sábado, 2 de abril de 2011

Claves para reconocer las emociones del consumidor insatisfecho


Nunca las empresas proveedoras de servicios deberían ofrecer el silencio al cliente como explicación a una experiencia insatisfactoria.

Quién no ha acudido alguna vez a un hotel o restaurante y se ha sentido defraudado con el servicio ofrecido, bien porque la calidad del mismo no cumplía con las expectativas que se había creado o porque la empresa prometía cosas que no se correspondían con la realidad. Por uno u otro motivo, al final, todos, como consumidores, nos hemos sentido insatisfechos alguna vez y hemos tenido diferentes reacciones ante esta situación.

Las consecuencias derivadas de esa insatisfacción son muy negativas, ya que es muy probable que el consumidor insatisfecho abandone la relación con el proveedor de servicios, experimente desconfianza hacia él o hable negativamente del mismo, con el perjuicio que esto conlleva para la empresa. Por eso, la actuación del proveedor del servicio en el momento que se produce el fallo y la respuesta a dicha situación es de suma importancia porque determinará los comportamientos del consumidor en el futuro.

Es más, muchas veces, el cliente decide abandonar al proveedor no por el fallo en sí mismo sino por una respuesta inadecuada de la empresa ante el mismo. Pero no todos los clientes insatisfechos comunican sus emociones o sentimientos a la empresa. Algunos optan por el silencio haciendo imposible que ésta ponga en marcha estrategias de restitución del servicio, mediante el ofrecimiento de descuentos, disculpas, etc. con el objetivo de recuperar, de alguna manera, la confianza del consumidor.

Hay diversos factores que hacen que el consumidor manifieste o no esa queja y, entre ellos, destacan las emociones negativas experimentadas en el encuentro del servicio y que son objeto de estudio en un reciente trabajo de investigación del Departamento de Investigación de Mercados de la Universidad de Valencia, en España, titulado "Consecuencias de la insatisfacción del consumidor: Un estudio de servicios hoteleros y de restauración". El estudio fue publicado en Universia-Business Review.

Los tres autores del mismo, el catedrático Enrique Bigné y los profesores Rafael Currás Pérez e Isabel Sánchez García, parten del supuesto de que estas emociones negativas poseen características específicas que hacen que el consumidor reaccione de formas distintas. Ellos creen que conocer esos patrones de comportamiento en función de la emoción predominante- en este caso, enfado vs. arrepentimiento- durante una experiencia insatisfactoria sería muy valioso para los gerentes y la puesta en marcha de estrategias de restitución del servicio por parte de la empresa.

Enfado vs. arrepentimiento
Los autores escogieron para su estudio estas dos emociones –el enfado y el arrepentimiento- "porque son las que habitualmente emergen en el consumidor cuando éste vive una experiencia insatisfactoria".

Según explican, la naturaleza de ambas emociones es muy diferente. El enfado hace referencia a la sensación que experimentan los sujetos cuando perciben una alta responsabilidad de los demás ante eventos negativos, además de un elevado control de otras personas sobre los mismos. "Estos consumidores sienten como si explotaran, pueden experimentar sentimientos de violencia y piensan en lo injusto de la situación", señala el trabajo de investigación.

El arrepentimiento, por su parte, es la emoción que se experimenta cuando alguien se da cuenta o imagina que la situación que vive podría haber sido mejor si hubiera tomado otra decisión. Por ejemplo, un turista podría sentirse decepcionado con la elección de un hotel si le habían prometido vistas al mar y, cuando llega al establecimiento, la habitación finalmente asignada no ofrece dichas vistas. Pero experimentaría arrepentimiento si le hubieran dado la opción de pagar un suplemento para tener mejores vistas y hubiera decidido no hacerlo. Cuando llega al hotel, se arrepiente porque piensa que haber pagado el sobreprecio hubiera valido la pena.

La típica reacción de alguien arrepentido es autoculparse por las consecuencias y un fuerte deseo de deshacer la situación en la que se encuentra. En definitiva, "los sujetos enfadados culpan a otro –la empresa o empleado- por el hecho ocurrido, mientras que los arrepentidos se culpan a sí mismos de la experiencia insatisfactoria", señalan.

Según los autores esta diferente naturaleza de las emociones se pone de manifiesto en el grado y en el modo en que se comportan los consumidores en el momento de la queja, posteriormente a que haya ocurrido la experiencia negativa y en cómo reciben las estrategias de recuperación de la confianza que pudiera aplicar la empresa. Para evaluarlo hicieron un estudio empírico en el sector de los servicios hoteleros y de restauración "porque tienen un elevado componente hedónico, por lo que se espera que se refuerce el papel que cumplen las emociones en las reacciones del consumidor ante una experiencia negativa".

En el mismo, se pidió a consumidores españoles mayores de 18 años que afirmaban haber vivido una experiencia insatisfactoria con un servicio turístico, como un hotel o un restaurante, en el año anterior a la recogida de información, en 2008, que contestaran a un cuestionario utilizando para ello la experiencia retrospectiva. Al final, se obtuvieron 660 cuestionarios válidos y se dividió a los participantes según la predominancia de una emoción u otra.

Las apariencias engañan…
Las conclusiones a las que llegaron pusieron de manifiesto que los llamados "consumidores enfadados" tienden a quejarse más a la empresa, verbal o formalmente, solicitando la hoja de reclamaciones, pidiendo la devolución del dinero, acudiendo a asociaciones de consumidores o emprendiendo acciones legales. "Este resultado es razonable, por cuanto los sujetos enfadados creen que es la empresa la causante de la circunstancia indeseada, piensan en lo injusto de la situación, y sienten como si explotaran sobrepasados por las emociones, lo que se traduciría en una mayor tendencia hacia la queja, utilizada como válvula de escape para aliviar la tensión acumulada durante la experiencia".

Es decir, probablemente este consumidor genere situaciones más delicadas y de mayor tensión para la empresa y sus empleados en el momento del fallo del servicio que el consumidor arrepentido, pero también, le está proporcionando información muy valiosa que, bien gestionada, le da la oportunidad de subsanar el problema y evitar que ocurra en el futuro.

Por su parte, el "consumidor arrepentido", al considerarse él mismo parte culpable del fallo en el servicio, sentirá más comprensión y empatía con los empleados. Por lo que, previsiblemente, estos consumidores se mostrarán más calmados y conciliadores en el momento en que se produzca la situación de insatisfacción. Sin embargo, los autores advierten que esta actitud aparentemente positiva es una autentica amenaza para la empresa, ya que estos consumidores, "no se quejan, no comunican su insatisfacción, pero no regresan y hablan mal de la misma".

Así, el sujeto arrepentido, al contrario que el enfadado, "puede pasar inadvertido para la empresa, siendo igualmente peligrosos en términos de comportamiento negativo, con lo que se complica la aplicación de estrategias de restitución de la confianza del servicio".
En este sentido, escriben, "los sujetos enfadados son más transparentes y fácilmente detectables que los arrepentidos y la empresa podrá poner en marcha de forma más rápida estrategias de compensación".

… pero los gestos, no.
Teniendo en cuenta los resultados obtenidos, los autores del trabajo de investigación recomiendan a los gestores poner el parche antes de la herida y proponen que la empresa se esfuerce en reducir la probabilidad de que el cliente acabe enfado o arrepentido. Para ello sugieren que no sólo se implementen acciones de mejora de la calidad del servicio o el diseño de mapas detallados de la prestación del mismo (blueprinting), "también es fundamental desarrollar estrategias de segmentación y posicionamiento acordes a las ventajas competitivas de la organización y comunicar dicho posicionamiento de forma clara y prometiendo únicamente lo que realmente se puede cumplir".

Si los consumidores pueden comparar los servicios de la empresa con los de los competidores, "se lograría reducir la presencia de sujetos arrepentidos puesto que les ayudaría a realizar una elección más satisfactoria".

Por ejemplo, "un alojamiento hotelero que va a dirigido principalmente a familias no debería tratar de venderse también a parejas, dado que estas últimas suelen buscar tranquilidad y ésta puede ser más difícil de conseguir con la presencia de niños. Si se enfatiza que el hotel es para familias con niños sin tratar de destacar también su idoneidad para parejas, se conseguirá una reducción de clientes arrepentidos y, por tanto, también de las consecuencias comportamentales negativas mencionadas". Esto, dicen, es muy importante porque aunque el hotel ofrezca una calidad de servicio impecable "es posible que no pueda satisfacer simultáneamente a cualquier segmento".

Durante el encuentro del servicio cobra un gran protagonismo la adecuada planificación del servicio y todos los aspectos relacionados con la calidad del mismo. Un aspecto que los autores recomiendan tener en cuenta es "la escucha activa del cliente" y el intento por ofrecerle asesoramiento, así como considerar sus necesidades y no únicamente tratar de "vender" el producto.

Para ilustrarlo, los autores citan la necesaria intervención del camarero en un restaurante para averiguar los gustos del cliente y evitar que, por ejemplo, pida demasiada cantidad de comida o un plato con demasiadas especias, lo que podría provocar su arrepentimiento en la selección de la comida ese día. Y como los consumidores muchas veces no expresan su insatisfacción sería recomendable que los empleados preguntasen a los clientes acerca de su satisfacción, pero sin ser demasiado agresivos a la hora de hacer las averiguaciones.

En este sentido, los autores consideran incluso interesante formar a los empleados en métodos de observación de signos externos (actitudes, frases o expresiones corporales) "que muestren si un determinado sujeto está experimentando una sensación de arrepentimiento o de enfado u otras emociones". Ellos comentan que existe toda una línea de investigación en el área de la psicología que analiza el lenguaje anatómico-fisiológico de las emociones que permiten identificar expresiones faciales con emociones específicas. "Expresiones faciales como arquear las cejas o apretar los labios se han asociado a sentimientos de enfado".

Por otro lado, si un empleado se encontrara con un cliente enfadado o arrepentido debería llevar a cabo diferentes acciones de restitución del servicio. En el caso de encontrase con un sujeto experimentando arrepentimiento, escriben, "debería encaminar sus esfuerzos en reducir la sensación de culpabilidad y responsabilidad de lo sucedido que conlleva el arrepentimiento; por ejemplo, pedir disculpas y asumir la plena responsabilidad por el suceso insatisfactorio, recordar sus ventajas diferenciales frente a otras alternativas del mercado (minimizando el atractivo de la competencia), presentar el hecho como algo aislado e infrecuente u ofrecer compensaciones en forma de tickets descuento".

Esto, dicen, debería ayudar a suavizar el principal efecto negativo que tiene el arrepentimiento: la mayor intención de abandonar a dicho proveedor de servicios por parte de los sujetos que experimentan ese estado anímico. Este sentimiento también invade al consumidor enfadado, pero al arrepentido más porque, según creen, éste conoce mejor la existencia de otras alternativas superiores en el mercado, y precisamente se siente arrepentido por haber elegido mal. "Este consumidor tomó una decisión más informada que el sujeto enfadado que, en muchos casos, no tiene en mente dichas alternativas o simplemente no sabe que éstas son más atractivas que la elegida en primer lugar".

Además, los autores sugieren que los gerentes lleven a cabo acciones similares de restitución del servicio si la emoción predominante es el enfado, ya que la investigación no encontró diferencias en la valoración de las distintas estrategias de recuperación del servicio entre los dos tipos de sujetos. En ambos casos, dicen, "el ofrecer una disculpa o explicar las causas de la insatisfacción y decir qué es lo que la empresa va a hacer para solucionar el problema pueden ser más efectivos para suavizar emociones negativas que el ofrecer un descuento u otro tipo de compensación económica".

Nunca, escriben, las empresas proveedoras del servicio deberían ofrecer el silencio como explicación a una experiencia insatisfactoria porque la respuesta que den al cliente determinará la pérdida de ese cliente o su comunicación boca-oído negativa.

Por último, después de ofrecer el servicio, los gerentes deberían tratar de sacar el máximo provecho a la experiencia, aunque no se haya cumplido con las expectativas del cliente. Éstos deben retroalimentar un proceso de aprendizaje continuo que permita prevenir situaciones en futuros encuentros y para ello los autores sugieren que se establezca un sistema de comunicación bidireccional fluido -desde el personal de contacto con el cliente hacia la gerencia y viceversa- que permita maximizar dicho efecto aprendizaje.

Wharton Universia
Imagen: Web

jueves, 24 de marzo de 2011

Cómo Hacer Un Estudio de Mercado: 5 Consejos Prácticos


Cuando estas a punto de iniciar un negocio, lanzar un nuevo producto o bien abrir tu local al público, siempre es común que te invada la duda y la incertidumbre de saber si tu emprendimiento tendrá éxito.
La duda y la inseguridad suelen ser malas compañías, pero hay formas inteligentes de asegurar que tu negocio parta con el viento a favor y esa forma es conociendo tu mercado.
Hoy quiero compartir 5 consejos para hacer un estudio de mercado de forma práctica, sencilla y con muy poca inversión que te ayudará a dar pasos más seguros. Vale recordar que el estudio de mercado es una parte fundamental del plan de negocios.

¿Qué es un Estudio de Mercado?
Se puede resumir como un método o una serie de técnicas que te permiten descubrir, visualizar y analizar el potencial comercial que tendrás con tu negocio o producto.
Un estudio de mercado realizado con efectividad puede revelar aspectos importantes que debes considerar en tu plan de negocios y que a simple vista algunas veces no alcanzas a considerarlos.

La Conveniencia de Hacer un Estudio de Mercado
Supongamos que deseas vender llantas para bicicletas. ¿Dónde está tu mercado? ¿Quiénes son tus cliente ? ¿Las ofrecerías en un predio para camiones de transporte pesado? ¿Las ofrecerías acaso a las amas de casa o ¿Talvez abrirías un local cercano a una autopista donde es peligroso transitar en bicicleta? Claro que no!! Desde luego, este planteamiento es muy obvio, pero pretende ilustrar lo importante de ubicar e identificar con efectividad cuál y dónde se encuentra tu mercado potencial.

La razón por la que muchos negocios fracasan no es porque tengan un mal producto o porque el negocio en si mismo sea malo. Muchos negocios simplemente terminan mal porque comenzaron mal. Hacer un estudio de mercado puede ser mas sencillo y económico de lo que piensas y realizarlo es un trabajo que bien vale la pena:

1. Haz un recorrido personal por la zona
El primer consejo recomendado para comenzar un estudio de mercado es recorrer personalmente la zona donde piensas ubicar tu negocio. De preferencia acompáñate de alguien más de tu plena confianza que conozca la finalidad de tu recorrido para que te ayude a visualizar detalles importantes.

En este recorrido busca identificar: negocios similares al tuyo que ya existan en el perímetro o bien negocios que ofrezcan servicios complementarios. Analiza su ubicación y sus horarios. Observa cuánta gente atienden e intenta intuir si sus clientes se ven contentos o insatisfechos. En fin, un recorrido por la zona te revelara información de suma importancia e ideas para tu proyecto que talvez no hayas considerado.

2. Realiza encuestas de opinión
Prepara una encuesta que te permita detectar y medir la demanda de tu producto o servicio en el área dónde piensas ubicarte. La encuesta deberá ser corta, concisa y las preguntas deberán ser planteadas de forma que revelen el interés de las personas. Recuerda que el tiempo de las personas es importante por lo que tu encuesta no debería tener más allá de unas 10 a 15 preguntas que puedan ser respondidas en un par de minutos (como máximo).

También es recomendable que evites las preguntas comprometedoras, bochornosas o pedir datos privados a tus encuestados, lo cual podría provocar un rechazo con el consecuente efecto negativo. Selecciona una muestra razonable que te permita medir la opinión de forma significativa.

3. Utiliza un cliente encubierto
Puedes hablarle a algún amigo, socio o colaborador que te ayude a realizar el trabajo de investigación presentándose de forma encubierta en los locales de tu competencia como si fuera un cliente.

El objetivo de esta investigación será determinar: precios de lo servicios o productos, horarios de atención, calidad del servicio al cliente, aspectos de valor agregado, calidad del producto y cualquier otro elemento importante que debas conocer previo a lanzar tu propio emprendimiento. Este tipo de estrategia ofrece excelentes resultados y suele llamarse Mistery Shopping.

4. Realiza llamadas para pedir información
Otra forma interesante de recavar información es haciendo llamadas a tus competidores. Con una llamada puedes obtener mucha información importante como la que hemos mencionado y adicionalmente podrás medir el nivel de efectividad de sus asesores de ventas.

Recuerda que la calidad de tu fuerza de ventas es muy importante para el éxito en la promoción de un producto.

5. Analiza sus recursos publicitarios
Busca y solicita todo material publicitario relacionado con los productos y servicios que ofrecen tus potenciales competidores: anuncios en periódicos, brochures, catálogos, pagina web y si te es posible analiza la presentación de sus productos.
En términos generales un estudio de mercado básico como este te permitirá encontrar una gran cantidad de información que será de gran utilidad para determinar si tu estrategia comercial es adecuada o si necesitas hacer algunos ajustes importantes. Adicionalmente, te permitirá determinar con mayor impacto la demanda y posible aceptación de tu negocio o producto.
Y lo mejor, como puedes ver, es que no necesitas invertir una gran cantidad de recursos económicos o físicos para realizar tu propio estudio de mercado.

Fuente: emprenautas.net

domingo, 13 de marzo de 2011

Cómo adquirir una visión para su negocio


¿Tiene una visión para su negocio? Si la meta para su negocio no va más allá de "ver hasta adónde podrá llegar", no va a llegar muy lejos.

Al adquirir una visión para su negocio, es usted el que determina adónde quiere llegar. Descubra una manera poderosa de adquirir una visión para su emprendimiento.

Es un hecho: sin visión no hay provisión. Antes de comenzar con un negocio, es fundamental tener claro adonde quiere llegar.

Aunque parezca obvio, muchas personas se saltan éste paso importante al iniciar sus negocios. Solo tienen una idea vaga de lo que quieren lograr y la esperanza de que su gestión resulte ser exitosa. Miran desde su condición presente hacia un futuro incierto.

Piense hacia atrás
Para adquirir una visión para su negocio, tiene que aprender a pensar hacia atrás, no hacia adelante, como la mayoría de las personas.

Al comenzar con una idea de negocios, la mayoría de las personas contemplan los recursos que tienen a mano y diseñan su negocio de acuerdo a sus circunstancias actuales. Ésta forma de pensar es muy limitante, ya que no considera el factor de crecimiento que es intrínsico a cualquier emprendimiento.

Es mucho mejor pensar de atrás hacia adelante. El emprendedor sabio determina adónde quiere llegar, se plantea metas y luego diseña un plan para alcanzar su visión.

Piense en grande
Al adquirir una visión para su negocio, es muy importante que piense en grande. No se limite por los recursos que actualmente tiene en sus manos. Piense cómo podría ser su negocio si NO tuviera dichas limitaciones.

La mejor manera de agrandar nuestra visión es acercándonos a nuestro Creador. Él nos podrá guiar por un camino que va más allá de nuestras limitaciones humanas.

"Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos" (Isaías 55:9).

Dios le va a enseñar a pensar en grande. Para Él su vida es una obra de arte:

"Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas" (Efesios 2:10).

La palabra Hechura en griego es poiema, lo que significa una obra de arte.

No tenga temor de pensar en grande. Recuerde que la visión de su emprendimiento va a determinar hasta adonde va a llegar.

Anote su visión
"Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará" (Habacuc 2:2,3).

Una vez que tenga clara la visión para su negocio, es importante que la anote para que la pueda revisar en los momentos difíciles. Cuando se enfrenta con obstáculos inesperados, usted va a tener que poder hacer los ajustes necesarios para mantener a su negocio en el rumbo que usted eligió inicialmente.

También es importante anotar la visión para motivar a las demás personas que trabajan con usted en su emprendimiento.

Sobre todas las cosas, adquiera sabiduría
No basta con tener un montón de conocimientos y capacidades. El éxito de su negocio dependerá de como aplica esos conocimientos y en como usa sus experiencias y habilidades. Para eso necesitará ser muy sabio.

Al emprender en un negocio, muchas cosas pueden ir mal. Incluso el éxito mismo puede afectar otras áreas de su vida negativamente. Por eso es fundamental tener un buen desarrollo espiritual al adquirir una visión para su negocio.

Fuente: Gestiopolis
Imagen: Web

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿Sirve contratar un consultor en una PyME?


Una definición muy conocida del management reza: "Un consultor es aquel a quien se le paga mucho dinero para que te diga algo que ya sabes". Por eso, muchos pequeños empresarios se resisten a contratan servicios de consultoría. Pero, ¿qué es exactamente lo que puede aportar un consultor?

A la hora de hablar de consultoría, algunos argumentos que suelen escucharse de los empresarios PyME son los siguientes:

"¿Qué puede aportarme un consultor externo que no me aporte alguno de los profesionales que trabajan dentro de la empresa?"

"Me va bien. Nadie conoce mi negocio como yo. ¿Para qué necesito un consultor?"

"El consultor vendrá, me mostrará muchos defectos y luego se irá en el momento más importante, cuando haya que aplicar las soluciones".

Así, ¿cómo evaluar la utilidad de contratar un consultor en una pequeña organización? En todo caso, ¿sirven realmente estos servicios? ¿O es más conveniente dedicar los escasos recursos a tareas del día a día?

Veamos, a continuación, algunas respuestas para los argumentos de los pequeños empresarios cuando se oponen a la contratación de un consultor.

"¿Qué puede ver el consultor que yo no vea?"

Un psicólogo indaga en nuestro pasado, analiza nuestro presente y expone frente a nuestros ojos aquellas cosas que, por alguna razón, no podemos ver. También nos brinda una mirada externa y desinteresada sobre nuestra realidad, para luego ayudarnos a encontrar soluciones a nuestros conflictos.

En general, a los pequeños empresarios también les cuesta ver claramente su realidad. Las urgencias del día a día insumen la mayor parte de sus horas, y les impiden "parar la pelota" y detenerse a analizar la situación estratégica actual y las opciones a futuro.

En este aspecto, un buen consultor podrá aportar su experiencia para elaborar un estado de situación.

El consultor no sólo posee herramientas analíticas que el empresario no domina. Además, al observar a la empresa "desde afuera" con una mirada objetiva y crítica, podrá descubrir problemas que ni el empresario ni sus empleados son capaces de detectar.

"Me va bien. Nadie conoce mi negocio mejor que yo"

En este punto, lo primero que deberíamos preguntarnos es: "¿En qué nos basamos para decir que nos va bien?".

"Bien" es un concepto muy amplio. Según quien la analice, la empresa podría estar más o menos "bien".

Por otro lado, es cierto que nadie conoce a nuestro negocio mejor que nosotros. Sin embargo, ¿cuánto mejor podría estar si aplicáramos más (y más eficientemente) las herramientas que, por las razones que fuere, actualmente no estamos utilizando?

"El consultor se va cuando hay que aplicar soluciones"

Este argumento es el más complejo de rebatir, es el talón de Aquiles de muchas consultorías.

En primer lugar, la consultoría debe estar perfectamente definida en cuanto a sus objetivos y a sus límites. Un consultor no debería transformarse nunca en empleado de la empresa; siempre es saludable que mantenga una distancia.

Dicho esto, hay que remarcar que un consultor no debería limitarse a detectar los problemas y plantear posibles soluciones, sino más bien a lograr que, durante el proceso, los mismos empresarios o gerentes sean quienes puedan descubrir e incorporar las herramientas para llevar adelante los cambios y las mejoras necesarias.

Existe la impresión de que un consultor es alguien que viene, hace su trabajo y no vuelve nunca más.

No hay ninguna razón para que esto sea así. Por el contrario, el consultor debería ser alguien que ayude a pensar la empresa de manera estratégica.

Al comenzar el proyecto de consultoría, es fundamental acordar etapas u objetivos bien definidos, asignar una fecha, un presupuesto y un curso de acción. Esto nos brindará una guía y también una forma de medir el desempeño.

En definitiva, los pequeños empresarios suelen desconfiar de los consultores, sin embargo, con un enfoque adecuado, éstos pueden agregar mucho valor para la empresa.

Lic. Jonatan Loidi
Profesor UCALP. Consultor Fundación Empresa Global. Socio fundador de Set Consulting.

Fuente: Materiabiz

martes, 22 de febrero de 2011

Como Definir y Segmentar el Mercado Objetivo


La base inicial para comenzar a desarrollar una estrategia de fidelización de clientes (CRM) es tener una adecuada plataforma de “Creación de Clientes”. Es decir, contar con los procesos que te permitan identificar a los potenciales clientes y atraerlos.

En este artículo vamos a desarrollar algunos conceptos relacionados con la identificación del mercado potencial y especialmente del proceso de segmentación de este mercado mediante el uso de sistemas de tipo CRM y bases de datos. Para ilustrar este proceso, hemos desarrollado un concepto llamado el “Principio del Tamiz y la Selección”.

El Principio del Tamiz y la Selección
Un tamiz funciona como un colador. Un tamiz es simplemente una malla de filamentos que se entre cruzan dejando unos huecos cuadrados. Es importante que esos cuadrados tengan todos el mismo tamaño, ya que éste determinará el tamaño de lo que va a atravesar el hueco, también conocido como “luz de malla”.

Función del tamiz
Su función es seleccionar los elementos que quiero que pasen por la “Luz de Malla”. Esto me permite dejar por fuera aquellos elementos que no pasan. Solamente me interesan aquellos elementos que pueden pasar por la “Luz de Malla” que yo he seleccionado. Puedo utilizar un sistema con tamices de diferentes tamaños de “Luz de Malla”, para efectos de agrupar material de diferente grosor y separarlo.

El Mercado es todo el material con el cual cuento. El Tamiz es la herramienta que voy a utilizar para seleccionar o filtrar únicamente aquellos elementos que deseo obtener, el resto no me sirve. Puedo utilizar varios Tamices para hacer filtros cada vez más finos, es decir con “Luz de Malla” cada vez más pequeño. Este proceso me permite llegar a un Mercado Objetivo, mediante la aplicación de un sistema de “Tamices”.

Procesos de Negocio

Definición del tamiz
Corresponde a la selección de los Criterios de Filtro que conforman mi “Luz de Malla”. Estos criterios se relacionan con lo que se conoce como “Descriptores”. Veamos algunos ejemplos de tipos de descriptores:

Descriptores Demográficos (Edades, Genero, Nivel de Ingresos, Ocupación, Nivel Educativo, Origen Étnico)

Descriptores Geográficos (Área geográfica de influencia de los potenciales clientes)

Descriptores Geo-Demográficos(Definición de descriptores demográficos, aplicados a áreas geográficas específicas)

Georefenciación

Geo-Segmentación

Descriptores Psicográficos (Clase Social, Estilo de Vida, Personalidad)

Descriptores del Comportamiento (Como se comportan los potenciales compradores con relación al uso y la compra de un determinado producto o servicio. Que hacen con el producto o servicio. Algunos Ejemplos: Necesidades del Potencial Comprador, expresadas en términos de: Beneficios que se tratan de alcanzar, Criterios de Elección, Usos posibles del producto o servicio).

Cuando hablamos de un análisis de descriptores para mercados empresariales, nos podemos referir a elementos como:

Demografía: Sector, Tamaño de Empresa, Ubicación geográfica

Variables Operativas: Tecnología aplicada, Frecuencia de uso, Necesidad de uso

Enfoque de Compra: Estructura de Compras, Proceso de Compra, Recompra directa, Hábitos de compra modificados, Nueva compra

Factores de Situación: Urgencia, Aplicación específica, Tamaños de compra, Presupuestos asignados, Situaciones de coyuntura competitiva.

El Principio de la Selección
Después de definir las “Características” del Tamiz o sistema de Tamices que vamos a utilizar, se debe continuar con el proceso de usar el Tamiz, haciendo pasar el material (los elementos que componen el mercado) por este sistema de Tamices.

Una clara definición del Tamiz permitirá obtener el grupo de elementos (Mercado Objetivo) que me interesan o el uso de un sistema de Tamices múltiples, permitirá obtener una serie de grupos de material seleccionado (Segmentos) diferenciados.

Podemos utilizar técnicas de mercadeo para cubrir segmentos en los cuales la empresa desea enfocarse y elaborar ofertas de productos o servicios específicas y diferenciadas. Para esto se debe hacer una identificación de Segmentos Homogéneos con clara diferenciación, determinando el tamaño y potencial del segmento.

La pregunta que surge es ¿Qué tan específicos pueden ser estos grupos de potenciales clientes?

Normalmente se pueden identificar 4 tipos de grupos:
  • Segmentos
  • Nichos
  • Microsegmentos
  • Individuos (Uno a Uno)
Existen muchos métodos para poder realizar una definición y evaluación de segmentos potenciales de mercado. A continuación exponemos uno llamado la Malla de Evaluación de Atractivo vs. Posición Competitiva de la Empresa.

Este proceso está conformado por 7 pasos que describimos brevemente a continuación:

1. Definición del Tamiz o Sistema de Tamices a usar (ya lo describimos anteriormente)

2. Ejecutar el proceso de Tamizado para obtener los grupos de material deseado (Mercado Objetivo o Segmentos Potenciales). En este paso se debe obtener el número de potenciales clientes de acuerdo con los criterios de generación de cada segmento. Igualmente es importante calcular el Valor estimado de las oportunidades de negocio que se pueden presentar en este segmento

3. Seleccionar los criterios para medir el atractivo y la posición competitiva. En esta fase se analizan los Factores de Atractivo del Mercado, que podemos clasificar así:

3.1. Necesidades y Comportamiento del Cliente
  • ¿Hay necesidades insatisfechas?
  • ¿Son reconocidas por los potenciales compradores?
  • ¿Hay evidencias claras que el potencial cliente desea utilizar el producto o servicio?
3.2. Tamaño actual del segmento y potencial crecimiento
  • Número de potenciales clientes
  • Valor promedio por transacción por cliente
  • Número de clientes que aún no han comprado el producto o servicio
  • Proyección de crecimiento del número de clientes, de transacciones o de valor de transacción
  • Valor estimado de las oportunidades de negocio que se pueden presentar en cada segmento
3.3. Macrotendencias del Mercadeo o de cada Segmento
¿Son favorables la macrotendencias presentadas en este segmento para la empresa?
Cual es la posición de la empresa con respecto a estas macrotendiencias.
En la segunda parte de este proceso procedemos a analizar los Factores de Posición Competitiva. Estos están orientados a realizar un análisis de cómo se encuentra nuestra organización comparada con competidores cercanos en el mercado.

Los elementos a evaluar son:
Oportunidades para crear ventajas competitivas
¿Podemos diferenciarnos?
¿Podemos obtener un desempeño sobresaliente en lo que hacemos?
¿La etapa en ciclo de vida de nuestro producto o servicio es adecuado para el segmento?
¿Es el momento justo?

Capacidades y recursos de la empresa y de los competidores. Es importante hacer una análisis de factores como:
  • Recursos financieros
  • Recursos Humanos
  • Recursos Técnicos y Tecnológicos
  • Reconocimiento en el mercado
  • Conocimiento y Capacidad de servicio
Atractivo de la Industria en la cual se compite. Este factor es muy importante y debe cubrir aspectos como los siguientes:
  • Amenaza de nuevos competidores
  • Amenaza de sustitutos
  • Poder del Comprador
  • Poder del Proveedor y Rivalidad competitiva
4. Ponderar el atractivo del segmento y los factores de la posición competitiva de la empresa para reflejar la importancia relativa de este segmento

5. Calificar la posición actual de cada mercado objetivo potencial para cada factor

6. Proyectar la posición futura de cada mercado sobre la base de las tendencias ambientales, de cliente y competitivas esperadas

7. Evaluar implicaciones de cambios futuros posibles para estrategias comerciales y necesidades de recursos

Herramientas Tecnológicas que pueden apoyar una correcta evaluación y selección de Segmentos Objetivo

Son muchas las herramientas que existen en el mercado para apoyar los procesos de segmentación. El uso de bases de datos es la premisa fundamental para poder hacer uso de herramientas informáticas que apoyen el proceso.

Por lo tanto, contar con un sistema de información tipo CRM puede ser un primer paso para construir una base de información que se convierta en el corazón del análisis de mercado potencial y segmentos objetivo.

A través del uso de la funcionalidad de sistemas CRM como SalesLogix CRM o NetSuite, se puede seleccionar grupos objetivo o segmentos con base en características (descriptores) previamente alimentados en las bases de datos.

Este tipo de sistemas son una excelente herramienta para hacer un trabajo de segmentación a través de indicadores como el LTV (Life Time Value) o valor del cliente en el tiempo (proyección futura de la capacidad de compra del cliente) o con modelos como el RFM (Recencia, Frecuencia y Monto).

En caso de querer aplicar modelos más sofisticados, es necesario utilizar técnicas estadísticas más profundas y métodos como minería de datos (Data Mining). Algunas de las herramientas aplicables en este campo son: KXEN, CART y MARS de Salford Systems, MicroStrategy, SPSS PASW y SAS.

Conclusiones
Hemos desarrollado brevemente algunos conceptos relacionados con la identificación de nuestro mercado potencial y especialmente el proceso de segmentación de ese mercado mediante el uso de sistemas de tipo CRM y bases de datos.

Las herramientas mencionadas en esta nota son sumamente profesionales, sin embargo no constituye una excusa para que un micro emprendimiento no pueda realizar, herramientas modestas mediante, una definición de mercado objetivo y luego una segmentación del mismo.

Fuente: mujeres de empresa.com

viernes, 11 de febrero de 2011

5 sencillos pasos para organizarse


La pregunta que muchas personas se hacen es: ¿puedo realmente mejorar mis habilidades de organización?

Si bien es cierto que muchas personas nacen organizadas, yo creo que ser organizado es algo que se aprende. Hay muchos libros y técnicas para mejorar en este aspecto.

Como Asistente Virtual, estoy acostumbrada a organizar y ha sido un tema que me interesó desde siempre. Pero ¿cuáles serían los primeros pasos? ¿Por donde empiezo?

A continuación te presento muy brevemente 5 acciones que te ayudarán a organizarte:

1. Toma la decisión de organizarte. Parece básico pero en la medida en que identifiques que en el punto en el que te encuentras, organizarte es una prioridad, podrás alcanzar tu objetivo.

2. Agenda un tiempo. Deberás dedicar algún tiempo para alcanzar este nuevo objetivo. No importa si es un día completo (tal vez, el fin de semana… muchos de los emprendedores nos encontramos el fin de semana trabajando en algo que venimos posponiendo, no?) o si será 1 hora por día durante 1 semana. Pero tendrás que “invertir” este tiempo para luego ganar en productividad.

3. Despeja tu escritorio. Hacer al menos una rápida “limpieza” de tu escritorio será muy beneficioso. Probablemente, ¡haya muchas cosas que puedas tirar! Trabajar en un ambiente agradable y despejado te permitirá ser más productivo. Ordena, archiva, limpia y tira (esto último ¡todo lo que puedas!).

4. Prepara un listado. Anota todas de cosas que tienes que hacer. Debe incluir absolutamente todo: desde el contrato importantísimo hasta buscar la ropa en la tintorería. Saca todo de tu cabeza y escríbelo en tu lista.

5. Prioriza las tareas. Una vez que tengas este (seguramente, eterno) listado, prioriza tus actividades. Al priorizar las tareas y analizarlas en detalle podrás evaluar qué realizar y qué posponer. Sólo hay una determinada cantidad de horas en el día y proponerse objetivos inalcanzables solo conduce a la frustración. Sé realista.

Como mencioné, creo que la organización es una habilidad que se incorpora. Sin embargo, el requisito fundamental es tener el deseo de aprender y de formarse ciertos hábitos. Luego las cosas resultarán sencillas y saldrán “naturalmente”.

Autor: Victoria Miles
Asistente Virtual certificada y titular de Virtual Assistance Argentina, brinda servicios de asistencia virtual a emprendedores, profesionales independientes y PyMES.

Fuente: GestioPolis.com
Imagen; Web

martes, 1 de febrero de 2011

Reglas de conviviencia de la empresa familiar


Esta guía te ayudará a convertir tus relaciones personales (y de parentesco) en lazos profesionales que fortalecerán el negocio.

Trabajar con miembros de la familia es una situación que puede volverse difícil, delicada y desafiante. Puede sacar a relucir lo mejor de ti y de tus parientes en sus relaciones laborales, pero también puede presentarse lo peor. Existe la posibilidad de minimizar o pasar por alto errores u omisiones en que incurran tus familiares o ser excesivamente crítico y exigente.

¿Por qué ocurren estas situaciones? Las relaciones de trabajo entre familiares son complicadas por múltiples razones:

Sabes demasiado acerca de la otra persona, pues tienes acceso a información privada sobre ella.
Lo más probable es que ya hayas enfrentado conflictos (personales) con algunos de tus parientes.
Tienes años de experiencia con ellos, tanto positiva como negativa.

Conoces las fibras que “encienden” y “apagan” a los integrantes de tu familia, así como sus pensamientos, sentimientos y comportamientos que recompensan, convencen o apaciguan; o bien que castigan, amenazan y descartan a los demás.

Tal vez no te agrada tu familiar o eres muy cercano a él, lo que significa que puedes ser demasiado crítico o sobreprotector, respectivamente.

Se corre el riesgo de ejercer una férrea supervisión del equipo de trabajo o que ésta sea escasa.
Como resultado de tu conocimiento de los integrantes de tu familia y la cercanía que tienes con ellos, quizá experimentes dificultad para ser racional, lógico, certero o justo con tus pensamientos, sentimientos y comportamie-tos. Esto en lo que se refiere a la interacción diaria en el campo laboral.

En consecuencia, tu relación con ellos tanto en el trabajo como en el plano personal se verá afectada. Para comenzar a corregir esta situación, toma en cuenta estas diez reglas que te ayudarán a hacer de tu negocio una “empresa familiar de 10”.

1. Tienes que acercarte a la otra persona y reconocer que la relación de trabajo actual no está funcionando de manera óptima porque las cosas marchan ya sea “demasiado bien” o “demasiado mal”.

2. Luego, necesitas discutir el impacto que el comportamiento o las actitudes de ambas partes están teniendo en otros colaboradores y en la compañía como un todo.

3. El siguiente paso consiste en acordar reuniones juntos o por separado con un administrador de recursos humanos o un consultor externo experimentado. Éste además deber ser neutral, objetivo y sin temor a hacer observaciones y recomendaciones puntuales.

4. Es fundamental que todos los parientes que forman parte de la compañía se comprometan a trabajar en conjunto para mejorar y maximizar la presente relación por su propio bien y por el de la organización.

5. Después, ambos necesitan estar de acuerdo en que desean colaborar para lograr que el ambiente de trabajo sea más profesional y menos personal. Para ello, convengan no permitir que sus sentimientos –sean positivos o negativos– interfieran en el espacio laboral.

Estas tácticas sólo funcionarán si se faculta a alguien en quien confíes –incluyendo a un familiar– para controlar y frenar las acciones que estén guiadas por emociones irracionales. En otras palabras, todas las decisiones que se llevan a cabo y que pasan por alto o son excesivamente críticas del comportamiento de tus parientes.

6. Hay que determinar los objetivos específicos que cada uno esté de acuerdo en alcanzar, para que las conductas y actitudes estén dirigidos hacia la consecución de los fines y la misión del negocio. Asegúrate de que las metas que se establezcan sean específicas, medibles y susceptibles de ser evaluadas. Pero, sobre todo, que sea factible materializarlas con éxito.

7. ¿Qué sigue? Verificar que los puestos y funciones de cada uno de los miembros de la familia sean claros, objetivos, racionales y están descritos perfectamente en el manual de funciones de la empresa. Es común que las relaciones de trabajo se vengan abajo si se deja de lado este paso.

Cuando un colaborador de cualquier nivel se confunde acerca de “quién es responsable de qué”, entonces surgen los conflictos y malos entendidos. Por lo que disminuye la productividad y la satisfacción de los trabajadores y la de los clientes. Para evitar este tipo de situaciones, coordina esfuerzos con el departamento de recursos humanos para hacer explícitas las obligaciones de cada individuo.

Esta faceta de trabajar en conjunto dentro de una organización se refiere no sólo a las tareas y habilidades de cada persona, sino también a las relaciones de cada integrante y sus fuentes de poder e influencia. Esto incluye tiempo, salario, bonos, empleados y equipo.

8. Determina las reglas de los procesos internos. Por ejemplo, quién puede ejecutar qué clase de decisiones, quiénes están implicados en ello y cómo se tomarán las resoluciones (de manera individual o en comité).

Otro proceso a considerar es cómo comunicarte con otros y, en particular, con cuáles otros. Este punto se refiere, básicamente, a quién está incluido en el esquema de la comunicación y por qué. Para tener una idea más clara al respecto, piensa en las siguientes preguntas:

¿Todos los implicados deben estar al tanto de lo que sucede?
¿Se está dejando fuera del esquema de comunicación a gente clave por razones de poder o celos?
¿O se está incluyendo a personal inadecuado por razones particulares?

9. Este consejo es esencial para construir la confianza. Empieza por reconocer la situación actual. De esta manera, serás apreciado y valorado por abordar un tema que otros conocen pero se muestran reticentes a sacarlo a colación. Ve más allá y garantiza que los demás puedan confiar en lo que dices y haces, respaldando tus pensamientos y acciones con argumentos convincentes.

Luego, cuando te comprometas a cambiar el statu quo, cumple tu palabra y comunica los logros alcanzados. Cerciórate de que tus actos hablen por sí solos, y cuando no sea así, ofrece explicaciones claras. Además, actúa con integridad, honestidad y veracidad en todo lo que emprendas.

Verifica que tienes el conocimiento, aptitudes y habilidades para desempeñarte en un nivel alto. Si no es así, busca capacitación, encuentra un mentor o rediseña tus labores y responsabilidades para que coincidan con aquello que haces mejor o eres especialista. Nada destruye la confianza más rápido que la incompetencia.

10. El décimo y último tip implica mostrar las cualidades positivas de las relaciones interpersonales. El hecho de que estés emparentado con alguien no significa que debas quererlo o rendirle tributo, especialmente en el trabajo. Aunque tampoco se trata de que la compañía sea la cancha para resolver los problemas familiares.

Lo que sí se requiere es que muestres respeto por otras personas, en especial por tus parientes. No necesitas ser adulador y ostentoso en tus elogios o críticas hacia ellos, pero sí profesional y propio, sea cual sea la naturaleza de tus sentimientos y actitudes hacia los otros, sobre todo hacia la familia.

La confianza es el elemento clave para construir relaciones sólidas dentro de una organización.
Verifica que los puestos y funciones sean claros, objetivos y están descritos perfectamente.

David Javitch
Soy Entrepreneur
Imagen: Web