullo, pero resulta fundamental: una persona sin autoconfianza no puede desarrollarse como emprendedora. Toda actividad que deba partir de ti empieza dentro de ti mismo.
2. Desarrolla un espíritu crítico, empezando por ti mismo
La apatía y el conformismo con uno mismo y con lo establecido son dos de los principales enemigos del emprendimiento.
3. Ambiciona objetivos, valora periódicamente si tus acciones te están acercando o alejando de ellos
Cualquier objetivo que te propongas y te motive lo suficiente es válido, plenamente válido. Visiónalos y acércate cada día más a ellos.
4. Que tus ambiciones sean reales y lógicas
Puede ser muy grandilocuente querer conquistar el mundo o abolir el hambre en África, pero sé razonable con tu micro mundo. Si lo que te motiva a corto plazo es comprarte una pantalla de plasma para ver la Eurocopa, trabaja por ello. Está bien tener grandes motivaciones con mayúsculas, pero también pequeños objetivos a corto plazo. Son estos últimos los que te harán moverte en el día a día y mejorar de forma tangible.
5. Desarrolla tus cualidades creativas
El mayor enemigo de la creatividad es uno mismo y sus “certezas de que no es creativo”. Todos podemos ser creativos en mayor o menor medida. Picasso decía que solo hay que fijarse en los niños. Todos ellos son personas creativas. A medida que nos vamos haciendo mayores, la gran mayoría de nosotros -por vergüenza, miedo o asemejarnos a la masa- va perdiendo esa creatividad. Recupera e incentiva la tuya.
6. Sé rápido
Es importante. No hay que ser un kamikaze, pero sí lo razonablemente rápidos en nuestras iniciativas. Si bien es cierto que algunas personas, por llegar demasiado rápido, se adelantan a su tiempo y pueden resultar incomprendidas, no es menos cierto que el mundo está lleno de personas que creyeron tener una idea y que, de tanto amasarla en su mente, vieron cómo fueron otras las que la pusieron en marcha.
7. Elije ser piloto
Las personas se pueden dividir en dos grupos: los que pilotan su existencia y los que se dejan flotar y acompañan a la gran masa según sople el viento. El éxito personal y profesional del segundo gran grupo está generalmente muy encorsetado, o se debe al azar. Es importante pilotar tu propio destino. Toma tus propias decisiones, aunque te separen del camino de las personas más cercanas.
8. Valora a los demás de la misma forma en la que te gustaría ser valorado
La “meritocracia” es el ecosistema lógico más beneficioso para cualquier persona con espíritu emprendedor. Siguiendo la misma regla de tres, para ser tratado así, deberías valorar del mismo modo a los de que tienes alrededor, esto es, en relación a sus méritos adquiridos.
9. No digo que olvides la teoría, pero…
Para un emprendedor, hasta metiendo la pata, la clave está en la práctica. En el ecosistema emprendedor hay personas que leen todos los libros, acuden a todos los actos, leen todas las revistas y están dando vueltas al mismo círculo una y otra vez. Sin embargo, dan la sensación de que nunca lograrán hacer nada o, peor aún, que lo harán cuando sea demasiado tarde.
10. Sé práctico
Dentro de la analítica del cerebro izquierdo debería estar grabado a sangre y fuego que nuestro esfuerzo debe tener siempre una recompensa y un motivo. El emprendedor se esfuerza y es creativo, pero todo ello debe estar marcado por un alto carácter práctico que le haga vislumbrar un objetivo que le mantenga motivado. Generalmente lo más rápido es lo más sencillo, y lo más sencillo es ser práctico.
Marcelo Berenstein
Periodista - Director de Emprendedores.News
Autor del libro “201 Mensajes para Emprender y Liderar”
Conferencista internacional sobre entrepreneurship, liderazgo y motivación
Imagen: Web
sábado, 30 de junio de 2012
Emprendimientos rurales, un negocio que mejora la calidad de vida
Los dos vagones
Para complementar actividades agropecuarias, rescatar pueblos del olvido o para cumplir el sueño de irse a vivir al campo, los emprendimientos rurales ganan terreno. En el país hay unos 1.600 establecimientos agropecuarios que ofrecen actividades turísticas, gastronómicas y deportivas, que suman a pueblos rurales.
Hace 10 años, mientras trabajaba en la gerencia de un laboratorio farmacéutico, Miriam Gattari adquirió un campo de 27 hectáreas en Bartolomé Bavio, municipio de Magdalena. Y, lo que se presentó como una oportunidad de negocio, se transformó en una elección de vida ya que al poco tiempo, dejó la ciudad y se trasladó a vivir allí.
El predio tenía originalmente más de 100 hectáreas que pertenecían a Juan Manuel de Rosas. Con el paso del tiempo, fue cambiando de manos y sufrió sucesivas divisiones, hasta quedar 27 hectáreas destinadas a un tambo. Cuando Gattari lo adquirió, recicló el galpón y dos vagones que le dan nombre a la estancia, como salón de usos múltiples y dormitorios para turistas. Los Dos Vagones, a 100 km de la ciudad de Buenos Aires y 50 de La Plata, también ofrece comodidades para pasar el día y realizar eventos empresarios.
"Adquirí el campo por u$s 27.000, pero llevo invertidos diez veces más", asegura Gattari. "Lo importante es que ahora vivo como me gusta, rodeada de animales de granja, mascotas y lejos del estrés", afirma la ex ejecutiva.
Proyecto Ecohostel Rewe
A Angel Dovico, ingeniero en Alimentos, le pasó algo similar. Hace cuatro años, visitó por primera vez la zona de Lago Moquehue, en Neuquén, y "fue amor a primera vista", describe. "Surgió la posibilidad de comprar un terreno y con mi familia no lo pensamos dos veces; nos trasladamos allí", cuenta.
Comenzaron por construir una cabaña a orillas del río Quillahue, y la alquilaron a turistas. Al ver la gran demanda y fascinación que provocaba el lugar en los visitantes, decidieron encarar un proyecto más ambicioso: la construcción de un ecohostel. Para esto, Dovico se inscribió en el posgrado de turismo rural de la Facultad de Agronomía de la UBA. Allí conoció a su socio, el ingeniero agrónomo Daniel Farris, y juntos decidieron lanzar un fideicomiso abierto para llevar adelante el desarrollo inmobiliario.
El ecohostel Rewe contará con un total de 30 plazas y se ofrecerán actividades al aire libre como trekking, cabalgatas, mountain bike, avistaje de aves, escalada, pesca con mosca y paseos en gomón por el lago, entre otras. La inversión inicial en el fideicomiso es de u$s 288.500, con una tasa de corte del 15% y un recupero de la inversión a tres años. La ventaja de este sistema es que no tributa el 35% del impuesto a las ganancias.
Sector pujante
Actualmente existen en el país cerca de 1.600 emprendimientos de turismo rural, de acuerdo a datos de la Cátedra de Turismo Rural de la Facultad de Agronomía de la UBA. "La Argentina es pionera en esta actividad en América latina, con el primer registro de un establecimiento agropecuario destinado al turismo que data de 1973", cuenta Mariano Villani, coordinador de la cátedra.
En el año 2000, la entonces Secretaría de Agricultura de la Nación creó el Programa Argentino de Turismo Rural y, desde 2008, junto al INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) y el Ministerio de Turismo, se puso en marcha el Proyecto Nacional Turismo Rural (Pronatur), el ente especializado que apoya a los emprendedores del sector.
El país cuenta, además, con una amplia red de asociaciones, como la Red Argentina de Turismo Rural (Ratur), que agrupa a más de 100 productores, y el programa Cambio Rural impulsado por el INTA y el Ministerio de Agricultura, que reúne a 106 productores. La cantidad de establecimientos que ofrecen actividades gastronómicas y de turismo fue creciendo de 461 registrados en 2000, hasta los más de 1.000 actuales.
Se trata de un negocio atractivo para los productores agropecuarios ya que "se puede complementar con las actividades productivas y no requiere grandes inversiones adicionales, dado que se sustenta en la utilización de recursos ociosos disponibles en el establecimiento", destaca Villani.
Uno de los beneficios indirectos del desarrollo del turismo rural es la generación de oportunidades laborales para grupos vulnerables.
Actualmente, la mayoría de los emprendimientos son dirigidos por mujeres y con colaboración directa de jóvenes que, de otro modo, deberían emigrar a los centros urbanos. La venta directa de productos agropecuarios a los turistas también es una oportunidad de negocio para los emprendedores rurales, ya que evitan intermediaciones y perciben una ganancia directa.
Emprender con la naturaleza
Hace más de 20 años, Gustavo González, amante del ciclismo y las salidas al aire libre, decidió convertir su hobby en modo de vida. "Empezamos un grupo de amigos que nos juntábamos a hacer trekking y bike treck, con las primeras bicis todo terreno que llegaron al país", cuenta. "Se empezó a sumar gente y decidimos cobrar por el tour, para así financiarnos los viajes.
Con el tiempo, el grupo se dividió entre los que queríamos profesionalizarnos para vivir de esto y los que sólo buscaban viajar gratis", confiesa. Así nació a principios de los '90, Bike Trekk, una de las primeras agencias especializada en turismo de aventura. "Invertimos unos u$s 600 de entonces, en habilitaciones, folletería y el alquiler de una oficina en la zona de Tribunales", recuerda el emprendedor.
Un importante impulso a este incipiente negocio llegó de la mano del programa de cable Biciclub, con cuya producción se asociaron para filmar los recorridos. Así, cada domingo iban sumando más fanáticos del pedal a las salidas. Finalmente, el programa dejó de emitirse, pero González ya contaba con una masa crítica de clientes.
La mayoría de los recorridos son cortos (hasta 100 km) y se hacen en el día, pasando por caminos rurales, pueblos y estancias. También se hacen salidas "especiales", de varios días, como un recorrido por los Esteros del Iberá, la ruta de la Yerba Mate en Corrientes y Misiones, o el Parque Nacional Talampaya en La Rioja. Las salidas cortas tienen un costo de entre $ 100 y $ 150, dependiendo de si el participante lleva la bici en su propio vehículo hasta el punto de partida.
El propio González se encarga de trazar los recorridos y oficiar de guía en cada salida, junto a su esposa que se ocupa de la administración del emprendimiento. "Tratamos de profesionalizar nuestro servicio, pero en un punto queremos mantenerlo como un emprendimiento familiar, en el que nosotros mismos salimos con la gente a pedalear, porque eso es lo que nos gusta", dice el emprendedor.
En 2008, González realizó el curso de posgrado en Turismo Rural en la facultad de Agronomía de la UBA, "donde encontré varias herramientas para mejorar el servicio y, también, me contacté con otros emprendedores, con los que hacemos algunas alianzas. Por ejemplo, incluimos sus estancias en nuestro recorrido y ellos nos brindan servicios de gastronomía y refrigerios"
En su búsqueda de capacitación, González realizó el año pasado un taller sobre publicidad en redes sociales. "Me había metido en Facebook porque la gente me decía que tenía que estar ahí, pero no sabía qué poner ni cómo manejarme. El curso me enseñó a usar este espacio como canal de comunicación con los clientes y sus amigos.
El boca a boca, ya sea virtual o real, es fundamental en este negocio. Porque un cliente satisfecho te trae a dos más, y un cliente enojado te espanta a por lo menos diez", sentencia.
Para este año, González tiene previsto renovar su parque de bicicletas para alquilar y el minibus con trailer para el traslado, todo con fondos propios.
Diario El Cronista (Argentina)
Fotos: Web
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