lunes, 28 de junio de 2010

Pasión por emprender: cómo empezar sin Capital

El libro “Pasión por emprender” de Andy Freire se ha transformado en el texto de cabecera de muchos startups. Es por ello que queremos compartir con ustedes algunos consejos que se encuentran en él, del capítulo “Cómo emprender sin capital“, rescatamos los tres ejes principales y necesarios para iniciar una empresa.

¿Qué Necesito Para empezar?
Lo que podemos llamar la “ecuación de consumo de capital” del negocio que queremos emprender, es decir la fórmula que indica cuánto capital vamos a necesitar. Esos tres factores son:

1.Inversiones en activos fijos, que necesitamos para comprar muebles y bienes de uso, alquilar y poner el depósito de garantía para una oficina u otras instalaciones, hacer el desembolso inicial para adquirir o alquilar maquinaria, etc. En general, en la contabilidad de la empresa estos bienes se registran como un activo, que se va depreciando (amortizando) a lo largo del tiempo. Eventualmente, este rubro también incluye los desembolsos necesarios para poner en marcha una sociedad comercial (por ejemplo, el capital mínimo requerido por la legislación de cada país, los libros societarios, etcétera).

2.Pérdidas operativas,
que están dadas por las diferencias negativas entre nuestra facturación y nuestros gastos. Aunque la lógica de un negocio es que ingrese más de lo que sale, hay momentos en que ese flujo puede ser negativo, particularmente en la puesta en marcha, y los fondos para cubrir esa diferencia deben financiarse de algún modo. Además, como veremos más adelante, este rubro incluye el salario que debería cobrar el emprendedor.

3.Capital de trabajo,
que es el resultado neto de tres variables: las cuentas a pagar, las cuentas a cobrar y el inventario de mercaderías que es necesario tener en stock. Mientras el inventario y las cuentas a cobrar suman al capital de trabajo, las cuentas a pagar restan de ese total. Si el resultado neto es positivo, esto significa que se ha debido financiar ese importe de algún modo. Aquí, además del monto, importan los plazos de pago y de cobro de las variables que lo componen, ya que cuanto más rápido se cobre y cuanto más se pueda diferir los pagos, menor será la necesidad inmediata de capital.

El monto necesario para invertir en un proyecto va a estar dado por esta suma:

INVERSIONES + PÈRDIDAS OPERATIVAS ACUMULADAS + CAPITAL DE TRABAJO

A su vez, el capital de trabajo es el resultado neto de:

INVENTARIO + CUENTAS A COBRAR – CUENTAS A PAGAR

Entonces, para empezar sin capital debemos armar un negocio donde sea mínima la necesidad de realizar inversiones en activos fijos y en inventario de mercaderías, que no tengan pérdidas operativas (o éstas se reduzcan al mínimo) y cuyas cuentas a cobrar sean las menores (o a menos plazo) y las cuentas a pagar tengan el mayor plazo posible.

Extracto del Capitulo 8: Como enpezar sin capital del Libro Pasion Por Emprender
Fuente: eCollege

lunes, 21 de junio de 2010

¿Cómo conocer a tu competencia?

El terreno de los negocios es un campo de batalla donde la competencia es el enemigo, ¿de acuerdo? Falso, pues la competencia es un aspecto fundamental de los negocios. Los verdaderos emprendedores saben que ver a los competidores sólo como “adversarios” significa tener una visión limitada y potencialmente dañina. Rompe con este esquema y pon en práctica una estrategia para establecer alianzas con tu competencia y, de esta manera, fortalecer tu empresa. ¿Difícil de lograr? Aquí algunas ideas para conseguirlo.

1. Investiga quiénes son tus competidores
Esto parece elemental, pero en la práctica muchos dueños de negocios y vendedores cometen una serie de errores. Por ejemplo, si tienes una tienda de ventas al menudeo, lógicamente que tu competencia son otros minoristas que venden mercancía similar.

Sin embargo, eso no es todo, ya que también compites con otros actores clave:

• Los negocios que cubren las necesidades de tus clientes con artículos que tú no ofreces y que ni siquiera has pensado en integrar.
• Aquellas empresas que cuentan con una oferta novedosa y que hacen parecer obsoletos a tus productos o servicios.

Por lo tanto, identifica quiénes son “todos” tus competidores; recuerda que tienes que incluir, además de los que parecen “obvios”, a todos los que aparezcan en tu radar.

2. Averigua todo lo que puedas acerca de la competencia
Pon atención a todo lo que hace cada uno de tus competidores. Para ello, crea archivos de inteligencia individuales, en donde incluyas artículos que hablen acerca de ellos en publicaciones de negocios, diarios y revistas. También analiza sus páginas de Internet.

Para facilitar tu investigación, utiliza herramientas como las Alertas de Google, que se envían por correo electrónico cuando aparecen artículos de noticias en línea que coinciden con los temas que especifiques. O bien, si quieres ir más allá, envía a alguien de confianza a la tienda u oficina de tu competidor para que observe cómo opera.

3. Desarrolla vínculos
Una vez que hayas investigado, el siguiente paso es “acercarte”. ¿Cómo hacerlo? Para empezar, inscríbete en las asociaciones y participa en las actividades organizadas por las cámaras empresariales de la industria en donde te desenvuelves. El objetivo es conocer e interactuar con los dueños y directivos que trabajan para las compañías que constituyen tu competencia. Tip: nunca se sabe si hoy o en el futuro esas relaciones pueden ser de utilidad.

4. Prepárate para cooperar y colaborar cuando sea necesario
Si sabes o prevés que algo tendrá un fuerte impacto positivo o negativo en tu industria, es momento de buscar a tus competidores para unir fuerzas y tomar las medidas apropiadas. Por ejemplo, oponerse o apoyar cierta legislación pendiente que podría afectar a sus empresas.

Por otro lado, quizá te enfrentes a una situación en la que tus competidores pueden ser un gran apoyo. Imagina que tienes que recibir un pedido, el cual rebasa tu capacidad e infraestructura. En este caso, si tienes una excelente relación de reciprocidad, puedes subcontratar a tu competidor para que se encargue de una parte. O si el competidor sufre un percance de algún tipo que le impida atender a sus clientes, puedes entrar en acción y ayudarlo. No sólo sería un buen negocio, sino que además es lo correcto.

5. Deja que te conozcan mejor
Cuando un competidor te lleve la delantera, haz lo posible por averiguar cuál es la razón; pero no lo uses como una excusa para reconocer la derrota. Una vez que entiendas qué es aquello que el otro está haciendo para que la clientela lo prefiera, descubre qué podrías cambiar para volverte más atractivo. No se trata sólo de copiar todo lo que hagan los demás, más bien de tomar sus mejores ideas, probar su efectividad y perfeccionarlas.

6. Resiste la tentación de competir en precios
Es tentador bajar los precios para ganar más mercado. El problema es que es una estrategia que a largo plazo no funciona, pues siempre habrá un producto más barato. La solución está en agregar valor a tu oferta a través de servicio al cliente o incorporando una amplia variedad de servicios para satisfacer todo tipo de necesidades.

7. Mantente siempre alerta
La competencia justa es genial: obliga a todos a dar lo mejor. Pero no todos los participantes juegan limpio. En ocasiones, hay gente que cree que la mejor manera de construir su compañía es destruyendo a los demás o con trampas. Cuando eso sucede, se requiere de una respuesta a la medida. Así que no pospongas una acción legal si ésta es necesaria.

Internet es el medio ideal en donde puedes encontrar a competidores que hacen trucos sucios. Participa en blogs, foros de discusión y redes sociales para saber qué se dice de ti en línea y mantener una buena reputación.

JK Harris
Consultor de pequeñas y medianas empresas
Fuente: soyentrepreneur.com

lunes, 14 de junio de 2010

Condiciones básicas para desarrollar un proyecto empresarial

En la actualidad se encuentra mucha literatura e información acerca de cómo iniciar y desarrollar proyectos empresariales y que en términos generales es de mucha utilidad aplicar esos conceptos, experiencias o criterios. Pero se deja de lado el factor humano y las implicancias que acarrean el desarrollo de estos, dando por sentado que el hecho de hacer una empresa involucra factores netamente lógicos y de secuencias estructuradas como en un plan de negocios, un plan de marketing, un plan financiero o cualquier herramienta de gestión empresarial.

Queremos definir en este artículo algunas de las condiciones básicas que son necesarias tomar en cuenta para desarrollar un nuevo proyecto o mejorar el existente.

1. Aptitud personal
2. Rompiendo Paradigmas
3. Planificación Integral – Mi agenda
4. Condiciones de mis interrelaciones Personales
5. Preparación física y mental - Salud
6. Afectación en la familia

Una aptitud personal positiva es necesaria para el desarrollo de una empresa, ojo no estamos diciendo en que tengamos que ser temerarios y lanzarnos contra todo, con una sonrisa en los labios, pero debemos ser consientes o mejor dicho, tomar conciencia que la forma en que se enfoque los primeros obstáculos y los que vienen adelante van decidir si continuamos o no con el proyecto. Una aptitud personal adecuada nos permitirá crear un clima mental propicio que nos conlleve como dice la definición del diccionario a “Tener la capacidad y disposición de ejercer una actividad; capacidad de obrar, desempeñar una función o cargo”. Lamentablemente si nuestra actitud va estar orientada hacia lo negativo como son las críticas hacia los demás, las escusas personales por no tener disciplina y organización y creerse autosuficiente en nuestros actos y decisiones solo veremos las piedras que se presentan en al camino y no podremos fijar nuestra mirada y el caminar hacia los objetivos planteados.

Todo lo que viviste hoy y las decisiones que tuviste tomar para resolver los asuntos del día no necesariamente van a ser las mismas decisiones que te permitan resolver los problemas de mañana. Los paradigmas son ejemplos que han sucedido en nuestras vivencias y que forman parte de nuestras ideas y que muchas veces las tomamos como regla general para la toma de decisiones Ejemplo: si pusiste un negocio de restaurant y en menos de un año quebraste (posibles motivos: mal ubicación, te robaron, gente insatisfecha, etc.) no significa que si pones uno nuevo también vas quebrar. El problema radica que al iniciar nuevos proyectos en nuestra mente se ubican muchos paradigmas de manera consiente o inconsciente y luego decimos “mira yo tengo la experiencia necesaria para decirte que ese negocio no funciona” y hacemos de nuestra experiencia una regla general en la toma de decisiones, lamentablemente no siempre vas estar en lo correcto.

En el mundo empresarial no hay que partir de nada si no hay un análisis previo de las situaciones. Luego del análisis previo puedo sumar mi experiencia o vivencia de manera objetiva y ver de que manera puedo evitar, minimizar los errores que llevaron al fracaso (porque quebré? Porque la ubicación no era la adecuada? Porque me robaron cual fue la modalidad? o porque la gente salía descontenta? etc.). Solo utilizando el análisis previo antes de tomar decisiones tendré mayores posibilidades de que estas sean las acertadas.

La vieja historia de una entrevista a un empresario de éxito ya entrado en años, el entrevistador le dice cual fue la razón de su éxito el empresario mete su mano al saco y saca una libretita y le dice – todo lo que tengo que hacer el día de hoy esta apuntado en esta libreta y también anotare las cosas pendientes que dejo para mañana. La planificación integral – mi agenda como criterio básico para desarrollar proyectos de negocios obedece a que muchas veces queremos hacer empresa y no contamos con un orden de prioridades establecidos, debemos entender que todo tiene su tiempo como lo dijo el sabio Salomón tiempo de reír tiempo de llorar, tiempo de plantar y de arrancar lo plantado tiempo de guerra y tiempo de paz , etc. Y si nosotros no respetamos esos tiempos vamos a frustrarnos a nosotros mismos, a nuestras familias, nuestras creencias y principalmente a nuestras empresas. Sencillamente vas tener un desorden personal a tal grado que tu mente va estar confundida, cuando estés en tu trabajo vas querer estar en tu casa por te olvidaste algo, y cuando estés tu casa vas estar pensando en lo que dejaste en el trabajo. Resultado: Un desastre, sufre tu familia (hijos, padres, sobrinos, gatito, perrito, etc.) y principalmente tu por que te creas desordenes mentales y luego viene el stress.

La planificación integral obedece principalmente un orden diario, semanal o mensual considerando todas las variables existentes en tu vida y dedicándole calidad de tiempo en el desarrollo de cada una de ellas.

Las Condiciones de mis interrelaciones Personales están orientadas principalmente al trato que doy a las personas, el mundo empresarial esta basado en relaciones interpersonales y de confianza mutua y como futuro o actual empresario me tengo que mover en ese circulo, de ahí que tengo la obligación y el deber de tratar bien a las personas, cuantos de nosotros hemos dejado de hacer negocios ya sean grandes o pequeños desde la compra de un simple refresco hasta la compra de un auto por que hemos recibido un trato frio, apático o displicente. De ahí que tengo que fortalecer mi trato con las personas que me rodean eso no solo significa ganancia para mi negocio si no respeto hacia los demás. La marea sube la marea baja vienen olas pequeñas viene olas grandes yo no puedo controlar a la madre naturaleza pero debo trabajar para controlar mi carácter.

Cuando quiero realizar un nuevo proyecto o mejorar el existente, yo soy el principal protagonista no solo me convierto en el autor intelectual de lo que proyecto también soy el ejecutor en gran medida de lo que he pensado y que necesito para eso sencillamente de un valioso capital no estoy hablando de dinero ni de del aspecto financiero si no que el valioso capital que se llama salud – para lo cual debo prepararme como protagonista principal en mi parte física y mental, física por que si no gozas de buena salud causara una perturbación en forma de pensar y mental por que en la mente se origina un gran numero de enfermedades que afectan nuestra salud. De ahí la importancia de mantener un equilibrio entre nuestra mente con nuestro cuerpo y de nuestro cuerpo con nuestra mente, de esta forma lograremos el máximo de desarrollo de nuestras potencialidades que son fundamentales para un desarrollo empresarial.

El desarrollo de nuevos negocios principalmente en las pequeñas y medianas empresas afectan las familias, y esta vinculado principalmente al riesgo existente (si dará resultado o no la empresa) a las consecuencias de este riesgo (si hubo prestamos puede haber embargos) y a la ausencia familiar por parte de algunos de sus integrantes (horas y horas de trabajo todos los días de la semana). Para lo cual es necesario mantener y abrir los canales comunicación de tal manera que la familia este involucrada en mayor o en menor grado del proyecto que se esta realizando, de tal manera que si se requiere de su apoyo no solo en la empresa si no de índole moral tendremos su comprensión y apoyo. Tener una comunicación asertiva, dedicarles por lo menos 01 día a la semana para actividades del entorno familiar y definir reglas claras si es un proyecto familiar permitirá viabilizar de una mejor forma las posibles afectaciones que pueda haber en las familias.


Vladimir Valer Cossio
degerencia.com
http://www.degerencia.com/articulo/condiciones-para-desarrollar-un-proyecto-empresarial
http://www.degerencia.com/vladimir-valer

sábado, 5 de junio de 2010

¿Qué debe saber al emprender?

Conoce a quiénes serán tus clientes, analiza tu entorno, estudia a la competencia e ingresa a las filas de la vida empresarial.

Para emprender no es indispensable tener un título profesional o haber estudiado una carrera en finanzas o administración, aunque ambos factores indudablemente ayudan. Para abrir una empresa es necesario manejar una serie de conocimientos básicos.

Información es poder. Esta frase, tan mencionada siempre, cita una simple verdad. Hoy es irreal pensar que puedes abrir un negocio propio sin más conocimientos que una buena idea para emprender y un local comercial, para que en poco tiempo la empresa te convierta en millonario.

Entre más información y conocimientos manejes alrededor del negocio que te interesa, mejores decisiones tomarás.

Identifica tu mercado
¿Quieres lanzar un nuevo producto? Muy bien. Haz un prototipo u organiza una muestra entre representantes del público al que irá dirigido. Anote todos los comentarios que recibas. Aunque te suene simple, esta es una de las formas menos onerosas y más directas de hacer un estudio de mercado.

¿Ya tienes un producto y quieres ver cómo podrías innovarlo o mejorarlo? Acude a tus puntos de venta y habla con la gente que compra tu marca o la de la competencia. O bien, toma los números telefónicos de tus clientes más representativos y pregúntales directamente lo que deseas saber.

Para una empresa, estas dos vías pueden ser las más útiles y prácticas para conocer su mercado. El caso de Fernando Pérez, gerente de ventas de JM Distribuidores, una importadora de sellos disqueros independientes ayuda como ejemplo. Esta empresa comenzó con la exclusividad de la discografía del cantante cubano Silvio Rodríguez y, paulatinamente, amplió su catálogo de artistas.

"Detectamos que en México había una demanda por música del pianista cubano Enrique Chia y al surtir nuestra tienda con esta obra, incrementamos las ventas en un 500 por ciento", afirma Pérez, quien agrega que su nicho de mercado es pequeño, especializado y con alto poder adquisitivo.


"Se trata de conocedores musicales y de profesionistas, primordialmente del área de Humanidades", indica, categórico. ¿Cómo es que han logrado definir a sus compradores? Pérez anota: "Preguntando, escuchando sus comentarios".

Y es que una de las principales ventajas competitivas de una empresa emprendedora ante las firma de talla grande es que pueden tener una relación directa con su clientela, por lo que al favorecer la comunicación con ella, aprovecha al máximo esta característica. Puedes dar a tu cliente inmediatez en la respuesta a sus quejas o inquietudes, tratarlo de forma personalizada y con mucha calidez.

Que no seas el director general de una gran empresa tiene otra gran ventaja: tu vida no está en los rascacielos, sino en la tierra (y con los pies bien firmes). Puedes ir libremente por las calles y observar el mundo real, en donde surgen las tendencias de consumo que pronto darán vida a las máquinas registradoras.

Para conocer a tu mercado: habla con tus clientes, ten contacto frecuente con ellos en los puntos de venta, atiende y resuelve quejas, no pierdas de vista a la competencia, sostén líneas de comunicación abiertas con clientes y proveedores.

Observa a la competencia
En los negocios, las comparaciones son imprescindibles. El benchmarking es un estudio comparativo de las mejores prácticas comerciales y empresariales que son usadas como parámetros de calidad. Usa esta útil herramienta, que te resultará práctica y nada costosa.

Así lo hizo Banca Ixe. Observó los patrones de calidad de otros bancos y trazó dos prácticas comerciales que esas instituciones bancarias no manejan: ofrece servicio a domicilio y utiliza la infraestructura de otros bancos para sus propios clientes (tiene un convenio con ScotiaBank Inverlat para que los usuarios de Ixe puedan emplear sus cajeros sin comisión).

Con el benchmarking aprenderás de los aciertos y errores de tu competencia y de muchas otras compañías que juegan en las grandes ligas de los negocios.

Practica la cultura empresarial
¿Y cómo es que te harás de los conocimientos generales básicos que debes manejar al emprender? ¿Es que te tienes que matricular en alguna escuela? Bien, la educación formal indudablemente es una buena alternativa y está disponible para todos los bolsillos y posibilidades: desde los diplomados que imparten las universidades privadas, hasta los cursos que ofrece el gobierno mediante algunas divisiones de la Secretaría de Economía.

Pero hay muchas otras fuentes de información de referencia obligada: revistas, libros, páginas electrónicas, asociaciones empresariales u organizaciones civiles. Todo sitio en el que recaben o analicen la información que a te le interesa, te servirá.

Asociaciones para promoción. Únete a las organizaciones que puedan ayudarte a promover tus productos y a recibir retroalimentación de tu clientela.

Este punto lo ha sabido aplicar muy bien la librería especializada en temas relativos a la sexualidad llamada El Armario Abierto. Desde 1998, se ha vuelto una referencia obligada para especialistas y lectores generales interesados en esa materia. La librería está afiliada a la Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología, a la Asociación Mundial de Sexología, a la Asociación de Desarrollo Humano de México y a la Red Democracia y Sexualidad, entre otros grupos, así como a instituciones de gobierno, culturales y de salud.

"Hoy, resulta que mucha gente nos ve como referencia básica en cuanto a sexualidad", comenta Luis Perelman, uno de los fundadores. Han participado en programas de radio y televisión y apoyan a la prensa. Llevan dos años de presencia en tres programas televisivos, uno en una televisora privada y otros dos en una pública, además de estar muy cerca de emisiones radiofónicas y suplementos en diarios capitalinos.

Asociaciones gremiales. Se trata de agruparse con tus colegas para proponer y gestionar beneficios para tu sector económico. La tienda de ropa para dama D''Luv es miembro de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido desde hace ocho años. Esta afiliación les ha ayudado a simplificar los trámites de importación y exportación. Además, han tenido más difusión al aparecer en los directorios de la cámara.

Conoce tu entorno
Tu producto puede ser muy bueno, pero ¿estás seguro de que podrás competir en el mercado? Analizar el momento en el cual piensas abrir tu negocio te ayudará a ubicarte en un contexto sumamente competitivo.

Con 150 años de existencia y con más de 25 franquicias en México, la firma de ropa Levi''s hoy se enfrenta a un entorno saturado de marcas peleándose por un mercado que no crece a un ritmo acelerado. Sólo en el país hay por lo menos 50 marcas de ropa casual, hecha con mezclilla. Si no se realiza un monitoreo constante del entorno, hasta el más fuerte puede perder posición.

"Nuestro ambiente tiene varios escenarios difíciles de controlar, hay competencia desleal, importaciones paralelas, mercado gris", afirma Gustavo Noriega, gerente de Consumer Marketing. "Por eso, elaboramos estrategias para los diferentes consumidores, con productos diferenciados que nos permiten mantener la marca vigente."

La manera en que Levi's logra balancear su quehacer nacional con el internacional consiste en seguir las tendencias internacionales y adaptarlas al gusto local, una práctica que siguen muchas otras grandes firmas, como McDonald''s que ajusta sus menús según los gustos y costumbres del país en que abre una nueva franquicia.

Tú podrás hacer lo propio a medida en que identifiques lo que ocurre dentro de tu sector a nivel internacional, nacional y local.

Los errores más comunes
Nunca hay una historia de éxito exenta de errores.
Según Joaquín Rodríguez Valencia, en su libro Cómo Administrar Pequeñas y Medianas Empresas, el error más común resulta de la suma de la inexperiencia con la falta de conocimientos adecuados. Y nuestra entrevistada coincide.

Esther Tawil es socia de las tiendas Museum, ubicadas en la colonia Polanco de la ciudad de México. Ella y su socia, hace nueve años, fueron las primeras en importar réplicas de obras de distintos museos.

"Nuestro principal obstáculo fue que no sabíamos casi nada de cuestiones administrativas y contables. Eso fue un dolor de cabeza para la administración del inventario, (en un negocio de importaciones es una cuestión clave). Otro error fue no diversificar a nuestros proveedores en un principio", anota la emprendedora.

Solucionaron estos aspectos, en sus propias palabras: "Rodeándonos de gente de confianza que nos enseñara y resolviera estas cuestiones operativas."

Hoy cuentan con más de 100 proveedores en su catálogo y dos tiendas de artículos para regalo.

Tawil recomienda a los emprendedores que identifiquen las áreas del negocio que deberán aprender, que lean, tomen cursos y consulten a especialistas que puedan resolver sus inquietudes. "Esto les ayudará a emprender con mucha confianza en sí mismos. Si la gente con la que tratan los nota inseguros, también puede dudar de la calidad del negocio o aprovecharse de su falta de conocimientos", concluye.

Máxima calidad
Este atributo también te abrirá las puertas en el mundo de los negocios. Un ejemplo en este sentido es el canal televisivo Once Tv, del Instituto Politécnico Nacional. La empresa estatal detectó que como parte de su estrategia para atraer anunciantes y ganar su autosuficiencia económica, era necesario obtener calificaciones que avalarán su calidad, comenta Julio Di-Bella Roldán, director general de la transmisora.

Y vaya que lo han hecho. En 2002, Once Tv obtuvo 24 premios por sus distintas producciones y programación. Además, certificó bajo la norma ISO-9000 en transmisión de señal abierta de televisión y transmisión vía Internet.

Con estas medidas, recién iniciado el 2003 lograron el patrocinio de Bimbo, la panificadora más importante de México y de varias otras partes de América Latina. Hoy, Once Tv es sinónimo de producciones de calidad.

Emilio Betech Rophie
Negocios y emprendimiento

viernes, 28 de mayo de 2010

Capacidades y destrezas para el emprendedor del siglo XXI

Una primer semblanza
En un mundo altamente competitivo hay cada día menos espacio para la falta de recaudos. Y son los emprendedores, aquellos individuos con las ansias de generar nuevos espacios para la producción los que más cuidado y atención deben prestar.

La pregunta es: a qué deben prestar tanta atención? Y la respuesta es: a las capacidades y actitudes que deben poseer y desarrollar a los efectos de poder generar valor agregado para los consumidores, pues es ese valor agregado lo que determinará o no el contacto de éstos últimos con su empresa.

Si hay algo que un emprendedor debe poseer es autoconciencia, o sea conciencia de sí mismo, de su forma de ser y responder antes los sucesos en su empresa y en el entorno. Para ello no hay nada más cierto que el “conócete a ti mismo”. Sólo una persona claramente conciente de sí misma es capaz de dominarse y autocontrolarse.

Una persona que toma conciencia de su forma de ser y conducirse, de ser conciente de sus capacidades, virtudes, defectos, limitaciones e inclinaciones, podrá tomar medidas para hacer un óptimo aprovechamiento de lo positivo que hay en él, y tomar los recaudos y prevenciones que le eviten caer en el descontrol.

El conocimiento de si mismo le permite llegar al autocontrol. Es el autocontrol la capacidad de meditar sobre si mismo y sus actos, adoptando una postura que le permite ser conciente de sus decisiones, evitando dañar su persona y prestigio como empresario. La pérdida de control lo hará sucumbir tanto a las inestabilidades del mercado, como a las tormentas que a diario un empresario se ve expuesto. Un empresario como un capitán de navío debe mantener la calma aún en los peores momentos para tomar la decisión mas acertada y guiar la empresa a buen puerto.

Muy unido al anterior aspecto tenemos la fortaleza y templanza necesarias para afrontar las sacudidas a que todo empresario y su empresa están expuestos a lo largo de su trayectoria.

Pero es en los primeros pasos, cuando aún se es joven y emprendedor cuando aún se está poco curtido, cuanto más se pone en juego la capacidad de lucha y tesón. Cómo el agricultor que prepara la tierra y siembra sus semillas, un empresario siempre está expuesto a la sequía, el exceso de lluvia, las inundaciones y también al fuego. Es en estos momentos donde se pondrá a prueba la templanza del empresario para aguantar la embestida momentánea del destino y salir adelante.

Cuando en un mundo con abundante oferta de bienes y servicios, se quiere captar parte de la demanda, mantenerla y ampliarla, es fundamental poseer la creatividad mínima para darle tanto a los productos y servicios, como a los procesos de producción y venta, ese toque especial que lo distinga de sus competidores. Sin capacidad de creatividad e innovación sus posibilidades son más que limitadas, muy limitadas. Ante tan alto grado de competencia, sobresalir para atraer los deseos y necesidades de los consumidores requiere de algo que lo haga único y especial. Aún vendiendo golosinas, se debe tener la capacidad de atraer el interés en sus productos y no en los de los competidores.

Como en un juego de fútbol, es ese chispazo de creatividad el que marca la diferencia entre quien gana y quien pierde. No todas las empresas subsisten, muchas caen, y una de las razones es esa falta de capacidad para generar nuevas ideas que le permitan continuar conservando el apoyo de sus clientes.

La creatividad se pone de relieve tanto para generar un nuevo producto, como para diseñar un proceso que permita menores costos y mayor calidad, o bien esa creatividad le permitirá llevar a cabo una mejor publicidad o bien resolver mejor los problemas. La creatividad no es una cuestión menor para aquel que pretenda triunfar en los negocios.

En un entorno cambiante en lo social, económico, político, cultural y psicológico es menester contar con la sensibilidad suficiente para captar esos cambios a tiempo, y aún más adelantarse a ellos mediante una mentalidad proactiva. Para generar empresas de excelencia ya no basta con reaccionar o prevenir, es fundamental generar los cambios, ser capaz de fijar nuevas reglas de juego, sino pensemos en el creador de McDonnalds y su revolucionaria visión de la comida rápida y los servicios. Es en este punto donde confluyen la creatividad y la sensibilidad.

Se debe ser sensible para captar los cambios del entorno, y creativo para generar la solución que marque la diferencia.

La capacidad de reacción ante lo inesperado fue, es y continuará siendo una aptitud que diferenciará a aquellos que sobrevivan con su empresa, de aquellos que zozobren ante las tormentas del entorno.

En todo negocio que cuente con personal, nuestro emprendedor deberá tener la capacidad de liderar y motivar a estos para mover las piezas hacia la consecución de las metas, y por ello no hay nada tan importante como fijar metas claras y precisas. Estas metas deben estar en conjunción con la misión de la empresa. Tanto el propietario, como los directivos y empleados deben saber en que negocio están y quienes son sus clientes, y por lo tanto saber en que negocio no están y quienes no son sus clientes. Parecerá algo simple y sencillo, pero muchas empresas han perecido al tener una misión restringida o bien poco clara.

Tener clara la misión de la empresa, sus objetivos y ser concientes de las restricciones y limitaciones le permitirá desarrollar planes más acordes a la realidad y auténticas posibilidades de la empresa. Una de las peores cosas que le puede acontecer a un empresario es no ser conciente de sus limitaciones. Ser conciente de ellas le permitirá contratar a las personas que le cubran sus flancos débiles. Recién en ese momento, cuando aparte de sus conocimientos y experiencias, pueda contar con otra visión más experimentada y analítica, estará en condiciones de poder desarrollar un plan con mayores posibilidades de éxito. Éxito que sólo podrá hacerse realidad si el plan es acompañado de capacidad organizativa, talento para la dirección y un fino espíritu controlador.

Una idea puede ser muy buena, pero hacerla factible requiere de una planificación. Realizado el plan es menester crear una organización en la cual estén claramente definidos los roles, siendo a partir de ella que los integrantes interpretarán sus respectivas partituras para hacer realidad los objetivos. Dirigir a los empleados y obreros para el logro de la mejor performance no es cosa fácil, sólo individuos realmente talentosos pueden sacar lo mejor de sí a cada uno de su plantilla. Es por ello que en estos tiempos más que simples directores se necesitan inspiradores y entrenadores, lo cual son las condiciones para el nuevo liderazgo.

Lo del fino espíritu controlador hace referencia a una capacidad sutil y especial con la que se debe contar para no sólo determinar que y cuando controlar, sino para ser conciente de aquella información que contradice las sensaciones e intuiciones que un buen emprendedor debe contar y cultivar. Saber preguntar, con claridad y precisión, es una capacidad que no todos tienen, y que le permitirá retomar o cambiar de rumbo en el momento preciso.

Ser cada día más veloz
En la era del nanosegundo no basta con ser rápido, es necesario ser muy veloz. Si no se es suficientemente veloz, los que vienen atrás lo pasan por encima. Velocidad para producir, velocidad para entregar, velocidad para responder a la consulta, velocidad para diseñar los productos y procesos, velocidad para entrar al mercado, velocidad para cobrar, todo es velocidad y por lo tanto el concepto de velocidad debe ser comprendido y meditado por el emprendedor del Siglo XXI.

Hoy un buen empresario debe pensar continuamente como hacer más veloz cada tarea, cada proceso. Cobrar con mayor velocidad en un supermercado puede significar a igualdad de precios incrementar las ventas. Ser más veloz en atender a los pacientes en un sanatorio implica no sólo incrementar los servicios, sino aumentar notablemente la satisfacción de los pacientes. Hoy nadie quiere esperar, todo se desea al instante.

Antes se enviaba una tarjeta postal vía correo, hoy se efectúa vía Internet, a un costo prácticamente cero y de forma inmediata, con el agregado de efectos especiales.

Si Ud. arregla computadoras o máquinas, toma el tiempo de respuesta entre la llamada telefónica y su visita al cliente, toma el tiempo que lleva la reparación, y otra cosa, toma el tiempo para atender el teléfono. Recuérdelo, hoy todo es velocidad.

En una era donde los ciclos de vida de los productos y servicios son cada día más cortos, la tardanza en llegar al mercado puede significar la derrota en manos del oponente más veloz.

Tenga siempre presente que el primero en llegar generalmente fija las reglas de juego y se posiciona en primer lugar en la mente de los clientes. Para tratar de ser primero es menester ser cada día más veloz.

La velocidad hace a una mayor satisfacción de los clientes, pero siempre debe tenerse presente que la velocidad sólo es útil si se corre en la dirección correcta.

Calidad, calidad y más calidad
En un mundo con exceso de oferentes, serán más demandados aquellos productos y servicios con mayor valor agregado, para lo cual no deje nunca de agregar calidad a su oferta. La calidad por si sola no asegura el triunfo, pero le permitirá participar de la competición.

¡Ojo! La calidad bien entendida, es la calidad a la “primera”, no la calidad generada luego de múltiples ajustes y reajustes. Ajustes y correcciones, que terminan absorbiendo parte de las utilidades de la empresa. La calidad a la “primera” implica alta productividad, bajos costos y por lo tanto mayor capacidad competitiva.

La calidad debe encararse en todos los ámbitos de la empresa. No basta tener el mejor producto, si el servicio de atención al público es desastroso. Nunca deje nada al azar, preocúpese en todos y cada uno de los detalles. Podrá tener la mejor comida, pero también cuenta la limpieza del mantel y los sanitarios. Puede pasar las mejores películas, pero también cuenta la comodidad de las butacas. Podrá contar con los mejores precios, pero nunca olvide de contar con variedad. Cada detalle cuenta, y hoy más que nunca.

Las moscas y las abejas
“.....Si se meten seis abejas y seis moscas en una botella y se coloca ésta horizontalmente, con el fondo contra la ventana, se verá que las abejas no dejarán de luchar por encontrar salida a través del vidrio, hasta que mueren de agotamiento o de hambre; mientras que las moscas, en menos de dos minutos, habrán salido por el cuello en el otro lado....Es el amor de las abejas por la luz, su misma inteligencia, lo que las pierde en este experimento. Probablemente se imaginan que la salida de una prisión debe encontrarse donde la luz brilla más y obran en consecuencia y persisten en esta actitud bastante lógica. Para ellas el vidrio es un misterio sobrenatural que nunca han visto, nunca han tenido una experiencia de esta atmósfera repentinamente impenetrable y, cuanto más desarrollada sea su inteligencia, más inadmisible y más incomprensible aparecerá este extraño obstáculo. Mientras que las tontas moscas, indiferentes a la lógica como al enigma de vidrio, hacen caso omiso del llamado de la luz, vuelan al azar de aquí para allá y encuentran la buena suerte que a menudo sonríe a los ingenuos que encuentran la salvación donde los sabios perecen...y acaban, necesariamente, por descubrir la abertura que les devuelve la libertad.”[1]

De tal forma los empresarios y emprendedores no deben limitarse a la mera razón, deben hacer caso también de su intuición, deben pensar pero también probar, deben analizar y “tantear”. Deben evitar caer prisioneros de su propia inteligencia. No basta para el empresario considerar que si el producto es útil, el mismo será demandado (error de las abejas), es menester tantear en el mercado para descubrir lo que realmente desean los consumidores (aproxímese a los consumidores pero no sólo haciendo uso de la inteligencia racional, sino también de la inteligencia emocional; aprenda a tantear como las moscas).

Ser consciente de los paradigmas
El pez no sabe que vive en el agua hasta que se lo saca de ella. El pez que nunca ha salido del agua no puede saber qué es el agua porque no sabe qué no es el agua. Al no tener términos de comparación, no puede definir el agua. Nosotros, los seres humanos, sólo somos conscientes de que actuamos según determinados paradigmas cuando cambiamos de paradigma. Somos como el pez en el agua.

Los paradigmas son poderosos, pero no omnipotentes. Cuando un paradigma comienza a ser incapaz de resolver una serie de problemas que queremos y debemos resolver, la solución es encontrar otro paradigma que lo haga.

Albert Einstein nunca usó la expresión “cambio de paradigma”, pero a eso se refería cuando decía: “Los problemas importantes no pueden resolverse en el mismo nivel de pensamiento en que se crearon”. En otras palabras, muchas veces el único modo de resolver un problema es cambiar el paradigma.

Esto tiene una trascendental importancia, tanto para percibir nuevas oportunidades de negocios, en el sentido de generar soluciones para determinados problemas, como así también para resolver problemas de una manera en que los actuales paradigmas no lo hacen factible.

Conclusiones
En un mercado hipercompetitivo los emprendedores deben poseer cada día más capacidades y aptitudes, no bastando sólo poseer capacidades racionales, hoy día más que nunca antes es menester contar con capacidad creativa, innovación, intuición e inteligencia emocional.

Comprender la naturaleza del entorno y ser sensible a sus cambios y flujos de energía, le permitirá al empresario lograr nuevos y mayores niveles de excelencia. En un mundo globalizado, con población en fuerte incremento y todos luchando por un lugar y unas posibilidades de desarrollo, no basta y resulta imposible fortificarse en un lugar o posición, hay que estar dispuesto a salir al juego y vencer para seguir subsistiendo.

Los que queden atrapados por paradigmas inoperantes para las nuevas épocas y necesidades, verán retroceder sus posiciones y participaciones en el mercado.

[1] Página 109 – “En busca de la Excelencia” – Thomas Peters y Robert Waterman Jr. – Editorial Atlántida - 1982


Dr. Mauricio Lefcovich
Consultor en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios.
Especialista en Calidad, Productividad, Mejora Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor.
Fuente: GestioPolis

jueves, 20 de mayo de 2010

Los cuatro factores críticos del nacimiento de una idea de negocio


Vínculos con el mercado, pensar en términos de soluciones, diferenciación y timing, los cuatro factores críticos para crear y evaluar una idea de negocio...

Habitualmente, se asocia el concepto de "factibilidad" con los estudios que académicos y consultores recomiendan realizar antes de iniciar una aventura empresarial con el objetivo de minimizar el riesgo natural que conlleva la incertidumbre.

Sin poner en duda la conveniencia de dichos estudios, quiero llamar la atención de los emprendedores a consideraciones que pueden ayudar a validar la viabilidad de un proyecto en su gestación.

En esta fase inicial, emprendedores de todas las edades suelen deslumbrarse ante el mito de la idea genial. Sin embargo, la gran mayoría de las ideas no resisten un análisis básico y arrastran al emprendedor a un remolino de pérdidas y frustraciones.

A través de años de experiencia como emprendedor y académico, he podido identificar un conjunto de cuatro variables que todo emprendedor debe considerar al gestar una idea de negocio.

Las ideas deben estar ligadas a un mercado
Uno de los errores más comunes es pensar que nuestros gustos y aficiones son compartidos por más gente. Este criterio de validación interna es riesgoso pues deja de lado al elemento más importante de un proyecto empresarial: el mercado. Es el mercado quien decide la suerte de un nuevo producto o servicio. Esto implica que la idea debe desarrollarse pensando en lo que los consumidores necesitan o desean, en vez de pensar en nuestras propias necesidades. Si bien las necesidades propias o inmediatas son una buena fuente de ideas, siempre es conveniente validar su vinculación con el mercado.

Una idea cobra valor sólo si está vinculada a una necesidad que represente una oportunidad, aunque el mismo mercado no vislumbre aún esa necesidad. Henry Ford dijo: "Si le hubiera preguntado a la gente lo que quería, me hubieran respondido que un caballo más rápido". Ford no inventó el automóvil pero fue quien tuvo la habilidad empresarial de llevar esta idea al mercado aprovechando la ventana de oportunidad.

Pensar en soluciones más que en productos
Cuando pensamos en productos, nuestro espectro mental se cierra a un proceso lineal que no admite desviaciones. La consecuencia es ofrecer más de lo mismo a un mercado que necesita opciones "out of the box". Ted Levitt, lo explica de la siguiente manera: "La gente no quiere un taladro de 1/4. Usan un taladro de 1/4 porque quieren un hoyo de 1/4". Lo que la gente quiere son soluciones. Si el emprendedor canaliza su idea en términos de soluciones, la empatía con el mercado se hará más transparente. Además, la solución desarrollada "out of the box" tiene más posibilidades de ser disruptiva y crear mercados nuevos.

Pensar diferente
La diferenciación es uno de los valores más importantes de cualquier aventura empresarial. Cada producto o servicio debe tener una personalidad de mercado que lo haga diferente a la oferta actual tanto en características intrínsecas como extrínsecas. Estos puntos de diferenciación deben ser desarrollados en armonía con las necesidades y expectativas de los consumidores, de forma que éstos aprecien el valor agregado y lo conviertan en un motivo de compra.

Cuando Nintendo lanzó su consola Wii, muchos analistas temían que su calidad de gráficos la condenara al fracaso. Sin embargo, Nintendo concentró su diferenciación en la interactividad con el usuario, factor que para sorpresa de muchos, fue ampliamente valorado por los consumidores, llevando al Wii a altos niveles de ventas. Nicholas Negroponte, director por mucho tiempo del MediaLab del MIT sostenía que "el incrementalismo es el peor enemigo de la innovación".

¿Por qué? Pues sencillamente porque la tentación de ir mejorando incrementalmente un producto, proceso o servicio puede ocasionar que hagamos mejor algo que ya es malo en sí mismo, alargando su vida y postergando su agonía en espera de que una nueva tecnología le dé el tiro de gracia. "Pensar diferente", el famoso lema de Apple, bien puede considerarse el nuevo mantra del emprendedor contemporáneo.

Timing
La determinación del momento adecuado para iniciar una aventura empresarial o lanzar un nuevo producto o servicio al mercado es una de las decisiones más difíciles y riesgosas que todo emprendedor debe tomar.

Los casos de éxito y de desastre en la historia son numerosos y bien conocidos:
Iridium y su plan de cobertura telefónica mundial fue un grandísimo fracaso atribuible en gran parte al tamaño y peso de su teléfono. ¿Hubieran sido diferentes los resultados en estos momentos, con la posibilidad de producir un aparato mucho más pequeño y ligero? El primer iPod fue lanzado exitosamente pocas semanas después del ataque terrorista contra las Torres Gemelas en Nueva York, en momentos en que toda lógica hacía pronosticar un fracaso. Kodak calculó la maduración de la fotografía digital con mucho retraso, lo que hizo posible que nuevos competidores penetraran a un mercado sin el liderazgo y dominio del gigante de Rochester.

Apple creó, desde una cochera, el mercado de la computadora personal en tiempos en que los estudios de mercado lo creían inexistente, ante la mirada complaciente e incrédula de IBM. Ante estos casos, un análisis sencillo y práctico puede ayudarnos a tomar la decisión correcta. ¿Está la tecnología actual en un proceso de estancamiento? ¿Está saturado el mercado con la oferta vigente? ¿Se ven en el horizonte nuevos desarrollos o sustitutos? ¿Están listas las condiciones de marketing para un nuevo lanzamiento?

Conclusiones
La gestación de una idea de negocio debe validarse antes de tomar cualquier decisión. Una idea por sí misma no tiene ningún valor si no está ligada a una oportunidad de mercado.

Así, cuatro variables a tomar en cuenta en la gestación de una idea empresarial son:

1) Existencia de un mercado

2) Desarrollo basado en soluciones

3) Diferenciación del producto o servicio

4) Determinación del tiempo correcto.

Las respuestas a este análisis inicial permitirán abordar estudios más sofisticados sobre estrategia, ingeniería de producto e investigación de mercado que maximicen el potencial de una idea de negocio.

Jorge A. Gálvez Choy
Profesor del Departamento de Ingeniería Industrial del Instituto Tecnológico de Cd. Madero, México.
Líder de la comunidad de Innovación Tecnológica de MateriaBiz.

Fuente: MateriaBiz
Imagen: Web

jueves, 13 de mayo de 2010

¿Qué precio tiene mi trabajo?

Un desafío para quien trabaja en forma independiente

Un gran desafío para los que trabajan en forma independiente es definir el precio de sus servicios. Identificar los elementos fundamentales por considerar es el primer paso.

¿Cuánto le cobro a mi cliente?
Es un interrogante habitual para todos aquellos que ejercen su profesión de manera independiente. Aunque se trate de profesiones que nada tengan que ver con cuestiones económico-financieras, será un tiempo bien invertido el que dediquemos a analizar las decisiones de precios, ya que son la clave de la viabilidad económica de la actividad.

Cuando pensamos en precios, uno de los primeros conceptos que vienen a la mente son los costos. ¿Cómo calcular los costos cuando su principal componente es nuestro propio tiempo de trabajo? En este caso es un costo implícito, conocido como "costo de oportunidad", que puede ser estimado de manera indirecta.

Pero si en lugar de trabajar de manera independiente decidiéramos iniciar una carrera laboral en relación de dependencia, ¿cuál sería el mejor sueldo al que podríamos aspirar? Dividiendo este sueldo en relación de dependencia por la cantidad de horas promedio que puedo llegar a facturar en un mes, trabajando de manera independiente, obtengo de esta manera una buena estimación del costo por hora de mi tiempo de trabajo. Después, a este resultado se le suman los gastos directos propios de la profesión (matrícula, oficina, viáticos, etcétera).

Sin embargo, el costo es sólo el comienzo, ya que marca un piso para mis pretensiones económicas. Luego entran en consideración dos factores externos de gran peso: clientes y competidores.

En el caso de los clientes, no todos los potenciales consumidores son iguales. Esto representa una oportunidad para la política de precios, ya que existe la posibilidad de segmentar el mercado.

Así, pueden ofrecerse diferentes paquetes de servicios a distintos precios, o incluso el mismo servicio a diferentes precios, si logramos definir adecuadamente las condiciones que debe cumplir cada cliente para acceder a cada precio.

Por ejemplo existen profesionales que realizan descuentos sobre sus honorarios habituales en el caso de la atención a jubilados. El servicio que reciben los jubilados es exactamente el mismo, pero el hecho de pertenecer a un segmento de menor poder adquisitivo, les permite acceder al descuento. La lógica aplicada en este caso es que a los honorarios habituales, gran parte de los jubilados no contratarían el servicio.

Los competidores son otro factor para tener en cuenta en las decisiones de precios. Por lo general no estamos solos en el mercado. Una de las claves es evitar la tentación de atraer clientes sólo mediante precios bajos. Esta estrategia es muy riesgosa, ya que las decisiones de precios, como no requieren inversión alguna y son relativamente fáciles de implementar, pueden ser rápidamente igualadas por los competidores. Otra consecuencia será el efecto sobre la percepción de calidad de nuestros servicios profesionales. En muchos casos, un precio bajo podría asociarse a un servicio de calidad inferior, con las consecuencias negativas que esto representa.

Considerando simultánea e integradamente estas tres variables clave: costos, clientes y competidores, se podrán evaluar adecuadamente las opciones más convenientes para definir el precio por cobrar por nuestros servicios.

Ariel Baños
Diario la Nación