lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Cuál es la mejor figura societaria para emprender un negocio entre amigos?

A la hora de un nuevo emprendimiento es necesario evaluar la inversión inicial, la responsabilidad de los socios, la carga impositiva, cuestiones legales, riesgos a asumir y el horizonte de planeamiento, entre otros aspectos. Qué modalidad asociativa recomiendan los expertos en estos casos y por qué

Pedro y Pablo son dos amigos que se conocen desde chicos y, aunque la vida los condujo por diversos caminos, los unió en la idea de llevar adelante un emprendimiento en conjunto.

Los dos trabajan en ámbitos diferentes. Pedro se desempeña desde hace unos años como cajero de un prestigioso banco, mientras que Pablo es Licenciado en Administración y trabaja con su padre.

Sin embargo, ambos buscan un cambio aunque les cuesta tomar la decisión de abandonar "la estabilidad" que les brindan sus actuales empleos. No obstante, comparten una fuerte motivación: poner en movimiento los frutos de sus ahorros y lanzarse por su cuenta al mundo de los negocios.

Inicialmente, pensaron en comprar un pequeño departamento para alquilar pero los desalentó la baja rentabilidad que podían obtener por mes en comparación con la fuerte inversión inicial.

Lo mismo ocurrió con la idea de armar una "canasta de monedas", pero un dólar que actualmente pierde frente a la inflación y un euro que transita la crisis en el Viejo Continente los convenció de que ésta no era la opción más adecuada.

También desecharon otras alternativas como la de colocar dinero en un plazo fijo, porque consideraron que les obligaba a inmovilizar el capital a cambio de un interés realmente bajo para sus pretensiones. Y tampoco elegieron invertir en fideicomisos o fondos comunes de inversión ya que les parecía bastante arriesgado y no conocían suficiente del tema.

Ellos querían obtener una cierta rentabilidad, sin tomar un alto riesgo financiero, con una inversión inicial moderada y que les diera la posibilidad de que, si no funcionara el negocio en el corto plazo, pudieran bajar las persianas sin mayores complicaciones. Es decir, quería armar una sociedad pero que fuera totalmente flexible y sin la necesidad de grandes papeleos.

Entonces, recordaron lo que una vez de jóvenes soñaron: poner un bar. En un principio, al menos, la idea era alquilar el local, acondicionarlo y ver qué les deparaba el destino.

Aunque tuvieron varias dudas y hasta se plantearon constituir una sociedad "con todas las letras" (una Sociedad Anónima o una de Responsabilidad Limitada) lo cierto es que esto les resultaba demasiado caro para sus flojos bolsillos y, al mismo tiempo, ambicioso para empezar.

Fue ahi cuando un contador amigo de Pablo, les recomendó que armaran una Sociedad de Hecho (SH).

Esta historia es como la de muchos otros que, siendo amigos o parientes, quieren animarse a poner un emprendimiento propio, ya sea un bar, un restaurante, un local de ropa o, incluso, montar un estudio contable, entre otras opciones, pero no tienen en claro cómo arrancar.

En este escenario, iProfesional.com consultó a diversos especialistas quienes consideraron que, en estos casos, la SH es "la mejor opción" para dar los primeros pasos tanto por su reducido costo de constitución y mantenimiento, como por la facilidad que tiene de mutar en otro tipo societario en caso de que el negocio se expanda.

¿Por qué conviene elegir una Sociedad de Hecho?
A la hora de llevar adelante un pequeño proyecto, las SH pueden ser una de las mejores opciones en materia societaria.

Leonardo Glikin, abogado consultor en Planificación Patrimonial en Empresa y Familia y titular de Caps Consultores, destacó que para tomar esta decisión es clave tener en cuenta cuál es "el horizonte del negocio" al que apuntan los socios.

El experto destacó la flexibilidad de estas sociedades al señalar que "la experiencia indica que hay SH en todo tipo de actividades".

Y agregó que la posibilidad de constituirlas "es independiente de la cantidad de socios".

Es decir, para el experto, lo fundamental para elegir una SH es "la vocación de continuar o no con el negocio".

En tanto, el consultor tributario, Iván Sasovsky, destacó que "la utilización de la SH para determinados emprendimientos puede ser la mejor opción en casos como la concesión por temporada de algún restaurante o un estacionamiento".

"Este tipo de estructuras pueden ser utilizadas en aquellas actividades que sean desarrolladas durante un período acotado de tiempo y que, luego del cumplimiento del `objeto social´, las mismas queden sin efecto. Sería una especie de UTE pero para las personas físicas, por lo cual, pueden resultar muy útiles para este tipo de supuesto", expresó el especialista.

"El mejor ejemplo es el de una persona que posee una licencia de taxi, que se asocia a otra que posee el automóvil", puntualizó.

Y esto es así, principalmente, porque "no están obligadas a inscribirse y, a los efectos impositivos, sólo basta con la identificación de los socios para conformarla", motivo por el cual "no existen costos constitutivos".

El especialista destacó otra ventaja: "Los gastos administrativos son sensiblemente menores que los de una sociedad regular, dado que no existe la obligación de presentación de balances y auditorías, entre otros".

Y destacó: "Aquellos que posean un presupuesto reducido y no requieran de una estructura demasiado ambiciosa pueden hacer uso de ella".

En el mismo sentido, Glikin indicó que, al iniciar un proyecto a corto plazo, se busca que los costos sean mínimos.

Por lo tanto, para el experto "este tipo es ideal ya que son sociedades sin contrato social y, por ende, no tienen gastos ni de escribanía ni de inscripción, y mucho menos contables".

Además, resaltó que "es conveniente que se arranque un negocio con una SH cuando la idea de dicho negocio es provisoria y no se sabe si va a continuar o no".

El especialista, sostuvo que estas sociedades "son ideales cuando no hay un plan a mediano o largo plazo", y para graficarlo con un ejemplo, señaló que "es como ponerse de novio. No se sabe si se va casar con esa persona".

Por esta razón, Glikin señaló como importante "conocer bien a quienes van a ser los socios y saber cuáles son los objetivos que tienen para no equivocarse al momento de arrancar un proyecto".

Cuáles son las características principales de las SH
Desde el Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño (Cpcecaba), Hugo Belárdez Améndola, señaló que "las SH conforman lo que la Ley de Sociedades denomina `Sociedades no constituidas regularmente´ y ello obedece a que las mismas, por diversos motivos, no fueron inscriptas en el Registro Público de Comercio".

Entre las características fundamentales, el experto de Cpcecaba, puntualizó:
  • Los socios tienen una importante responsabilidad, ya que quedan solidariamente obligados por las operaciones sociales que realicen.
  • Cualquiera de ellos representa a la sociedad.
  • Además, cada socio puede exigir la disolución de la sociedad no constituida regularmente.
Ventajas impositivas
Al momento de hablar de impuestos, Sasovsky mencionó una de las ventajas comparativas que pueden tener estas sociedades.

El especialista destacó que "las SH son las únicas que pueden tributar por el régimen simplificado Monotributo, con todo lo que ello implica en cuanto a costos y responsabilidades".

En tanto, Victor Romero, miembro del estudio Harteneck, Quian, Teresa Gómez & Asociados, explicó que las SH "son responsables por deuda propia, es decir, son sujetos obligados a pagar determinados gravámenes nacionales ante el fisco".

Sin embargo, aclaró que "estas sociedades no abonan directamente esos gravámenes, sino que lo hacen a través de sus representantes legales, que de esta forma actúan como representantes por deuda ajena, conforme a lo establecido en la Ley de Procedimientos".

"La excepción a la regla la constituye el Impuesto a las Ganancias ya que, conforme a la ley del gravamen, se hallan obligados a determinar el tributo a pagar, pero serán sus socios los que, conforme a su participación social, deban abonarlos", explicó Romero.

Y añadió: "Las utilidades de las sociedades se encuentran tipificadas como ganancias de la tercera categoría -según las previsiones inciso b del artículo 49- y deberán ser íntegramente asignadas a los socios de las sociedades o dueños, aún cuando las mismas no hayan sido acreditadas en sus cuentas particulares".

Para Sasovsky, esta situación es "una de las principales `ventajas´ dado que la tasa efectiva que termina abonando cada uno de los socios, se ve disminuida por las alícuotas progresivas, el mínimo no imponible y las deducciones personales propias de las personas físicas" ya que "las sociedades regulares tributan siempre a la alícuota máxima".

Por último, Romero explicó que "cuando en cabeza de los distintos integrantes de la sociedad cada uno esté cerca de la alícuota del 35%, no existirá diferencia en cambiar a algunas de las formas de sociedades de capital que tributan, en Ganancias, sobre sus utilidades".

No todo es color de rosas
Si bien las sociedades de hecho presentan importantes ventajas, existen algunas cuestiones que hay que tener en cuenta al momento de decidir por esta forma societaria.

En este sentido, Damián Rivero, miembro del estudio Lisicki, Litvin & Asociados, expresó que "si bien la intención y la actividad que desarrollan favorecen el tráfico comercial, mediante la producción y comercialización de bienes y/o servicios, los aspectos financieros y patrimoniales, así como la certeza de los beneficios para cada uno de sus integrantes, resulta ser de dificultosa determinación, desde el punto de vista societario".

El experto también advirtió que en caso de conflicto, por lo general, "internamente se resuelven en el marco de una sucesión, de un divorcio vincular, o de problemas que deriven en un juicio de disolución y liquidación societaria; por causa de uno o más de sus socios".

Por su parte, Sasovsky recordó otras cuestiones que no las favorecen del todo:
  • Las sociedades de hecho, al carecer de instrumento constitutivo, y al encontrarse al margen de las estructuras tipificadas en la Ley de Sociedades Comerciales, deben mantener su estructura asociativa. Es decir, si se quiere cambiar un socio, se debe constituir una nueva sociedad.
  • Los socios responden ilimitadamente y solidariamente con su patrimonio por la sociedad.
  • Este tipo de estructuras no pueden tener bienes registrables a su nombre.
  • Al no contar con instrumento constitutivo, la obtención de financiamiento externo es más complicada.
Por estos motivos, el experto señaló que "al momento de desarrollar un emprendimiento, es fundamental planificarlo de la mejor manera posible, observando todas las variantes y relevando objetivos, recursos y confianza entre los partícipes, entre otros".

Rivero, en tanto, recordó que "suele darse el supuesto en que dicho grupo de amigos o familiares, podría haber iniciado un trámite de inscripción registral de un contrato constitutivo adoptando un tipo societario (por ejemplo una SRL) y nunca haberlo finalizado".

"En este último caso, dicho grupo se encontraría expuesto a los mismos efectos señalados para la SH, pero se trataría de una sociedad comercial irregular", explicó el especialista.

"Asimismo, el contrato escrito de la sociedad irregular y el que eventualmente pudiera existir en la sociedad de hecho, resulta inoponible entre los socios y frente a terceros, excepto en el momento de la disolución y liquidación de la sociedad", señaló Rivero.

Continuar o no continuar, esa es la cuestión
Los expertos dejaron en claro que, si bien las SH son ideales para dar los primeros pasos, el uso no es aconsejable durante largos períodos.

Así, si la decisión es crecer, hay que analizar cuánto es el tiempo adecuado para mantener esa estructura, así como también cuáles son los trámites que se deben realizar para mutar a una SA o SRL.

Al momento de hablar de cuánto es el tiempo que conviene mantener en pie esta estructura societaria, Glikin sostuvo que "no se hablan de meses sino de años" y señaló que "si pasan dos años, más o menos, y el negocio se estabiliza y hay intenciones de crecer, entonces es el momento de dar un salto".

"El trámite es de por sí rápido, ya que no hay que operaciones que deban ser continuadas, sino que se trata de una nueva sociedad", indicó el especialista.

En tanto, Rivero puntualizó que "este proceso, si existiera acuerdo entre los socios, implica la instrumentación de la voluntad social de adecuarse a una SA o SRL en lo sucesivo (ya que, legalmente, se mantendrá el régimen de responsabilidad de la SH por todos aquellos actos celebrados antes de la fecha de suscripción del contrato de regularización societaria)".

"Asimismo -continuó el experto-, en esta oportunidad se confeccionará un balance especial de regularización y, luego, los sucesivos balances anuales por ejercicio económico cerrado. Al mismo tiempo, la sociedad llevará sus libros societarios y contables, debidamente rubricados, donde constarán todas las decisiones adoptadas en las reuniones de administradores y socios, y, para el caso de la SA, su correspondiente Registro de Accionistas con la consecuente oponibilidad a terceros de todos los actos que se realicen".

En consecuencia, si la decisión es cambiar, Glikin precisó que "en caso de que la opción sea la de armar una SA, el trámite urgente de inscripción puede durar entre 8 y 10 días, mientras que por trámite normal alcanza los 40 días, más o menos. Y el valor de inscripción puede variar entre los 3.000 y 6.000 pesos".

Gonzalo Chicote
iprofesional.com

sábado, 27 de agosto de 2011

Los 7 pecados capitales del emprendedor

Sinceramente creo que los emprendedores, y la creación de nuevas empresas con propuestas de valor arriesgadas, innovadoras y de calidad son la única alternativa real para conseguir el tan cacareado cambio de modelo.

Sin embargo, me da la impresión que sustantivar la palabra “emprendedor” ha hecho mucho daño. Los auténticos emprendedores, los que han levantado las grandes, pequeñas y medianas empresas nunca se refirieron a sí mismos diciendo: “soy emprendedor”… sino más bien se consideraban luchadores que crearon empresas… dicho de otra forma, emprender es un estado, no un trabajo (a excepción de unos pocos emprendedores “en serie”, cuyo foco es precisamente la creación… pero son realmente pocos).

Al hilo de esto, el genial video sobre lo que de verdad es emprender contado por los creadores de algunas de las empresas más conocidas de nuestro país (y ojo, éstos son los que tuvieron suerte y les fue bien).
Entonces… ¿de donde viene esta curiosa moda sobre el emprendimiento o emprendeduría? En mi opinión, de dos factores aislados y contrapuestos:

•Los gobiernos nacionales y autonómicos se han dado cuenta que si quieren construir un futuro en el que las regiones y países no compitan en precio sino en valor deben estimular de forma importante la creación de nuevas empresas (y ya de paso, aumentar la recaudación consecuencia de un número mayor de empresas que pagan impuestos).

•El efecto “salvaje oeste”… lo que no es, ni de lejos, la búsqueda de los últimos espacios salvajes. ¿Sabéis quienes realmente fueron los que se forraron durante la época de la fiebre del oro? Los que fabricaban palas e instrumentos para buscar oro… no (la mayoría) de personas que lo buscaban.

Creo que una de las mejores frases que describe la história de la mayoría de las startup que conozco, cortesía de Pablo Villalba, es:
“Let’s jump off the cliff, we’ll deal with gravity later”

Los pecados capitales del emprendedor
Todos cometemos errores, pero existen algunos que son especialmente graves para un emprendedor, dado que pueden afectar de forma importante a sus probabilidades de éxito, y que por lo tanto es importante conocer.
Como si del descenso a los infiernos de Dante se tratara, vamos a intentar encajarlos (de forma más o menos afortunada) en los 7 pecados capitales….

LUJURIA
•Dedicar meses a generar atractivos planes de negocio (los famosos business plan), imaginando quiénes serán sus clientes, cómo comprarán, que tamaño tiene el mercado.. en lugar de salir a la calle, hablar con ellos, y preguntarles. Ojo, no digo que no sea importante tener un buen plan de negocio, pero no es la base. La base es encontrar el modelo de negocio, conseguir clientes y facturar.

•Obsesionarse buscando la idea perfecta, el planteamiento que a nadie se le ha ocurrido… lo siento, pero esto es 10% inspiración y 90% transpiración. No existe la idea perfecta… y aunque exista, la clave es la ejecución y no la ideación. Debes obsesionarte con probar, prototipar, ejecutar y volver a probar… y no con planificar.

•Empezar sin tener unos objetivos ambiciosos, claros y cuantificados. Aunque luego cambiarán, y no es necesario que sean “dar un pelotazo” (cosa que ha hecho mucho daño a las startups de éste país), si que vale la pena tomarse un tiempo en hacer ésta reflexión… todo lo demás es autoengaño.

PEREZA
•Aunque no es patrimonio exclusivo de los emprendedores, es muy habitual dedicar esfuerzo y tiempo sólo a la parte que más nos gusta (programar, diseñar, o como últimamente es muy habitual, los medios sociales). No generes buzz si no tienes nada detrás…

•De la mano de lo anterior, la procrastinación (o postergación): tu mente no para de sugerirte otras cosas que podrías hacer primero, que seguro puedes acabar a tiempo …etc. y que en la práctica son o más agradables (suelen ser las que te gustan/se te dan bien) o tienes claro cómo hacerlas, y el grado de certeza es alto.

•Tomárselo “con calma”. En una empresa recién creada, tienen que pasa cosas “relevantes” TODAS las semanas… si no es así, es que vas muy lento.

•No querer vender el producto hasta que esté perfecto. Si no lo vendes, no sabes cuales son sus defectos (no sólo en el propio producto, sino en el mensaje, la forma, el interlocutor, el soporte…)

•No haber “hecho los deberes” antes de emprender. La complacencia y la fé ciega en la idea llevan habitualmente al fracaso. Un ejemplo claro es el CEO que delega sus primeras ventas en otros (fuerza comercial..etc). Creo que es absolutamente imprescindible que el CEO venda, mire a los ojos a sus clientes (o a sus trazas de Google Analytics ) hable con ellos, escuche sus dudas y quejas y entienda sus problemas… de primera mano.

GULA
•Enamorarse de la idea, y pretender ejecutarla tal cual, sin escuchar al mercado. El 99% de las veces, de la idea original a la que se ejecuta no hay apenas similitudes, por lo que hay que saber pivotar desde el producto al modelo de negocio.

•Quejarse de que no hay suficientes ayudas del estado para montar su negocio, que así no es posible emprender… seguro que sería genial que se subvencionasen más cosas, pero creo que uno de los cánceres que nos han llevado a ésta situación son las subvenciones (per sé no son malas, pero aplicadas indiscriminadamente rompen dinámicas competitivas y hacen sostenible lo insostenible). Con que el estado no te ponga zancadillas, sobra.

•Creer que será fácil conseguir financiación, que el dinero durará y que los gastos serán los esperados. Ahora mismo es muy difícil conseguir crédito, sea de un banco o de un inversor privado… y no lo dudes, se te acabará antes de lo esperado. Yo siempre recomiendo que dupliques los gastos y dividas los ingresos para tener una expectativa real.

•Si consigue convencer a un inversor, o a alguna de las 3F (Friends, fools & familiy), derrochar el dinero en comprar mobiliario nuevo (para tener unas oficinas como Google, dicen), en poner anuncios en prensa o en vallas publicitarias… justamente tras la primera ronda es cuando se debe vivir en modalidad “emprendedor indigente” (exagero, claro), ya que cada euro debe estirarse para que dure lo máximo posible. Como dice Guy Kawasaki:
Crea como un dios, manda como un rey… y trabaja como un esclavo

IRA
•Desanimarse, enfadarse y echarse atrás ante un fallo, problema o error. Emprender es una escalera de pequeños fracasos de los que aprender, y sin duda sufrirás muchísimos de ellos… así que prepárate mentalmente. La resiliencia (capacidad continuada de sobreponerse a las adversidades y ser perseverante) debe ser una de las principales cualidades de un emprendedor.

•Frustrarse fácilmente por la falta de certeza que supone su actividad, punto especialmente relevante para los emprendedores que vienen de trabajar por cuenta ajena, típicamente un entorno mucho más ordenado. En una startup, lo único constante es que no sabes nada. Por ello, y de forma similar al punto anterior, un emprendedor debe ser capaz de aceptar que la incertidumbre es parte integrante de su actividad, y aprende a tratar el caos como un compañero más de trabajo.

•Sin duda, la falta de foco y la indecisión son el problema más habitual del emprendedor. Dada la tremenda cantidad de tareas diferentes que requiere montar una empresa, es muy facil perderse entre las no importantes. Por eso es imprescindible preguntarse ante cada tarea: ¿es crítica para llevar el proyecto a la calle?

ENVIDIA
•Intentar copiar lo que funcionó a otros (creo que ahora lo llaman “benchmarking”). Es importante conocer a la competencia, tanto directa como indirecta, pero sólo para entender sus negocios, puntos fuertes y puntos débiles. Si intentas competir con sus reglas y ser mejor que ellos estás muerto.
No trates de ser mejor, esfuérzate en ser diferente.

•Fijar el modelo de negocio en la fase de planificación (donde realmente no se tiene demasiada idea sobre si éste es el más adecuado para su proyecto) y ejecutarlo tercamente sin esperar a recibir feedback… es mucho mejor dedicar la primera fase del proyecto a explorar en el mercado y con clientes reales cuál es el mejor modelo de negocio, consistente y sostenible, que saca más provecho de la proposición de valor de la empresa.

AVARICIA
•No compartir información sobre el proyecto con otros emprendedores, clientes, proveedores, amigos, parientes… con todo el que quiera escucharte. De todos se aprende, lo importante es tener la mente abierta para escuchar nuevos planteamientos, ideas, críticas..etc. (hay una fina línea entre estar seguro de tu proyecto, digerir las críticas y ser un suicida…)

•Ante un proyecto que da signos de no funcionar tras bastante tiempo, convencerse que la culpa es del mercado que todavía no lo ha sabido entender. En algunos casos excepcionales es así, y aún en éste caso, si no hay mercado, no hay dinero. Tan importante como hacer el plan de negocio al principio es el decidir bajo que conjunto de condiciones habrá que matar el proyecto…y no engañarse con la falta de rentabilidad. Lo que es normal y admisible en un momento, es síntoma de que el proyecto debe desaparecer en otro.

•Intentan atesorar clientes, de forma similar a Gollum. El cliente debe querer estar con nosotros porque le encanta nuestro producto, porque se siente el rey… no porque es un infierno cambiar de proveedor (las famosas barreras de entrada y barreras de salida)

•Considerar que, si les gusta a ellos, le tiene que gustar al cliente. Hay que hacer un autentico ejercicio de empatía y sentir lo que necesita el cliente, y que toda nuestra experiencia de uso le dé respuesta.
It’s not just what it looks like and feels like. Design is how it works. (Steve Jobs)

SOBERBIA
•Falta de humildad… y no perderse ni un solo “sarao” (lo que supone muchas veces 4-5 saraos semanales), con el agravante de querer dar sesudos consejos a otros emprendedores “noveles”… Creo que no sólo es un error, sino es irresponsable. Eso se puede hacer una vez tienes varios casos de éxito a tu espaldas, y te puedas permitir dar consejos basados en tu experiencia, si no es una peligrosa arrogancia (no me malinterpretéis, creo que los eventos son buenos, necesarios y cumplen una función importante… pero no es la de llenar el tiempo del emprendedor). El tiempo del emprendedor se debe llenar de hablar con clientes y con proveedores, pelear las facturas no cobradas, negociar con los bancos, mejorar su producto… no asistiendo a “saraos”

•Obsesionarse con la perfección. Excepto en la “salsa secreta” (mojo) de tu proyecto, es perfectamente aceptable coger la fruta más baja. Y aún así en la proposición de valor clave, es mejor sacarlo pronto e ir aprendiendo que sacarlo tarde… y estar muerto.

Si al sacar tu producto al mercado no estás absolutamente avergonzado, es que lo has sacado demasiado tarde.

•Considerar que no hace falta ayuda, que se puede ir sólo. Todo emprendedor debe tener cierto conocimiento (sobre todo al principio) de muchas áreas muy separadas (marketing, finanzas, tecnología…etc), pero es virtualmente imposible que alguien tenga todas esas capacidades al nivel de profundidad que se requerirá más adelante. Busca compañeros que te complementen y con los que tengas empatía, un equipo que rema en la misma dirección es la clave de una buena ejecución (lo que es muy diferente del buscar socios para evitar el miedo de la soledad, una muy mala idea)

AGRADECIMIENTOS: Como no podía ser de otra forma, me gustaría agradecer sus contribuciones e ideas a Juan Sobejano, Jose Rosell, Antoni Flores, Elena Benito, Oliver Nuño Saiz, Paco Negre, Alfonso Jiménez Cantos, Antonio Romero, Miguel Borrás, Pablo Villalba, Jose Manuel Sanz, Guiomar Gonzalez, Ángel Borondo,Jose M.Marco, Anónimo Español, Mar Gonzalez, Xavier Gost, Helena Tormo, Maribel Rincon.

Javier Megias
www.hosteltur.com

viernes, 12 de agosto de 2011

Plan de Negocios para un Startup


Conoce qué características debe tener un Plan para empresas innovadoras y con altas posibilidades de crecer.

Si quieres poner en marcha una Startup (negocio con poco tiempo de operación y altas posibilidades de crecimiento, generalmente asociadas a la innovación o tecnología) y vender un Plan de Negocios óptimo, debes tener en cuenta ciertas consideraciones. Enfrentarse a un grupo de posibles inversionistas puede crear una gran tensión en tu vida y, como consecuencia, limitar tus posibilidades.

Es por esto que te entregamos algunos consejos, que muchas veces los emprendedores obvian a la hora de hacer un plan de negocios. Toma nota:

1. Inducción
Parte de lo general a lo particular, es decir, cuando vayas a exponer, pon todas las cartas sobre la mesa. Para esto debes contar con toda la documentación necesaria para hacer tu plan de negocios

2. Clasificación
Clasifica todo en una lluvia de ideas, destacando lo más importante con el fin de atacarlo de forma separada.

3. Estructura y jerarquización
Antes de que cada persona se lleve su tarea a su puesto de trabajo, debes estructurar el plan de manera que todos los componentes del equipo estén de acuerdo. Aquí debes jerarquizar, dar valor y ubicación a los puntos que integrarán cada sección del proyecto.

4. Coherencia y revisión
A este punto debes dedicar tiempo y metodología a conciencia, pues todos los integrantes deben presentar los resultados de su labor en diversas reuniones de seguimiento y darle la forma necesaria al plan de negocios. Sugiere cambios, pero no critiques los puntos existentes, es decir, propone algo mejor evitando el inconformismo.

Ahora, tomando en cuenta que se trata de un Startup, considera lo siguiente:

- Las personas que despiertan su interés en Startups, son inquietas y con tiempo limitado, por lo que la presentación debe ser breve y con un resumen ejecutivo atractivo y conciso. Evita explayarte demasiado en cada punto y añadir información que no sea relevante.

- Utiliza imágenes y gráficos. Evita que el fondo sea 100% blanco, sino que sea acorde a los colores de tu empresa o tu proyecto, con el fin de construir tu marca y que se haga más conocida. Si tienes un logo, úsalo n las presentaciones, el título, el gráfico; en todo lo que lo puedas poner.

- No escatimes en esfuerzos para el diseño y la presentación, pues si no es acorde al nivel de tu proyecto, mejor busca ayuda profesional externa.

- No olvides incluir las previsiones de ventas y una cuenta de ingresos creíble y fundamentada en un estudio de mercado previo, así como también un plan de contingencias, para que el inversor vea que has previsto estrategias y acciones concretas para superar posibles obstáculos que se pueden presentar en el desarrollo de tu plan de negocios.

SoyEntrepreneur
Imagen: Web

martes, 26 de julio de 2011

Emprender o no Emprender


Roger Cohen, fundador de Desarrollarme, un portal argentino que impulsa el desarrollo profesional, comparte con nosotros su visión sobre la aventura de emprender y da consejos para quienes estén analizando lanzarse a ese desafío.

Existe una gran variedad de alternativas para obtener ingresos a partir de nuestro trabajo. Y si bien hay profesiones más propensas a desempeñarse bajo ciertas modalidades, prácticamente todas las carreras pueden traducirse en diversas formas de trabajo: relación de dependencia, profesional independiente, autoempleo, emprendimiento, empresa, etc..

¿Quién no quiere ser “su propio jefe”?
El independizarse no es para todos. Ni tampoco debería verse como un objetivo per sé. Lo importante es qué nos brinda a nosotros la relación de dependencia y qué nos brinda el trabajo independiente. De cualquiera de las dos formas se puede disfrutar o no, progresar o no, ser feliz o no..

Lo que queremos plantear acá es una arista clave del desarrollo de tu carrera profesional, que tiene que ver con la elección de la modalidad de trabajo más conveniente para tu propio proyecto de vida, a diferencia de la tradicional presunción de un único camino de desarrollo profesional posible.

¿Cuándo independizarme?
La gran ventaja que ofrece la juventud como etapa para lanzarse a la aventura de emprender, es que se tiene un menor costo de oportunidad; es decir, el sueldo y los beneficios (económicos, de reconocimiento, de supuesta estabilidad, etc.) que se deja de percibir al no trabajar en relación de dependencia, no es tan significativo como cuando se es más grande.

Al mismo tiempo, tampoco se tienen las mismas necesidades financieras, se suele tener menos o ninguna necesidad económica familiar, etc. Esto es importante para tenerlo en cuenta ya que a medida que vayas creciendo en tu carrera, te pesará más el costo de oportunidad. Y el “peor de los mundos” será aquel en el cual a pesar de estar siendo exitoso según los parámetros externos, te encuentre insatisfecho, frustrado y enojado con vos mismo por no animarte a salir de la zona de confort.

¿20 años de experiencia o 1 año de experiencia repetido 20 años?
El trabajo en relación de dependencia te permite aprender mientras te pagan. Pero la curva de aprendizaje se va achatando, y llega un punto en que esto deja de tener valor significativo para tu desarrollo. Inclusive puede suceder que el aprendizaje que estás adquiriendo sólo sirva para la realización de ciertas funciones en un número muy acotado de empresas y bajo circunstancias casi únicas. Si no es aplicable a otras circunstancias o empresas, ¿realmente estás adquiriendo un aprendizaje útil para vos?

Tené en cuenta qué aprendizajes generalizables te puede aportar tu puesto de trabajo. Por ejemplo, lo que aprendas respecto a administración del tiempo, gestión de proyectos, negociación, trato con el cliente, ventas, etc. te será útil para una gran variedad de oportunidades laborales o de negocios independientes.

Ingresos vs tiempo vs resultados
Salvo a tu jefe, al resto de la Humanidad no le importa cuántas horas le dedicás a tu trabajo, sino cuánto valor agregás con lo que hacés. Por ejemplo, ¿pagarías el doble por uno de mis cursos si te dijera que me costó el doble de tiempo prepararlo? El trabajo independiente puede permitirte desconectar tiempo y dinero. Pero no siempre. Por ejemplo, si tu trabajo independiente consiste en cobrar una tarifa horaria y la misma no depende significativamente de la calidad de tu trabajo o de tu habilidad comercial, dicha desconexión no se produce. Solamente estarás intercambiando la seguridad en cantidad de horas que te brinda el trabajo en relación de dependencia por la incertidumbre e inestabilidad que implica el flujo irregular de carga de trabajo de la modalidad independiente.

La seguridad que te brinda la relación de dependencia
Al trabajar en relación de dependencia, tenés la “seguridad” de recibir una suma predeterminada a fin de mes. Esto te permite planificar y hasta endeudarte, accediendo más fácilmente al crédito que si no tuvieras un trabajo en relación de dependencia. Sin embargo, cualquier inversionista sabe que poner “todos los huevos en una misma canasta” es un mal negocio. De buenas a primeras podés quedarte sin ninguna fuente de ingresos, ya que en menos de un minuto puede tu empleador comunicarte que estás despedido, cuando menos te lo imaginás. En cambio, si bien el trabajo independiente no te asegura una suma fija cada mes, podés construir una base de clientes y/o productos más amplia, que te permita diversificar riesgos. La probabilidad de que al mismo tiempo todos tus clientes se caigan o todos tus productos dejen de ser vendidos, es mucho menor que si solamente ofrecés un producto a un único cliente: tus horas de trabajo a un único empleador.

¿Por oportunidad o por necesidad?
En épocas de alta tasa de desempleo, es que mucha gente decide emprender un proyecto propio porque no encuentra otra alternativa para obtener ingresos; esto es lo que se denomina “emprender por necesidad”. Sobre todo sucedió en Argentina en la década de 1990, cuando la gran oleada de privatizaciones y cierres de empresas generaron una gran cantidad de personas desocupadas con un cierto capital disponible (proveniente de sus indemnizaciones). Pero gran parte fracasó porque si bien contaba con el capital, no contaba con la idea de negocio correcta, o no tenía las características emprendedoras requeridas para llevarla a cabo. Se supone que quienes emprenden por oportunidad y no por necesidad, tienen mayores chances de que les vaya bien. Pero esto no tiene por qué ser así; lo importante es si uno cuenta con lo que hay que contar para triunfar, independientemente de cómo se llegó a la definición de emprender de manera independiente un proyecto.

¿Motivado a escapar de la empresa anterior o a crear una nueva?
Muchas veces se llega a emprender o a trabajar de manera independiente como una salida necesaria a una situación insoportable en la empresa donde se trabajaba. El problema es que se puede llegar a reemplazar una prisión por otra si no se tienen en claro y se respetan ciertos criterios no negociables que buscamos en la independencia. Y esto es conveniente tenerlo claro de antemano. Por ejemplo, si te espantaba el tener que lidiar con atender clientes maleducados sin poder responderles como querrías, ¿qué vas a hacer diferente en tu nuevo emprendimiento que te permita darte el lujo de elegir clientes? ¿Vas a trabajar solo con unos pocos clientes? ¿Cómo los vas a captar y retener? ¿Por qué te pagarían tanto que con ellos solos podrías mantener y hacer crecer tu negocio? Si te aburría el trabajo monótono, ¿qué roles vas a ocupar en tu emprendimiento que van a mantenerte entretenido y al mismo tiempo estarás aprovechando realmente tus fortalezas al servicio de este nuevo negocio? Si te molestaba la cantidad de horas que debías trabajar, ¿cuán realista es tu idea de que de manera independiente vas a poder trabajar menos horas? ¿Estarías dispuesto a trabajar incluso más horas pero si a cambio lograras algo más de flexibilidad horaria?

Te sugerimos responder a estas preguntas:

• ¿Cuáles son las razones que te harían “escapar” de tu trabajo en relación de dependencia hoy en día, y qué grado de criticidad tienen para vos?

• ¿Qué alternativas existen para evitar las causas anteriores, sin trabajar de manera independiente?

• ¿Cómo harías para asegurarte, trabajando de manera independiente, que esas causas no existirán?

¿Tengo lo que hay que tener para emprender?
Para que el emprendimiento sea exitoso, hace falta contar con el capital necesario, contar con la idea de negocios adecuada, y contar con las características emprendedoras necesarias para lograr una implementación exitosa del proyecto. Con que falle cualquiera de estos tres elementos, alcanzará para asegurar el fracaso del emprendimiento. Muchas veces se pone el foco en las cuestiones externas: capital e idea de negocio, pero lo más crítico es el emprendedor. Con las características adecuadas, se consiguen las ideas y el capital para llevar adelante el emprendimiento.

Algunas de las características que Andy Freire en su libro “Pasión por Emprender” y compartimos: que el dinero no sea la principal motivación sino una consecuencia lógica de emprender exitosamente, elegir un emprendimiento que realmente nos apasione, estar dispuesto a trabajar duramente (embarrarse) en busca de resultados y no quedarte soñando, combinar el desarrollo del emprendimiento con un profundo proceso de desarrollo personal, buscar continuamente el aprendizaje sin creernos expertos en nada, y tomar siempre el rol de protagonista –y no de víctima- frente a los desafíos y obstáculos que se nos presenten.

Por último, te dejamos el siguiente ejercicio, que te puede servir para decidir tu salida de la relación de dependencia (o tu feliz permanencia): Imaginate trabajando de manera independiente.

¿Qué características buscarías en los siguientes aspectos y por qué serían importantes para vos?

1- Cantidad de gente a cargo (estar solo, como profesional independiente, o liderar equipos)
2- Cantidad de horas dedicadas, y en qué horarios
3- Ubicación geográfica, viajes, ámbito, etc.
4- Socios, equipo directivo (solo, con socios, de qué características, con empleados en cargos directivos)
5- Capital invertido e ingresos a obtener a lo largo del tiempo
6- Seguridad, estabilidad, diversificación de riesgo Roles a ejercer por vos, y su relación con tus fortalezas y debilidades
7- Networking actual vs networking necesario
8- Tu familia
9- Impacto social

Una nota personal respecto a la relación de dependencia y el miedo a la libertad
La relación de dependencia nos brinda un marco en el cual en mayor o menor medida sabemos qué se espera de nosotros, tenemos un rol, un lugar, una “posición” (así se suele llamar a los puestos de trabajo, ¿no?). Puede ser que algunos empleados no estén conformes con lo que dicha posición implica, con sus jefes, con sus pares, con la remuneración, con los desafíos, etc..

Sin embargo, el solo hecho de ser parte en esa relación de dependencia, nos ayuda muchísimo, mucho más de lo que nos imaginamos: nos hace olvidar que estamos solos en la vida; que nacemos y morimos solos, que el mundo existía antes y seguirá existiendo después de nosotros..

Según nos explica brillantemente Erich Fromm , los humanos no toleramos esa sensación de soledad en el mundo, y la necesitamos tapar de alguna manera. Sin entrar en detalles -por mi desconocimiento intelectual y por exceder el objetivo de este apartado de la guía-, Fromm demuestra que tanto el sádico como el masoquista, lo son para solucionar este problema insoportable: ambos tienen una dependencia de la existencia de la otra persona, y así dejan de estar solos.

Otros ejemplos analizados por Fromm, son la esclavitud, cierto tipo de religiosidad, y la super-actividad frenética. Se trata de estar respondiendo a los mandatos de un otro, sea una persona o sea algo más abstracto como la “opinión pública”, las costumbres, etc.

¿Qué sucede cuando uno sale o intenta salir de la relación de dependencia?: uno gana en “libertad de”, pero si no encuentra rápidamente su “libertad para”, se enfrenta con este abismo insoportable y lo va a necesitar solucionar cuanto antes. (Estos dos conceptos de libertad son de Fromm.)

En nuestro ejemplo, nos liberamos de tener un jefe, de tener que cumplir un horario, de tener que compartir el almuerzo con gente que tal vez no queremos tener al lado, de realizar actividades que nos disgustan, etc.. Pero necesitamos también abrazar la libertad para buscar qué es lo que queremos hacer realmente con nuestra vida, qué sentido le podemos dar a nuestra existencia, qué queremos hacer con nuestro tiempo… Son preguntas muy difíciles de encarar, pero totalmente necesarias. Si no, de alguna u otra manera terminarás tapando ese abismo con las soluciones perjudiciales que cité antes. Inclusive podés dejar de trabajar para otros y simplemente haber reemplazado unas dependencias por otras -por ejemplo, si no tenés más jefe pero respondés a un estereotipo de emprendedor sin cuestionarlo).

¿Recomiendo a todo el mundo ser emprendedor?
Para nada, si entendemos por emprendedor al no ser empleado. Lo único que puedo recomendar es a emprender la búsqueda de tu propia voz; a hacerte esas preguntas difíciles, aunque no encuentres nunca todas las respuestas. Y sólo si tenés bien en claro para qué vas a usar esa libertad, y si el mejor medio para alcanzar tus sueños es a través de un proyecto independiente, que lo emprendas.

Por otro lado, no descartes la posibilidad de que lo más conveniente para lograr tus sueños sea continuar trabajando como empleado. La libertad no pasa por quién te transfiere el dinero, si un empleador o un cliente; pasa por la coherencia que tiene tu día a día con tus características que te hacen un Ser Humano único e irrepetible.

Fuente: www.listao.com.ar
Imagen: Web

viernes, 15 de julio de 2011

101 acciones de marketing para pymes y emprendedores


Uno de los propósitos universales de las pymes es generar clientes y por consecuencia la venta de servicios y productos. Una de Las mejores formas de posicionarse frente a una audiencia de clientes es ofrecer algo que no pueden rechazar o encontrar en otros lugares.

Con este fin en mente, una de las cosas más inteligentes que puede hacer un empresario por su negocio, es tomarse el tiempo para desarrollar un plan de marketing de su pyme que apoye la diferencia ante los competidores. Un plan de marketing describe las acciones a realizar para llegar a sus clientes ideales.

Hay miles de acciones que puede hacer para promover su pyme. Con la combinación adecuada de actividades, se puede identificar y concentrarse en las tácticas de marketing más eficaces para su pequeño negocio. He aquí una lista de 101 ideas de marketing aplicables para negocio, útil para pensar y actuar con todas las maneras diferentes de promoción de si negocio.

1. Crear un plan de marketing para su negocio o renovar el que ya tiene.
2. Actualizar o realizar su investigación de mercado.
3. Llevar a cabo un ejercicio de Grupo focal (focus group).
4. Escriba una propuesta única de ventas (USP)
5. Redefine si es necesario tu público objetivo y nicho.
6. Amplié su oferta de productos y servicios.

Materiales para marketing
7. Actualice su tarjeta de presentación.
8. Ingénieselas para que su tarjeta de presentación destaque del resto.
9. Cree o actualice sus catálogos de productos.
10. Cree una versión digital de sus catálogos o folletos para su blog empresarial.
11. Explore la idea de un rediseño para su sitio web…tipo blog empresarial podría ser.
12. Sea creativo en la promoción de sus productos, cuestione la forma en que lo hace actualmente.

Trabajando con las personas
13. Escriba un “discurso del elevador” para su negocio.
14. Asista a conferencias útiles para su negocio u organice una para sus clientes.
15. Haga alianzas con propietarios de negocios distintos al suyo que estén en su mismo mercado.
16. Haga reuniones de trabajo con otros propietarios, intercambien conocimientos del mercado.
17. Únase a una cámara de comercio local que ofrezca valor agregado a su negocio.
18. Alquile un stand en una feria.

Correo directo (aun sigue impactando)
19. Poner en marcha una campaña creativa de correo directo.
20. Crea diversas campañas y prueba el impacto.
21. Incluye los correos una clara y directa llamada a la acción (call to acction).
22. Use sus logotipos y marca al pie de las hojas y sobres.
23. Enviar a clientes anteriores o no muy frecuentes, muestras gratuitas o incentivos para recuperarlos.

Publicidad.
24. Publicidad en la radio
25. Publicidad en las secciones amarillas, impresas e internet.
26. Publicidad en bardas, vallas, carteles públicos o cualquier otro espacio físico.
27. Utilice calcomanías en su auto para anunciarse.
28. Publique un anuncio en su periódico local.
29. Anúnciese en la estación televisiva de su ciudad o por cable.
30. Utilice la opción de publicidad de Facebook.
31. Realice acciones de publicidad en twitter o linkedIn.
32. Compre un espacio publicitario en un sitio web relevante para su nicho.
33. Utilice espacios de publicidad por donde la gente camina o espera el autobús.

Marketing en redes sociales.
34. Inicie su negocio en las redes sociales, considere que son un canal de relaciones publicas.
35. Cree una Fecebook fan page.
36. Asegure un nombre de usuario que represente a su negocio en su Facebook fan page.
NO -> http://www.facebook.com/profile.php?id=123456789
SI -> http://www.facebook.com/su.negocio
37. Cree una cuenta en Twitter.
38. Genere una lista local de seguidores y por favor interactué.
39. Cree una cuenta para su negocio en Foursquare.
40. De de alta su negocio en google place.
41. Inicie un blog de negocios o empresarial….a google le gustan los blogs.
42. Escriba con regularidad un artículo para su blog.
43. Asegúrese de tener botones para compartir su contenido en las redes sociales.
44. Utilice alguna cuponera web para compartir con sus clientes sus promociones.

Marketing en Internet
45. Inicie una campaña Pago Por Clic en Google Adwors.
46. Inicie una campaña PPC en Microsoft adCenter.
47. Comente en un blog relacionado.
48. Realice un video de su negocio.
49. Abra un canal en youtube y compártalo en su blog.
50. Seleccione directorios web de negocios y dese de alta.
51. Consiga su cuenta Google Analytics y configúrela para su blog empresarial.
52. Revise y mida los resultados estadísticos de su google analytic.
53. Considere el uso de un subdominio de su sitio web para campañas específicas de productos y servicios nuevos.
54. Use los distintos motores de búsqueda para aprender sobre marketing.
55. De seguimiento a sus menciones en google, las redes sociales, las personas hablan de las marcas y productos.
56. Cree un rss con palabras claves de su negocio en google alert y monitoreé sus menciones.

Email Marketing
57. Cree una opción en su blog empresarial para capturar el nombre y el correo de prospectos.
58. Con el fin de motivar el registro en su lista de correos ofrezca un presente, un ebook, un cupón, un programa sencillo.
59. Envié regularmente un correo exclusivo a su lista.
60. Inicie mensualmente un newsletter.
61. Monitoreé el desempeño de sus campañas de email marketing.
62. Ponga una firma o perfeccione la que ya tiene al pie de su correo(nombre, logotipo, eslogan).
63. Agrega audio, vídeo, y enlaces a sus redes sociales en sus correos.

Promociones, concursos, cupones e incentivos.
64. Inicia un concurso promocional.
65. Crea una cuponera, de descuentos o acumulación de puntos.
66. Cree un programa de comprador frecuente.
67. Inicie un programa de reconocimiento a clientes frecuentes.
68. Cree un programa del cliente del mes.
69. Regale muestras gratis.
70. Inicie un programa de afiliados entre sus clientes.

Construyendo relaciones.
71. Elabore, envié y mejore los resultados, de encuestas de satisfacción del cliente.
72. Pida referencias, testimonios y publíquelos a la vista de clientes y prospectos.
73. De referencias y testimonios.
74. Realice acciones de valor social, eventos de caridad.
75. Patrocine a un equipo deportivo local.
76. Promociones cruzadas de sus productos y servicios con otras empresas locales.
77. Únase a una organización u asociación de profesionales relacionados con su nicho.
78. Planifique su próxima promoción de temporada, vacaciones de primavera, navidad.
79. Planifique obsequios de temporada para sus clientes fieles.
80. Acérquese a colegas y planteé colaboraciones.
81. Envíe tarjetas de cumpleaños a sus clientes.
82. Donar a eventos de recaudación social local.
83. Convertirse en mentor de emprendedores.

Marketing con contenido
84. Organice conferencias presenciales o en línea.
85. Grave un poscast.
86. Escriba un comunicado de prensa.
87. Envíe su comunicado de prensa por distintos medios y canales.
88. Escriba su carta de ventas como un cuento.
89. Escriba un libro para sus clientes de su empresa.

Ayuda para su marketing
90. Contrate un consultor de marketing.
91. Contrate a un profesional de relaciones públicas.
92. Contrate a un redactor profesional.
93. Contrate a un experto de marketing en internet.
94. Contrate a un eventual para que se encargue de las estrategias de marketing
95. Contrate a un experto en ventas o vendedor.

Ideas únicas y extrañas
96. Hacerse un tatuaje de su marca. ¡bien loco!
97. Cree otro negocio más pequeño que le ayude a promover su marca.
98. Adopte una posición polémica sobre algún tema del momento y expréselo.
99. Pague a personas por usar su publicidad en sus autos, fachadas de sus casas, camisetas o bolsos.
100. Pintar un auto al 100% de su cuerpo con su publicidad.
101. Procure recibir formación empresarial en línea que le ayude a mejora, ampliar y perfeccionar sus habilidades comerciales.

Autor: Daniel Jiménez
Auditor de la calidad, técnico de la mejora continua e innovación, gestor de sistemas integrados, evaluador del modelo EFQM; Blogger emprendedor on line

Fuente: Pymes y Calidad 2.0.

jueves, 7 de julio de 2011

Emprendimientos en la cornisa


Cambios tecnológicos, en el gusto del consumidor o saturación del mercado son algunos factores que determinan que “negocios de moda” pasen a mejor vida. Parripollos, videoclubs y canchas de paddle forman parte del historial. Cómo reconocer los próximos, para no caer en la tentación. Aquí, los expertos brindan algunas pistas.

Corría el año 2001 y en aquella carrera feroz de ajustes, reestructuraciones, despidos y “sálvese quien pueda”, Diana y Guillermo, ella empleada en una universidad y él encargado de Tecnología en un banco, decidieron apostar sus ahorros y una indemnización al negocio del momento: la cría de chinchillas. La propuesta era simple y tentadora: comprando una pareja de animalitos, a los pocos meses se obtienen decenas de ellos, gracias a su prodigalidad para reproducirse. Y como ocupan poco espacio, se los puede tener en un departamento. A los nueve meses, hay que sacrificarlos para vender su piel de exportación.

Llegó el tórrido verano y como las chinchillas son muy sensibles al calor, la pareja tuvo que invertir en un equipo de aire acondicionado semi industrial. Al cabo de casi un año, llegó el momento del sacrificio. Algo que Diana, cuyos hijos se habían encariñado con los animalitos, se negó a hacer. A cambio, malvendió las chinchillas a otro criador y se quedó con una como mascota. El emprendimiento terminó en un fiasco y la pareja jamás recuperó lo invertido. Tarde se dieron cuenta de que el negocio no estaba en la exportación de pieles, sino en la venta de insumos (jaulas, alimento balanceado) para aquellos que habían corrido tras la misma idea.

Más allá de los errores que pueda cometer un emprendedor principiante (o poco conocedor de un rubro), hay negocios que típicamente están “en la cornisa”. Esto es, que por saturación del mercado, cambios tecnológicos o en los gustos del consumidor, pronto entran en picada. Y si no, habrá que preguntarles a los entusiastas que pusieron un parripollo o una cancha de paddle en los ‘90. O a quienes abrieron un videoclub barrial bajo el modelo de negocios ochentoso en que había que hacerse socio y pagar una cuota, y luego fueron barridos por las cadenas como Blockbuster (que a su vez quebró).

En la cresta de la ola
Hay negocios para tiempos de crisis y negocios para tiempos de economía floreciente y alto consumo. Los típicos “Todo por dos pesos” tuvieron su cuarto de hora durante la convertibilidad y la recesión. Los juguetes, accesorios y otros artículos importados que inundaban las góndolas a precios irrisorios eran una buena opción de consumo. Tras la devaluación, estos productos asiáticos comenzaron a encarecerse, al tiempo que la industria nacional se recuperaba y ofrecía opciones similares, aunque superiores en precio y calidad. A casi una década de su auge, quedan muy pocos de estos comercios. La inflación no permite mantener un modelo de negocios basado en precios uniformes y fijos.

Otro típico negocio que floreció en la crisis de fines de los ‘90 fue el de “Las medialunas del abuelo”. El concepto creado por José Sanchez en una panadería del barrio de mataderos se basaba en un monoproducto, las medialunas, de formato más pequeño y precio accesible a los flacos bolsillos de la clase media y popular. Pronto, el negocio se expandió y llegó a tener más de 150 franquicias en Capital y Gran Buenos Aires. Y como sucede con toda idea exitosa, pronto surgieron réplicas: Mr. Luna, Sólo Medialunas y Medialunas del amanecer, entre otras. Hoy no quedan rastros de los otrora exitosos locales. Con la recuperación del poder adquisitivo a partir de 2003, el público comenzó a exigir medialunas más grandes y de gustos más variados, y volvió a la panadería tradicional. Sólo sobrevivieron los formatos de negocio que supieron adaptarse a los tiempos. Al punto en que hoy, Medialunas del Abuelo vende también empanadas e incorporó un sistema de ultracongelado para lanzarse a exportar.

El caso opuesto lo constituyen los negocios que prosperan en contextos de crecimiento económico y boom del consumo.

“Hoy este tipo de emprendimientos está en Internet: portales de descuentos, buscadores de ofertas online, desarrollo de aplicativos para redes sociales, creación de portales y otros negocios virtuales que basan sus ingresos en publicidad online o comisiones a los compradores y vendedores”, detalla el economista Gustavo Svarzman, actual subsecretario de Desarrollo Económico porteño. Son emprendimientos con baja barrera de entrada, ya que requieren poca inversión en infraestructura, aunque sí conocimientos técnicos y tiempo de trabajo.

Esto facilita su replicación y la aparición de múltiples emprendimientos similares que pelean por un mismo segmento. Pero no es que todos estén condenados al fracaso, sino que el mercado se irá concentrando y triunfarán los pocos que tengan más espalda para aguantar la competencia y mayor dosis de innovación para diferenciarse del resto. “En este sentido -apunta el funcionario- contar con información del mercado es fundamental”. Con este fin la subsecretaría a su cargo lanzó el año pasado el Centro de Orientación al Emprendedor (COE; www.buenosaires.gob.ar/desarrolloemprendedor).

Los comercios gastronómicos son otro rubro altamente fluctuante y propenso a la saturación. Sólo en 2010 cerraron sus puertas 1.200 restaurantes en la ciudad de Buenos Aires, según datos del portal Guía Oleo publicados en El Cronista, el pasado 9 de mayo. Fuentes del sector admiten que el 80% de los establecimientos ni siquiera llega a cumplir el primer año de vida. Esto se explica porque si bien exige una inversión inicial fuerte (un mínimo de $ 500.000), es una actividad muy buscada por emprendedores que encuentran placer en la cocina, la buena mesa y las posibilidades de socializar que ofrece un restaurante, aunque no tienen mucha idea del negocio y de los sacrificios que implica trabajar hasta altas horas de la noche y durante los fines de semana.

Nada es para siempre
“Todo emprendimiento tiene un ciclo de vida: inicio, crecimiento, maduración y declinación”, explica Carlos Canudas, director del Estudio Canudas, especializado en franquicias. “Es en las dos etapas centrales donde se produce el punto de inflexión de un negocio. Si el mismo no es reinventado o no se innovó en algún aspecto, es probable que empiece a gestarse la caída”, advierte. Las franquicias son justamente un sector propicio para los “negocios de moda”. Muchas fracasaron porque se intentó trasladar un modelo de negocios que funciona bien en el exterior con un contexto económico y hábitos de consumo determinados (caso Dunkin’Donuts). Otras por cambios en la situación económica y el mercado local, y otras tantas porque se intentó una expansión a través de franquicias cuando el negocio y la marca no estaban suficientemente instalados en el mercado.

En un contexto cambiante como el actual, es difícil predecir la marcha de un negocio. No obstante, hay algunos signos que permiten prever que un emprendimiento está en declive. Para detectarlos “hay tres vías principales- detalla Hugo Kantis, director del Programa de Desarrollo Emprendedor (Prodem) de la Universidad de General Sarmiento-: la observación directa, las redes de contacto (clientes y proveedores) y las estadísticas o estudios de mercado que figuran en Internet”. Según Kantis, la forma de diferenciar un emprendimiento coyuntural de otro con perspectivas de crecimiento es analizar las variables que están detrás del negocio: qué necesidad o problema busca resolver el producto o servicio en cuestión? ¿Desde cuándo? ¿Llegó para quedarse o es una moda pasajera?”.

Las premisas fundamentales para evitar fiascos, dice Kantis, son:
  • Prestar atención a las demandas del mercado y estar dispuesto a hacer cambios para adaptarse a las necesidades y gustos del cliente.
  • No enamorarse ciegamente de la idea y empecinarse en su concreción tal como fue concebida.
  • Buscar “lo seguro, la receta probada”, o copiar un negocio exitoso sin tener en cuenta la incidencia de un cambio de contexto (lugar donde se instala, el momento, los consumidores) es una de las vías más rápidas para fracasar.
Los negocios de moda atraen porque siempre es tentador seguir la corriente, antes que plantearse algo nuevo. Esto no quiere decir que no existan criaderos de chinchillas, videoclubs, pistas de patinaje, canchas de paddle, agencias de remises, maxikioscos y parripollos exitosos.

En muchos casos, la falta de planificación de una política emprendedora por parte del Estado (municipal, provincial o nacional), empuja al fracaso cualquier esfuerzo emprendedor individual. Fue lo que ocurrió a comienzos de los ‘90 en la ciudad bonaerense de San Nicolás tras la privatización de la siderúrgica Somisa. Buena parte de los más de 7.000 empleados cesanteados invirtieron sus indemnizaciones en remiserías y maxikioscos. Y el resultado fue que, con más oferentes que mercado, la mayoría pronto se fundió.

Desde el otro lado, entre los que triunfaron hay un denominador común: supieron innovar y agregar un valor diferencial (delivery, organización de torneos, acuerdos con empresas, según el rubro). Y por último, tener en cuenta -aunque parezca trillado- que nada es para siempre, y menos el éxito. La mejor y más original idea de negocio puede fracasar si hay fallas en el equipo de emprendedores que la lleva a cabo. Poner en marcha un negocio es como empezar una dieta: cuesta esfuerzo pero se logra bajar de peso. Lo difícil es mantenerse.

María Gabriela Ensinck
El Cronista Comercial

lunes, 27 de junio de 2011

Emprendedores: Después de tener la idea y el plan ¿Cómo muevo mis fichas ?


Una vez que mi idea ya tiene “ cuerpo” y que ha originado un plan de negocios muy bien elaborado y planificado “etapa por etapa” viene la llamada : “ Etapa de terror a perder dinero” .¿ Qué hacer para superarla ?

Ante todo hay un pensamiento que yo he aplicado en mis 20 años como emprendedor y es: Es mejor pecar de acción que de omisión. En los negocios se gana o se pierde. En el menor de los riesgos no se gana ni se pierde, pero esos son los casos mas excepcionales. Hay una etapa de “ siembra del negocio” .

Generalmente dura entre 6 meses hasta 2 años. Si una persona no es capaz de “esperar con paciencia” ese rango de tiempo, mejor que no se dedique a emprender y busque empleo de lo que sea y al salario que sea para sobrevivir al menos.

El emprendedor, como lo dije en un articulo pasado siente las dos máximas sensaciones: la mayor alegría o la peor tristeza , en su negocio. Hay que repetirse a si mismo, “ estoy haciendo todo mi esfuerzo “ . Ahora depende de que mi mercado responda. Nadie es vidente para adivinar que ocurrirá con mi negocio.

Pero lo que si puede hacer es , después de una planificación adecuada y siguiendo el “ decálogo del emprendedor de Ceateci” ( algo que expliqué en mi anterior articulo) y agradeciendo las muchas felicitaciones que he recibido por el mismo, debo indicar que ser empresario es tomar y dar. No depende solamente de nuestro deseo ferviente de ganar dinero al precio que sea. Hay que tener un equilibrio emocional. SI uno duerme tranquilo sin haber hecho “ trampas” es decir si no hemos cruzado la “ línea de la ética” para hacer dinero, las probabilidades de que las fuerzas del universo se muevan a nuestro favor son mucho mas altas que si no lo hemos hecho. “Cada uno se clava a su cruz es decir lo que se siembra se cosecha”.

Cada noche antes de dormir anotar en un pedazo de papel la acción del dia siguiente que no altere ni mi decálogo del emprendedor ni mi plan de negocios. Si algo debe ser modificado hay que someterlo a un análisis exhaustivo y después de ello incorporarlo a mi plan de negocios en la parte de ANEXOS . Es decir que se sepa exactamente si una nueva acción es parte del plan original o es un plan corregido y mejorado.

Luego se mejorado o ampliado nuestro plan de negocios, el siguiente paso es “elegir el momento correcto para una acción” . Muchas veces la acción podía ser correcta pero el momento no es necesariamente el correcto. Analicemos esto con mucha calma. Nunca decidamos con el hígado como lo indico en mi decálogo del emprendedor de Ceateci.

Tengamos siempre en cuenta que se debe luchar día tras día para sacar adelante un negocio. No existe el negocio perfecto. Es como la vida misma. Nadie tiene la vida comprada por mas dinero que tenga. Todos hemos sido puestos en este planeta para cumplir una misión. Esa misión es servir a nuestra sociedad, sea del tamaño que sea. Si transitamos por el camino del bien y de la ética, nuestros hijos se sentirán orgullosos de nosotros y nunca se avergonzarán de nuestras acciones.

Juan Carlos Vélez
Gerente General de Ceateci
Fuente: Grandes Pymes