martes, 25 de enero de 2011

7 formas de conquistar clientes


El proceso de interacción con el cliente es igual al de una conquista amorosa. Toma nota de 7 formas de lograr que se enamoren de tu producto.

En el marketing, tanto en el entorno offline como en el online, el proceso de interacción con el cliente es como una conquista amorosa.

En primer lugar, hay una etapa en que te esmeras por captar su atención. Luego, cuando ya consigues establecer contacto, comienza lo más importante: la interacción real. Aquí, generar experiencias gratificantes, además de compartir ideas y el modo de expresarse, son vitales para obtener su confianza y enriquecer la relación.

Luego, la preocupación por los detalles, mantener una buena comunicación y resolver los problemas que se presentan para solucionar los enfados, siempre deben estar presentes. Con todas estas actitudes, conseguirás una relación de conquista exitosa.

A continuación te explicamos las siete formas para lograrlo y conquistar a tus clientes en forma duradera:

1. Registra los detalles
Lleva un registro puntual del consumo de cada cliente. Esto te ayudará a detectar sus gustos y anticiparte a sus necesidades. Así, podrás mostrarle las opciones que seguramente tiene en mente, antes de que lo pida.

2. Deja que “pruebe”
Ofrecer una “muestra” es una herramienta de mercadotecnia bastante efectiva para conquistar nuevos clientes. Se trata de una oportunidad para que el consumidor conozca tus productos.

3. Ofrece una experiencia
Una experiencia incluye mercadotecnia sensorial. Esto significa manejar colores, luces, aromas, etcétera. Integra todas estas sensaciones a tu oferta, de tal forma que conquisten los sentidos de tus consumidores.

4. Gánate su confianza
El consumidor está harto de empresas que te dicen “tenemos todo lo que necesitas”, pero que al final no entrega el producto a tiempo, ni respeta el precio acordado. Entonces, para ganarte la confianza del cliente, necesitarás, más que una sonrisa, cumplir con tu palabra. Para ello, no descuides ni un instante a tu consumidor, dedícale tiempo y mantenlo informado.

5. Habla su idioma
Un error común de los profesionales es que explican las cosas utilizando términos técnicos que la mayoría desconoce. Esto hace sentir incómodo al cliente pues no comprende en qué consiste la solución que le proponen. El consejo aquí es presentar soluciones puntuales y, sobre todo, cuál es la finalidad de cada una.

6. Que no se vaya enojado
Existe un dicho que dice que “un cliente feliz se lo dirá a una o dos personas, y uno infeliz se lo hará saber a 10 personas”. Dale la oportunidad de expresar su malestar, demuestra preocupación por ayudarlo y ofrécele soluciones inmediatas como la reposición del producto o un descuento en su próxima compra.

7. Mantén la comunicación
Comunicación y seguimiento son acciones básicas para garantizar una relación de largo plazo. Coloca un buzón de sugerencias, un número telefónico de atención directa y envía encuestas de opinión vía correo electrónico. Esta información será el punto de partida para tomar decisiones encaminadas a mejorar cada día tu servicio.

Fuente: Soy Entrepreneur
Imagen: Web

lunes, 17 de enero de 2011

7 Consejos para el emprendedor intelectual


Un buen emprendedor es, ante todo, un ser creativo, paciente, constante y sociable; porque difícilmente se pueda avanzar solo, siguiendo los esquemas del pasado y erráticamente. Ser emprendedor es todo un reto para la autosuperación. Emprender no es sólo tener un negocio, es aprender a mirar al mundo desde otro lugar. Tener la valentía de seguir un sueño, aprender, relacionarse, crecer y evitar la mediocridad de las cosas dadas. Un emprendedor es un ser que gusta de los desafíos, en el fondo es un idealista.

Se puede ser emprendedor y trabajar con relación de dependencia en un espacio que no nos representa en lo absoluto. Muchas veces preferimos navegar en estos dos barcos hasta que ya los ríos se alejan demasiado, entonces nos toca elegir. Claro está que cuando uno deposita toda su energía en un proyecto, este adquiere más fuerza. Ya lo había comentado antes por acá, cuando algo tiene que ser, todas las puertas comienzan a abrirse de manera sincronizada… pero para eso uno tiene que realizar un salto cualitativo que se transforma, en algunos casos, en un salto de fe.

Los emprendedores intelectuales son los que viven de su cabeza, están vinculados al mundo de las ideas de una forma muy especial: escriben, planifican, orientan sobre diversos asuntos referidos a su profesión o a su expertise. Pasan la mayor parte del tiempo detrás de un escritorio o un monitor, o sumergidos en una biblioteca o un archivo. También los vas a ver dando charlas o cursos e interactuando con otros. Sus pensamientos o sus estrategias intelectivas son su recurso más preciado. Hoy en día hay varias categorías laborales en las que se valora, ante todo, la capacidad intelectual acompañada de empatía y la destreza socio-afectiva, una de ellas podría ser el Comunity Manager. Internet es un mundo donde las distancias se acortan y las inteligencias cobran más sentido que las presencias… en cuestiones laborales, claro. Así que emprender intelectualmente teniendo como plataforma la web es una buena manera de hacer crecer tu proyecto.

Aquí te ofrezco 7 consejos, basados en nuestra propia experiencia y en la de nuestros amigos emprendedores. No lo tomes como dogma o cosa cierta, probá… experimentá y generá tu propio mantram porque aquí, como dice el poeta “se hace camino al andar”.

1. Valora tu trabajo
Si vos no lo haces, nadie lo hará. Difícilmente tus amigos y parientes entiendan tus ansiedades, esfuerzos, tiempos o concentraciones (a menos que ellos sean del tipo intelectual, claro)… no lo entendieron a Sócrates, menos nos van a entender a nosotros. Lo importante es que no dejes que las opiniones o comentarios ajenos debiliten tu autoestima o disminuyan tu entusiasmo. Es complicado para algunos comprender en qué trabajamos, pareciera que estamos todo el día pegados a la compu jugando o papando moscas, aunque estemos a punto de escribir el próximo premio nobel de literatura. Es así, el producto de tu obra no es cuantificable dentro de los parámetros tradicionales (cuántos libros escribió?) y muchas veces el rastro completo de tu trabajo llevaría varias horas de búsqueda, y sólo tendrían acceso a los artículos o ideas que firmaste como propias. Esto no es para que te subas al pedestal, la soberbia no sienta bien, sino para que valores tus ideas y tu trabajo y trates de buscar a personas afines que también lo hagan. Recordá algo muy simple, pero muy cierto: sumar es mejor que restar (y más fácil!)

2. Ponete metas diarias y semanales
Abandoná el realismo mágico. Dentro del imaginario popular está la idea que el intelectual es un vago, que se la pasa en su mundo de fantasías sin hacer nada productivo. Claro que la historia ha dado pruebas que las mentes más brillantes son las que eventualmente cambian el mundo. Pensamiento sin acción y acción sin pensamiento son terrenos áridos, la complementación crea nuevas realidades. Nunca te olvides de eso.

Una de las cosas más difíciles cuando uno es su propio jefe es la búsqueda de un sano equilibrio laboral. Están los menos superyoicos que se permiten varias licencias e interrupciones, y están los que dudan en levantarse a buscar una taza de café por miedo a que una idea maravillosa se les escape. Entre estos dos extremos, nuestra meta es encontrar un punto intermedio.

La clave para acercarnos a este objetivo es ponernos metas diarias y semanales. Tomarnos unos momentos a última hora del domingo o primeras del lunes para planificar nuestra semana puede ser de mucha ayuda. Un esquema de prioridades siempre ayuda, siempre y cuando podamos ser flexibles al respecto. En vez de trabajar sólo por horario, es más útil y motivador trabajar por objetivos. Dentro de los objetivos semanales pondremos metas concretas y necesarias, cosas que no pueden demorarse más. Mientras que en nuestras metas diarias podremos agregar algunas ideas que “estaría bueno” profundizar. Si un día no llegamos a cumplir todos los objetivos, nos sentiremos mal, pero sobreviviremos… Si al final de la semana no hemos alcanzado aquellos esenciales, nos sentiremos peor. Es bueno plantearse metas claras y realistas. Ya sabemos que sos brillante, pero la realidad tiene un timing distinto. Por ejemplo, si tenés hijos chicos sus necesidades siempre están antes que las tuyas… tené esto en cuenta a la hora de trazar tus metas. Dentro de tu escala de valores la familia y los vínculos sanos deben ser tu principal prioridad, si no ponés en primer lugar a los que amás… en qué te convertís? Pensá que estás forjando la forma de vincularse con el trabajo y la creatividad de tu hijo/a, si te ve siempre malhumorado o estresado se formará una idea equivocada de lo que es emprender. Cuando tenga la edad suficiente trasmitile la pasión que te produce crear productos intelectuales, hacelo participar de algún pequeño proyecto que lo haga sentir valioso. Dedicale calidad de tiempo, “tiempo de jugar que es el mejor“, y tiempo para conocerlo, que es lo más enriquecedor que te puede pasar en la vida, aun más que ganar un premio nobel!

3. No te pases, aprende a decir basta
Adelantar trabajo sólo es bueno si después te permitis disfrutar o tener una actividad en la que interactues con la realidad. Una de las cosas más comunes en los emprendedores intelectuales es que quieren aprovechar su racha de inspiración para adelantar trabajo. Eso sería muy positivo si luego pudieran frenar, respirar hondo y salir a disfrutar de la vida. Pero por lo general se vuelven más exigentes consigo mismos y, sobre todo, se sienten tremendamente frustrados cuando la inspiración los abandona, motivo por el cual intentan trabajar el doble para recuperarla. Conclusión: este tipo de conductas es nociva para tu salud física, mental, emocional y atenta directamente contra tu capacidad de socializar o entablar conversaciones al pasar con cualquier habitante de la tierra. Si terminaste antes tu trabajo, salí a dar una vuelta, dormite una siesta, inventá un juego nuevo para tu hijo/a, dale una sorpresa a tu esposa/a, cocinate algo rico… cambiá el ángulo de la información.

4. Salí a ventilarte cuando las ideas no fluyan
El aire aviva el fuego. Lamentarse, castigarse o quedarse dando vueltas no es la solución. Si no hay musa (dije musa, no muzza! jajaja) no te fastidies, hacé otra cosa, especialmente algo que ponga en juego el cuerpo físico: caminá, corré, aprovechá de hacer limpieza a fondo o seleccionar ropa para donar, hacé las compras, arreglá el balcón… algo que implique darle un respiro a tu mente.

5. Elabora un método
La mente necesita de algunos esquemas a los que aferrarse. Tratá de elaborar una estrategia de trabajo que puedas llevar a la práctica. No tiene que ser algo rígido e inamovible, sino algo así como un esquema de acción que funcione para ser más productivo. En principio acondicioná un lugar de tu casa que te recuerde que estás trabajando, en medio de platos sucios o ropa para planchar es muy difícil concienciar que se está trabajando.

A algunos les sirve organizarse una especie de agenda en la que dejan huella de sus acciones pasadas y futuras. A otros les sirve reunirse con amigos o colegas e intercambiar opiniones sobre diversos temas en común y de allí sacar inspiración. Otros salen a caminar, a la biblioteca o se quedan sentados en un banco de plaza o recurren a lugares virtuales como Linkbait , donde le tiran un “hueso pa roer”. Lo que te sea útil para encontrar tema o profundidad para tus pensamientos.

Otros métodos se relacionan más con la cotidianidad, en especial si trabajas en casa: como siempre dice mi mamá: primero la obligación y después el placer. Y en el caso del emprendedorismo: primero las cosas de la casa y luego el trabajo. Eliminá todas las distracciones que puedas, mientras mas concentrado estés más rápido vas a poder llegar a tu objetivo. No andes en ojotas, o te la pases tomando mate en la cocina, tomate en serio tu trabajo y tu emprendimiento. Tratá de armarte una pequeña rutina que incluya:
  • trabajo fuerte y constante entre 45 minutos y 2 horas (depende del sujeto y su realidad) tras este lapso es recomendable un breve receso.
  • relacionamiento; las redes sociales virtuales están buenas, pero también hacen falta un cables a tierra de carne y hueso.
  • necesidades básicas satisfechas (comida, sueño y otras cuestiones)
  • tiempo para proyectar, investigar, evaluar, resignificar.
La bajada al mundo real es fundamental. Si tu labor incluye a varios clientes, organizate el día o la semana para cumplir con todos, no hay nada peor para la autoestima propia que un cliente desilusionado por tu falta de creatividad (si no te entienden del todo tus amigos o parientes, menos te van a entender tus clientes! jajaja)

6. Utilizá las redes sociales: para inspiración o sinergias
Es cosa buena el conversar. Las redes sociales son el semillero de emprendedores más grande que existe, sólo hay que saber buscar. Tampoco es cuestión de meterse en cuanta red social salga al mercado virtual. Hay que poder elegir y concentrarse en elaborar una identidad digital similar a la real… no se valen las dobles personalidades. ¿Qué recomiendo? Twitter, Facebook y LinkedIn. Y la actitud de generar empatías intelectuales y buscar complementaciones. Otra cosa que recomiendo es tener un blog relacionado con tu expertise, ya que de esta forma vas a relacionarte con gente que busca lo que ofreces. Eso sí, hay que poder ocuparse de cada una de estas herramientas, si vas a twittear o postear cada muerte de obispo… esperá un mejor momento para empezar.

7. Aprovecha cuando la inspiración llega
En una de las presentaciones de TED Elizabeth Gilbert la autora de “Eat, Pray, Love” nos cuenta cómo la inspiración suele llegar en momentos insólitos, tené a mano siempre una libretita o cualquier cosa en donde transcribir sus ideas, yo por ejemplo estoy escribiendo el esboszo de este post en el bondi con mi Blackberry, gran invento…. y concluyo de darle forma con mi mac (porque la BB me fue tristemente sustraída en otro bondi, curiosidades de vivir en grandes ciudades.) Muchas veces las grandes ideas vienen de forma súbita, permitite atraparlas, luego con tiempo se desarrollan. No hay nada más estresante que una pantalla o un papel en blanco, si de movida lo llenas con algunas ideas, todo lo demás cobra sentido eventualmente.

Aquí una breve síntesis del derrotero de una idea:
  • Confianza en sí mismo, capacidad de sinergias
  • Capacidad de sinergia, grandes ideas
  • Grandes ideas, grandes oportunidades
  • Grandes oportunidades, grandes esperanzas
Cintia Vanesa Días
http://www.turemanso.com.ar

lunes, 27 de diciembre de 2010

¿Cuál es el momento para iniciar mi propio emprendimiento?


Dicen que el momento de “dar el salto a la independencia” viene desde el corazón, se da cuando aparece una oportunidad, hay quienes afirman que cuando llega el momento es imposible hacer oídos sordos, en fin, cada cual tiene su propia teoría sobre cual es el momento indicado para aventurarse a emprender.

Muchos tenemos esa idea de iniciar nuestro propio negocio, formar una empresa o ser independientes. Este, es un tema recurrente en las reuniones entre estudiantes de económicas, muchas veces empieza con un “algo tenemos que hacer!” y se pierden tardes y noches evaluando posibilidades, charlando, tirando ideas, pero la verdad es que es muy difícil decidirse a empezar, hay que saber encontrar el momento, tenerse confianza, estar listo para enfrentar desafíos diarios y en muchas oportunidades estar dispuesto a esperar bastante tiempo antes de poder ver los frutos de tamaño esfuerzo.

Luego de investigar sobre el tema encontré una lista de preguntas a la cual todo emprendedor debiera tener respuesta antes de decidir emprender.

¿Qué quiero hacer?
Qué proyecto de negocio tenemos. Ya sea porque se nos ocurrió una idea innovadora, porque encontramos un servicio existente el cual creemos que se puede mejorar, satisfacer nuevas necesidades o hasta la posibilidad de importar modelos de negocio de otros países y aplicarlos localmente. Cualquiera sea el caso es muy importante definir claramente que quiero hacer.

¿Quién va a formar parte del proyecto?
Este punto es fundamental y donde hay que tener especial cuidado. Antes de incorporar gente a nuestro proyecto debemos tener en claro si realmente es la adecuada, si complementamos habilidades, si podemos trabajar juntos, hay una conocida máxima de evaluación de proyectos que dice: Un proyecto B con un equipo A vale más que un proyecto A con un equipo B. Esto refleja importancia del equipo emprendedor, como se complementa, como trabaja, su fortaleza en pasar dificultades, etc. porque al fin y al cabo el principal factor que determinará el éxito o fracaso de un emprendimiento es la gente que lo lleva adelante.

¿Cómo y cuando se va a implementar la idea?
Aquí juego un rol muy importante el plan de negocios donde debemos describir qué estrategias vamos a seguir para llevar nuestra empresa hacia los objetivos fijados. Muchos dicen que el plan de negocios solo sirve para no cumplirse, pero que no lo cumplamos no quiere decir que no sea útil. Saber a donde vamos y como haremos para llegar es fundamental para guiarnos en los momentos difíciles y si sobre la marcha decidimos cambiar de rumbo lo haremos a conciencia y luego de evaluar las diferentes alternativas.

Es muy tranquilizador tener un plan, por más que ese plan diga “durante los próximos 2 meses no se que voy a hacer” suena absurdo, pero saber que uno esta en la tormenta es el primer paso para salir de la misma o para soportarla con templanza.

¿Dónde establecer la empresa?
Ya sabemos qué queremos hacer, con quién y cómo lo vamos a hacer. Ahora hay que decidir dónde iniciar el emprendimiento. Este punto adquiere mayor o menor relevancia dependiendo de que tipo de negocio elijamos. Todo equipo emprendedor debe tener muy en cuenta donde va a a desarrollar sus actividades y porque. Como dato adicional deben saber que existen incubadoras gratuitas para proyectos en etapa inicial.

¿Con qué contamos para empezar?
Cuando las empresas están dando sus primeros pasos demandan gran cantidad de recursos, los emprendedores deben definir previamente hasta cuanto están dispuestos a arriesgar, ya sea en dinero, tiempo, contactos, utilización de recursos, etc.

Santiago R. Peyré
Tecnopyme Activa

sábado, 18 de diciembre de 2010

El arte de emprender: siete motores de éxito


Con frecuencia oímos y leemos en diferentes artículos y blogs que en épocas de incertidumbre una buena alternativa laboral es el emprendizaje. Parece como si en épocas de bonanza y mayor bienestar debiéramos estar paralizados, vivir con el “pájaro en mano” y olvidar “los cientos volando”, dejar los experimentos y guardar los excedentes de capital para cuando vengan mal dadas… Frases hechas todas pensadas para generar inmovilidad.

La realidad es que los verdaderos emprendedores no dejan de serlo ni de hacerlo en ningún momento de su carrera. Son individuos que viven su profesión pensando en el cambio de forma constante, que saben que la transformación colectiva e individual es necesaria para sobrevivir, que se adaptan entendiéndola como la manera continua de seguir vivos. Adaptarse o desaparecer –como escribió Charles Darwin en 1859-, ésta es la idea que persigue y vive en un emprendedor, sea éste empresario, artista, trabaje en el departamento contable de una gran multinacional o sea un modesto profesor de una escuela de negocios…

He sido invitado a lo largo del año 2011 a participar por diferentes provincias y en empresas tanto nacionales como multinacionales en diferentes foros sobre un tema de moda en estos tiempos: “El arte de emprender”.

Estos eventos me llevan a reflexionar sobre qué motor de éxito y cambio tienen esas personas que dedican su energía y tiempo a emprender. Y fruto de una primera reflexión he descubierto que cualquier emprendedor tiene siete elementos básicos que le caracterizan o que comparten una serie de características: creencia firme en una idea, valoración positiva del éxito, modelo o proyecto en mente, argumentación valorada, defensa y creación del prototipo. Estos siete motores encienden el fuego que habita dentro de un emprendedor:

1. Encuentra la diferencia
El camino diferente, su vaca púrpura, ésa que Seth Godin describió en su famoso libro. Nos descubre un punto de locura esencial, necesario para que le genere una dosis extra de valentía, de coraje para empezar el proyecto, de energía para transformar una idea en acción y mantenerla en el tiempo. No es la corriente del agua lo que le arrastra, sino que nada eligiendo el camino. Sabe que sólo los peces muertos son arrastrados por la corriente.

2. Es realista
Porque serlo no es otra cosa que vivir con “su realidad”, porque observa la realidad desde otro lado, de una forma desacostumbrada, y porque sabe diferenciar lo que es potencialmente realizable -aunque sea difícil- de lo que es alucinantemente irrealizable.

3. No confunde capacidad creativa con genialidad. No será un genio, pero puede con esfuerzo mantenido, disciplina y voluntad sacar adelante su proyecto. Esta capacidad creativa le permite no confundir lo imposible con lo difícil. Cuando es imposible buscará nuevos caminos posibles; cuando es difícil no cederá en el empeño y buscará las energías que le lleven a su objetivo.

4. Es humilde
Sabe que en el camino hay que seguir aprendiendo, escuchando, evaluando, cambiando si es necesario, adaptándose. Huye del dogmatismo, del miedo tóxico y de la complacencia. Sabe que vive en la era de la colaboración, donde el verbo compartir es básico para subsistir. Está abierto a nuevas tecnologías y a nuevas maneras de hacer.

5. Tiene capacidad resiliente.
Ha entendido el sufrimiento como algo con lo que le tocará convivir. No abandona en el presente, se enfrenta a las dificultades que le llegan sin apartar la mirada del futuro que espera. Sabe que la verdadera paradoja creativa pasa por convertir las adversidades en fuerzas, en motores de éxito.

6. Se nutre de múltiples culturas. Escucha empáticamente y explora sin cesar. El analogismo es algo que vive en su mente de forma imperceptible. Es curioso. Se enriquece con casi todo. Cambia su interior crítico por un desarrollo interno creativo.

7. Le apasiona lo que hace
Ha entendido su vocación desde el amor. Sabe que la ilusión se genera desde el entusiasmo y que le llevará a crear metas y conseguirlas.

Y por si todos estos motores fueran pocos: emprender es una forma fantástica de afilar continuamente el lápiz, de desarrollar un aprendizaje continuo. Razón suficiente para no perdérselo…

Fernando Botella
CEO de Think & Action
www.expansion.com
Imagen: Web

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cualidades de un emprendedor exitoso


Hay muchos emprendedores que desean crear un negocio exitoso, pero pocos lo consiguen. Descubre qué cualidades debes cultivar para triunfar con tu empresa.

En el mundo hay muchos emprendedores con ánimo de surgir y crecer con su negocio. Pero son muchos menos los que consiguen una carrera de éxito.

El éxito es una palabra mal entendida por muchos y por la cual casi todos luchan perdiendo el rumbo. El error está en querer el éxito por el éxito y nada más, puesto que los emprendedores que realmente consiguen triunfar con sus proyectos de empresa y crecer, buscan algo más.

Estos emprendedores no se derrumban con una derrota y no se rinden con un obstáculo, tienen una visión más amplia y consiguen planificar una estrategia distinta. Ellos poseen cualidades distintas. Algunos nacen con ellas, pero muchos otros las cultivan con el tiempo.

Por eso, aquí te presentamos una serie con las siete cualidades claves que deberías cultivar o detectar para ser un emprendedor con éxito. Toma nota:

Curiosidad
Ser capaz de ver algo más allá de lo obvio y buscar respuestas debe ser parte del perfil de un gran emprendedor. Si quieres encaminarte por buena senda, debes ser curioso por naturaleza, preguntarse cómo funcionan las cosas, por qué las personas compran un producto o dejan de hacerlo, o cómo un pequeño cambio conduce a grandes resultados.

Calibrar los riesgos
Hay riesgos que son, a todas luces, inasumibles y que pueden conducir directamente al fracaso empresarial. Medirlos es una cualidad. No se trata tanto de arriesgarse por el hecho de hacerlo, sino que el emprendedor posee la capacidad de descubrir oportunidades de negocio en donde otros no ven nada especial. Además tiene la suficiente confianza en sí mismo y en sus capacidades como para apostar por esas oportunidades.

Planificación
Todo emprendedor que se precie de tal suele contar con un plan previo de actuación. Es capaz de contemplar un escenario general en que planificar el conjunto de su actuación para un proyecto concreto, determinar causas y consecuencias de sus decisiones, y observar el conjunto con perspectiva.

Confianza
Alguien en quien se puede confiar, pues se mantiene siempre sus promesas y tiene la capacidad de extender esa confianza a todos los ámbitos de su actividad empresarial.

Aprenden de sus errores
Es vital que no caigas en la auto-complacencia y que no te hundas ante los obstáculos. Al contrario, debes aprender de cada obstáculo y verlo como una oportunidad para volver a evaluar tu proyecto y pulir las fallas.
Los emprendedores de éxito no suelen creerse los mejores de su sector, pues valoran la competencia, y tienen capacidad de aprender y valorar lo que hacen los demás.

Pragmáticos
Esto no quiere decir que no sean soñadores e idealistas, sino que son muy conscientes de lo que pueden hacer y de lo que no pueden hacer. En este sentido tienen que tener un fuerte sentido del orden y de la proporción.

Visión espacial
Son capaces de determinar fácilmente cómo existe un hilo conductor en un conjunto de ideas que para muchos parece disperso. Entienden la relación existente entre conceptos abstractos con rapidez.

www.SoyEntrepreneur.com

domingo, 28 de noviembre de 2010

Cómo emprender en las redes sociales


Cada vez más se las crea para ofrecer bienes y servicios. Ventajas, desventajas y consejos prácticos

El costo cero y la masividad hacen que cada vez más emprendedores se animen a utilizar las redes sociales como vidriera de sus productos y servicios, pero puede ser un arma de doble filo que se debe utilizar adecuadamente para no fracasar. Por eso es fundamental escuchar las recomendaciones y experiencias de los que ya se han animado.

Los protagonistas
Entre los numerosos emprendimientos nacionales que ya están presentes en las redes sociales se destaca Yo te lo Explico. Se trata de un emprendimiento de Sofía Serrano y Magdalena Cash, que fundaron Azafrán Producciones, una productora audiovisual que se especializa en contenidos periodísticos y educativos para Internet. Luego, en febrero de este año crearon Yo te lo Explico (YTE), que propone explicar noticias e información de interés general sobre la Argentina con videos de tres minutos. "Comenzamos publicando los informes en las redes sociales Facebook y YouTube y el siguiente paso fue lanzar nuestra propia red social", cuenta Cash. Además, Yoteloexplico.com permite, también, que sus usuarios puedan interactuar agregando información, chateando y opinando, entre otras acciones. "La diferencia entre YTE y otras redes sociales es que éstas son de temáticas abiertas, en cambio la nuestra es una plataforma virtual interactiva al servicio de la ciudadanía para debatir temas que hacen a nuestra realidad como argentinos", afirma Serrano.

Otro caso interesante en el nivel local es RealRef.com, una comunidad laboral online y gratuita donde los usuarios dan sus referencias de las organizaciones en las cuales trabajan o trabajaron, de manera anónima si lo desean, y al mismo tiempo conocen las referencias de los demás usuarios. Estas opiniones ayudan a tomar mejores decisiones profesionales. Además, en este sitio las empresas pueden ver cómo son percibidas por sus empleados o ex empleados, y pueden publicar sus ofertas laborales. "RealRef brinda un espacio en el que cualquier persona que haya tenido experiencia laboral en una determinada empresa puede calificarla y hacerse escuchar sin limitaciones", destaca Mariela Sporn, fundadora del sitio.

Bueeno fue otra de las empresas consultadas. Esta se dedica a la publicación y el desarrollo de contenidos digitales de entretenimiento. "Nuestro foco son los juegos sobre plataformas de redes sociales y móviles", dice Francisco Okecki, socio gerente de Bueeno.

Pros y contras
Entre las principales ventajas que ofrecen las redes sociales, Pablo Medina, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Palermo (UP) y moderador del seminario Jóvenes Emprendedores, que dictó esa facultad, destacó el efecto del boca en boca. "Además, el mensaje se expande mucho más rápido y a muchas personas. Es que los usuarios están más dispuestos a creer en la recomendación de un amigo conocido que en la de un desconocido", comenta.

Al hablar de los contras, el profesor de la UP destacó que la inmediatez también puede ser perjudicial para aquellas empresas que prometen algo y no cumplen, o que trabajan con bajos estándares de calidad. "Este tipo de empresas terminan siendo escrachadas en las redes", asegura.

Según Cash, otro aspecto negativo que tienen las redes sociales a la hora de pensar en los negocios es que aún es muy difícil obtener dinero de este canal porque la mayoría de las empresas prefieren pautar en televisión, radio o gráfica. "Además, los usuarios de las redes quieren publicidad no invasiva y es difícil generar masa crítica de usuarios fieles a una página", agrega.

Por su parte, Sporn destaca que las redes sociales posibilitan la democratización de la información y el diálogo, amplificando las voces de los usuarios. "Y nos permiten vincularnos, interactuar, participar y acercar la distancia con personas con las que tendríamos que invertir mucho tiempo y esfuerzo para contactarnos por otro medio", agregó.

Hablando de su sector y las redes sociales, Okecki manifiesta: "Lo interesante es que este nuevo canal ha generado cientos de millones de nuevos jugadores en Internet, que no existían hasta hace poco y que nadie pudo predecir".

Para tomar nota
Aquellos que tienen proyectado lanzar su emprendimiento necesitan tener en claro algunos aspectos propios de este nuevo medio. "En las redes sociales se debe segmentar muy bien la audiencia, mantener actualizado el sitio en forma diaria o semanal, y fundamentalmente, elegir bien las acciones que se van a realizar", señala Medina. Además considera que es muy importante estar preparado para responder proactivamente (tener gente, stock, etcétera) frente al incremento probable de la demanda, fruto de la acción que se realice en las redes sociales.

Entre los errores frecuentes, el socio gerente de Bueeno destaca que uno de los más habituales en su mercado es no analizar el comportamiento del usuario.

Por su parte, Serrano recomienda ser pacientes y constantes porque los resultados se ven a largo plazo. "Tienen que trabajar en equipo creando sinergias. Emprender en una red social implica replicar la red social en la organización. Además, siempre se debe escuchar y responder a los usuarios. También es importante innovar y ser creativo", afirma.

La fundadora de RealRef considera que lo esencial para llevar adelante un emprendimiento en las redes sociales es contar con un equipo sólido y tener en cuenta la manera en que se va a financiar el emprendimiento. "También creo que es importante escuchar opiniones y estar abierto a perfeccionar el proyecto, con el fin de obtener mejores resultados día a día", agrega.

Actualmente existen muchos emprendimientos que utilizan las redes sociales para darse a conocer, pero en el nivel nacional hay pocos que desarrollaron una propia. "Dentro de poco tiempo empezarán a salir muchos proyectos de redes sociales más específicos y centrados en un nicho particular, como por ejemplo una red social para gente que ama los perros", vaticina Medina.

Cintia Perazo
Tecnología - Diario La Nación
Imagen: Web

sábado, 20 de noviembre de 2010

El emprendedor, la hoja en blanco, el foco y el costo de la oportunidad


Un emprendedor es alguien que ha visto una oportunidad y se ha lanzado de cabeza a intentar explotarla. Para llegar a seleccionar esa oportunidad habrán pasado bastantes por su cabeza. Esta inquietud permanente, el análisis de las cosas de una forma distinta al resto de la gente, el asumir riesgos y el encontrar ideas o oportunidades nuevas cada día, son algunas de las características de todo buen emprendedor.

Estas características de todo buen emprendedor no desaparecen una vez iniciado su proyecto, pueden quedar relegadas a un segundo plano temporalmente, pero varios factores pueden despertarlas de nuevo: ser emprendedor representa tener cada día una hoja en blanco, poder decidir sobre el destino del proyecto constantemente. Del mismo modo mucha gente y muchos otros emprendedores se le acercarán con potenciales sinergias. Finalmente, el día a día de su empresa puede hacer que el emprendedor vea o intuya otras oportunidades y caiga en la tentación de pensar que quizás le sería más fácil tener éxito con esas nuevas oportunidades que con su proyecto actual.

Si algo diferencia el emprendedor maduro del novel, es precisamente ser consciente de estas tentaciones, saber controlar su instinto, por el bien de su proyecto actual. Y esta consciencia es de las cosas que dificilmente se aprenden sin haber pasado por ellas, en este caso habiendo sucumbido a la tentación y viendo sus consecuencias. Como cualquier otro que ha pasado por ello, creo que existen dos conceptos importantes que todo emprendedor termina teniendo claro, el coste de la oportunidad y el foco.

En una startup existen dos recursos especialmente limitados, el tiempo y el dinero. Cada hora y cada euro que se dedica a experimentos o aventuras alejados del objetivo fijado para la empresa, es una perdida dificilmente recuperable. El coste de la oportunidad es pues lo que podríamos ganar de más haciendo algo distinto a lo que estamos haciendo, y con recursos limitados, hay que tener muy claro donde nos lleva cada una de nuestras decisiones. Muchas veces nos engañamos a nosotros mismos queriendo probar algunas de estas oportunidad con la excusa de la innovación, o el querer encontrar nuevos mercados para la empresa. Esto puede servir para empresas maduras, pero para una startup y para un emprendedor, queda algo lejos. En una startup tenemos que hacer una cosa bien, y dedicar todo nuestro esfuerzo a ello. Si diluimos este esfuerzo en aventuras propias, o peor, en aventuras propuestas por terceros, es muy probable que no lleguemos a ningún sitio.

Por todo esto, si hay una palabras que todo emprendedor y toda startup deberían aprender es ‘foco’. Enfocarse a la visión y objetivos definidos y luchar por ellos con todas sus fuerzas y sus recursos. En el camino se van a presentar muchas oportunidades, algunas pueden ser buenas y quizás llevarnos al éxito, pero el emprendedor maduro sabe que la gran mayoría son sólo distracciones que pueden ser mortales para un proyecto que ya de por si tiene muchas incógnitas.

¿Y cuál es la mejor forma de llevar a la práctica el foco? Saber decir ‘No’. Es simple, quizás hasta obvio, pero es muy difícil llevar a la práctica para aquellos que ven ideas y oportunidades continuamente. Para un emprendedor pues, la estrategia no es un complejo plan sobre como la empresa va a llegar a su objetivo, la estrategia es tener un objetivo claro y saber muy bien a lo que decir que no.

Albert Armengol
Médico, MBA, emprendedor de Internet (fundador de eConozco, Bloguzz, Festuc) y business angel, actualmente es cofundador y CEO de Doctoralia
Fuente: Cotizalia
Imagen: Web